Examines how parents project their own wants, needs, and expectations on their children, leading to anger and resentment when they do not react as their parents expect, and suggests ways to recognize and overcome the situation.
Contiene algunos consejos útiles para los problemas entre padres e hijos, especialmente aquellos que son provocados por la proyección y la negación. Lamentablemente, pierde la brújula al final del libro cuando aconseja a los padres probar "el poder de la oración", solicitar la ayuda de un "Ser Supremo" y seguir varios rituales por demás ridículos. Por si eso fuera poco, también incluye un recuento sobre cómo la autora halló a Dios. Un terrible ejemplo de la psicología-pop.
4.5 estrellas Martha Alicia Chávez es una psicóloga honesta. Su mensaje es claro: las buenas relaciones con nuestros hijos dependen en buena medida de nuestra superación personal y del enfrentamiento con nuestros propios demonios. La prosa de Chávez es fluida y directa, siempre encaminada a orientar desde una perspectiva simple y digerible sobre el uso de la herramienta más eficaz en las relaciones humanas: el amor. Por lo tanto, Tu Hijo Tu Espejo es un libro que tratará de adentrarse en tu espíritu para convencerte de que ser padre es un regalo maravilloso. No obstante, también deja en claro que para ser un buen padre se requiere de toda la energía y la concentración que esté a nuestro alcance.
Comenzamos bien. Puntos a trabajar con padres pero me perdió cuando leí citas de Paulo Cohelo, hablar sobre molleras (que anatómicamente no existen) y el pedirte oración (lo cual no está mal pero profesionalmente no nos corresponde como Terapeutas).
Muy buen libro, nos hace ver que muchas veces nos proyectamos en nuestros hijo de forma positiva o negativa, asimismo, nos da pautas para mejorar nuestra relación con ellos. Es un libro que deberíamos leer los padres con hijos pequeños para lograr una buena relación cuando lleguen a la adolescencia.
Me gustó la forma en que se presentan los ejemplos y como da las soluciones en base a casos supuestamente reales. Es un libro muy simple y si nunca se ha leído sobre disciplina positiva o doctrinas similares, es un muy buen libro para comenzar a cambiar nuestros malos hábitos como padres.
Sin embargo en la última parte del mismo, es un tema de espiritualidad que para muchos es cuestionado ya que en teoría se estaría hablando de temas laicos que cualquier familia de cualquier creencia pudieran presentar. No obstante considero que es una buena forma de acercamiento a la meditación y autoconocimiento sin buscar en otro lado, ya que independiente de los problemas con nuestros hijos, el desarrollo personal y espiritual en uno como padre, es indispensable para la buena educación de los niños.
Al principio me pareció interesante por todo el tema de la proyección y traumas personales que se reflejan en la relación con los hijos. Pero al final como que se fue por otro camino y ya no me gustó, no terminé de leerlo.
Una excelene guia, para madre y padres que nos llegamos a sentir inseguros en la forma de poder educar y orientar, a nuestros hijos, para que se formen metas personales hasta lograrlas, mas alla de quererlos forzar a que cumplan las metas no logradas de los padres.
Empieza bastante bien, con consejos, explicaciones y preguntas interesantes, miedos y situaciones que se viven en la relación con los hijos, tanto puedes entender ciertas cosas como hijo, así como en su caso, padre. Hay varios mensajes que valen mucho la pena leer, reflexionar y cuestionarse, para tener en mente en momentos en que nos comunicamos o relacionamos con nuestro hijo. Sin embargo, hay partes en las que la autora se desvía a temas como Dios, ángeles, meditación y temas que empiezan a sonar esotéricos e innecesarios para el tema de paternidad / maternidad. Las practicas del final del libro son ejercicios de meditación, los cuales la mayoría de nuevo se enfocan en temas de espiritualidad, introspección y ángeles, por lo que se pierde una valiosa oportunidad de compartir ejercicios prácticos de padre-hijo o bien de conversación, si no eres muy fanático de la meditación introspectiva, salta estas prácticas que deberían ir en un libro de meditación religiosa. Vale la pena en algunos puntos y con algunas ideas interesantes, para una lectura ligera y razonablemente útil saltando las nimiedades religiosas.
Este libro nos ayuda a diferenciar cuándo nos enfrentamos los altibajos esperados en la compleja labor de la crianza; y cuándo estamos frente a una dinámica que evidencia asuntos no resueltos que los padres proyectan en los hijos: los "hubiera", frustraciones, necesidades insatisfechas... lo anteriormente mencionado se transforma en expectativas que los hijos "deben" cumplir ("yo no pude hacerlo, hazlo tú por mí", "cambia tú lo que yo no puedo cambiar").
Lo que más me gustó: Dedica una sección exclusivamente a la pesada (e injusta) carga del hijo parental. Este término se refiere a los hijos que hacen la función de padres de sus hermanos o de sus propios padres, o como sustituto de pareja de uno de éstos. Si bien es común que los hijos parentales se encuentren sobre todo en familias donde uno de los padres está ausente físicamente (divorcio, viudez, abandono), o emocionalmente, también existen en familias donde ambos padres o uno de ellos es inmaduro, dependiente y débil.
Este libro es de lectura rápida, sin embargo, parece estar lleno de rellenos y se separa con facilidad del tema propuesto.
Los mensajes principales que nos trae son importantes, valiosos, simples y casi siempre nada técnicos: amar sobre todas las cosas, orar, orar y volver a orar.
Al principio, parece seguir una línea académica más definida, detallando las causas y consideraciones de las proyecciones psicológicas y su impacto en la relación con nuestros hijos. Luego de esto, se trabaja más el lado espiritual del lector (padre), que la promesa del título con relación a la dinámica con los hijos.
Lo poco que saqué de este libro es bueno, pero muy poco como para recomendarlo o inclinarme por una mejor calificación.
Tu hijo, tu espejo de Martha Alicia Chávez Este libro no es un bestseller, pero me pareció una guía muy bien explicada y con una parte práctica muy útil para mejorar la relación difícil que como padres experimentamos con un hijo en específico. Usualmente, en ese hijo “difícil”proyectamos asuntos personales no resueltos, esperando que sean ellos quienes los resuelvan por nosotros. Este libro nos ayuda a identificar los motivos que hay detrás para así lograr sanar esa relación que nos cuesta un poco más que con otros hijos. Y la respuesta siempre, siempre, siempre es AMOR.
En lo particular este libro me ayudó bastante para poder reconocer o conocer aquellas situaciones que uno como padre propicia inconscientemente y afectan directa e indirectamente a nuestros hijos.
Con las experiencias que describe pude darme cuenta y cambiar algunas cosas.
Si bien el libro sugiere un tema de espiritualidad y de una conexión con un ser divino, eso no le quita lo medular del tema, lo sugiere, podemos o no tomarlo.
Creo que además de ser una “guía” para padres, como hijo puedes entender otros escenarios en el que posiblemente tus papás se encontraron en algún momento.
Si bien se dice que nadie nos enseña a ser buenos papás, pero creo que este libro ayuda mucho a generar relaciones positivas en la familia.
Por mi parte aún no tengo hijos, pero si algún día los tengo creo que ya tengo una base de este arduo, duro pero fructífero camino.
En el último capítulo (11) cualquier atisbo de profesionalidad se avienta por la ventana para adentrarse en cosas sin sentido, que además, abarcan casi la segunda mitad del libro.
Hay algunas ideas valiosas que se pueden rescatar y que pueden ayudar a padres de familia a trabajar con sus hijos. Sin embargo, acabar el libro fue verdaderamente una tortura. Ugh.
Es un libro que te hace interiorizar. Al final se enfoca mucho en lo que parece acercarte a Dios pero mas bien creo que son estrategias para evaluarnos interiormente en los momentos mas dificiles o que mas nos preocupan. Es buen libro para evaluar muchas cosas personales que traemos desde niños porque no solo nos vemos como padres sino como hijos.
Libro de lectura rápida. Me gustó el inicio considero me ayudará sobre todo en la relación con mi hija adolescente. Al final el libro se desvía a temas de meditación que si bien pueden ser de utilidad puede ser algo difícil de digerir para personas con pocos conocimientos de meditación o que no estábamos buscando eso en la lectura.
Para ser un libro tan viejo, es un libro que puede ser útil para la época actual. Aunque tiene lenguaje técnico es muy digerible y una entrada a cuestionar la crianza y los efectos de hacerlo solo por impulso y sin crecimiento personal. Los ejercicios de meditación del final son muy útiles y sencillos.
La explicación de cómo nos proyectamos en nuestros hijos y la reflexión que se deriva de ella es un gran ejercicio...como dice la autor, quien quiera que piense en ello, quien quiera ser actor en vez de tan solo ver pasar la vida frente de si....
Un libro que me hizo meditar mucho no solo como madre si no como hija, el entender ciertos comportamientos de crianza y como eso me afecto. Ame las técnicas que maneja la autora para sanar y meditar.
La escritora recalca en este libro la importancia y necesidad que tenemos al dar un Amor verdadero y sincero a nuestros hijos. Da unos ejemplos de como podemos conectarnos con nuestro ser Superior y a la vez conectar nuestra energía con la energía de nuestros hijos.
Me enacnto! Es un gran libro que te ayuda a entender muchas reacciones que tenemos con nuestros hijos y la forma de ver que muchas veces estamos equivocados. Te da heramientas para poder ser mejor padre.
Psicológicamente no es ninguna ayuda para la crianza, no hay hechos científicos. Se basa más en el amor hacia los hijos, lo cual es romántico pero al final no da soluciones sólidas a problemas cotidianos.