Lebert inszeniert in Der Feuerkreis einen Anti-Mythos über die enge Verstrickung von Schuld und Sühne. Als britischer Offizier kehrt Gottfried Jerschek in seine steirische Heimat zurück. Seine Halbschwester Hilde Brunner hat im einsamen Elternhaus im Gebirge Zuflucht gefunden. Vorsichtig nähern sich die ungleichen Geschwister einander an. Ein Verhängnis scheint sie aneinanderzuketten. Immer tiefer verstricken sich die beiden in einen Kreis, in dem Schuld und Unschuld eng miteinander verflochten sind, denn nach und nach wird Jerschek mit der Vergangenheit seiner Halbschwester konfrontiert ... Auch in seinem zweiten großen Roman Der Feuerkreis geht es Hans Lebert um die Verstrickung seiner Landsleute in die nationalsozialistischen Verbrechen. In einem gewagten Experiment inszeniert er die Vergangenheitsbewältigung des Geschwisterpaares als Anti-Mythos zu Wagners Ring des Nibelungen, um das faschistische Weltbild quasi von innen her aufzusprengen.
Nadie me apeará del burro: La piel del lobo de Hans Lebert es una de las grandes novelas del siglo XX. Siempre tengo ganas de releerla y al mismo tiempo casi me da miedo, por si en esa relectura me impactara siquiera un poquito menos de lo que lo hizo la primera vez que la tuve en mis manos. De todos modos, no está fácil el releerla: no se reedita desde el año 2002, está descatalogadísima, y los ejemplares de segunda mano se venden por precios absurdos. Para leer a Lebert hay que tirar de biblioteca pública.
Casi el mismo miedo me daba leer esta segunda novela de Lebert, casi el mismo temor a decepcionarme. Tengo que confesar que en las primeras cien páginas la morosidad con que el autor nos va introduciendo en la historia me resultó un tanto enervante. La perspectiva múltiple que encontramos en La piel del lobo y que le da tanto dinamismo a esa novela, no está aquí presente. En El círculo de fuego el escenario es bastante más restringido, reducido básicamente a la relación entre hermano y hermana protagonistas, algo que hace pensar a veces en un escenario de teatro de no ser por la importancia de la naturaleza, de la lluvia, el viento, los árboles. Hay muchas referencias al Anillo de los Nibelungos y a la mitología germana, con los que no es estrictamente necesario estar familiarizado para entender o disfrutar la novela, aunque seguramente aportan un nivel de comprensión muy útil. Lebert parece tener una visión bastante telúrica de lo humano, la creencia de que ciertos acontecimientos dejan una huella diríase energética en los paisajes en los que se mueven las personas. Hay siempre un discreto elemento sobrenatural que ayuda a crear una atmósfera opresiva. Y hay, sobre todo, un discurso insistente sobre la responsabilidad, aquí y en La piel del lobo, que no podía sino convertir a Lebert en una figura muy incómoda en Austria. Elfriede Jelinek dijo una vez que su país, un «país de amnésicos serenos», no se merecía a un poeta como Lebert.
Quizás los demás tampoco. Me asombra este señor, cantante de ópera de profesión, que ante la falta de trabajo porque su tipo de voz ya no estaba tan de moda, se dice «Pues nada, me pongo a escribir», y pare dos novelazas como dos soles. Así, como si nada. Viendo que no se lo reedita, o el poco caso que se le hizo a sus dos novelas, entonces y ahora, que le quitaron las ganas al pobre de escribir nada más, pienso que es cierto: nunca nos merecimos a Hans Lebert.
Eines der bedrückendsten, stimmungsgeladensten und ärgsten Bücher, die ich gelesen habe. Ein Buch voller Gegensätze, voller Schuld und Verzweiflung die sich in der gleichermaßen poetischen wie rohen Sprache widerspiegeln.
Einer der besten Texte, der die österreichische Nachkriegsgesellschaft abbildet und mit der österreichischen Heuchelei abrechnet. Allerdings findet Lebert hier eine Möglichkeit der positiven Zukunft in einer mythischen Reinkarnation seines niemals entstandenen Kindes mit seiner Halbschwester. Schade, dass es nach wie vor keine Neuauflage gibt!