Bueno, bueno, la cosa acá sí que mejora. Este segundo arco de Fraction y Larroca a cargo de Tony Stark vuelve a estar influido por elementos externos a la propia serie, en este caso el final creo que de Invasión Secreta -aquella macrosaga que desparramara skrulls por todas las colecciones- y sus consecuencias, que esencialmente es: Norman "Duende Verde" Osborne salvó el mundo ante el fracaso de todos los héroes (con especial hincapié en nuestro protagonista). Ahora, con Osborne como cabeza del sistema de defensa -que pasa de llamarse SHIELD a HAMMER- Tony se da cuenta que sólo es cuestión de tiempo para el villano devenido en "salvador" le exija toda su tecnología, años de armas, elementos y artefactos poderosísimos respaldado su pedido por la Ley. ¿Pero donde se esconden los planos de tan maravillosas cosas? Nada más ni nada menos que en la cabeza de Tony Stark. Es así que se desarrolla una vertiginosa persecusión, a medida que Tony "borra" archivos en su cabeza -y pierde facultades mentales en el proceso- mientras que Osborne lo persigue cual perro rabioso. Tony cuenta con la ayuda de Pepper Potts y de Maria Hill -entre algunos otros pocos secundarios- pero esencialmente es él solo contra todo lo que se venga encima, en una carrera contra el tiempo. Aquí si Fraction puede volar bastante con la trama, con el desarrollo y con las consecuencias de lo que plantea, logrando de paso alta complejidad en el personaje de Norman Osborne, quien estaría un buen rato en esta posición de villano a cargo de los buenos. Del dibujo de Larroca no me voy a repetir, capaz que para esta altura ya me tenía algo más acostumbrado y me chirrió bastante menos.