Raquildis continúa liderando la Corporación… desde el otro mundo. Allí su conciencia ha adquirido el dominio total de todas las cosas, transformándole en alguien semejante a un dios. A través del praemortis dicta sus órdenes al general Gregger Wallace, quien tiene la ciudad de Pináculo sometida bajo una ley marcial. Los soldados de la Guardia ocupan cada esquina y los confesores rondan constantemente las calles. Entretanto, las familias nobles, con Luther Gallagher a la cabeza, buscan el modo de que Gregger nombre un nuevo líder, pero desconocen que Raquildis reserva un oscuro plan para ellos, y que de no obedecer, serán condenados a un tormento para toda la eternidad. La Vorágine se aproxima. Los Cuervos los saben. Stark aguarda pacientemente a que Leandra despierte de un trance que la mantiene entre dos universos. Su hermano, Aadil, desconoce aún que está a punto de jugar un importante papel en la salvación de toda la humanidad. El fin del mundo está cerca. La humanidad pronto se enfrentará a la última de las tormentas. Sólo Leandra puede evitar que todo se colapse, que todas las almas sean condenadas para siempre; sin embargo, el precio a pagar es alto. Tendrá que enfrentarse a sus miedos, al terror que la acosa desde su juventud, a la mismísima personalidad de Marcus Haggar.
Es licenciado en Filología Hispánica y actor teatral. Comenzó en el mundo literario a los veinticuatro años, fecha en la que fue premiado en diversos certámenes literarios y teatrales. Ha participado en numerosas publicaciones digitales y programas de radio. En la actualidad imparte clases sobre técnicas literarias e introducción a la literatura creativa en seminarios, asociaciones de escritores y empresas. Vive Madrid (España).
Ok, odio decirlo pero no estoy muy convencida... Amé los primeros 2 libros pero éste fue un tanto decepcionante. Supongo que es porque lo he leído después de mucho tiempo y había olvidado algunas cosas sobre la historia, pero en el futuro volveré a leer la trilogía completa y a lo mejor cambie de opinión sobre este libro.
Muy bueno y emocionante como sus predecesoras (Praemortis I y II), Miguel Ángel Moreno posee una gran creatividad y es evidente en la fluidez de sus historias. Sin duda un buen final para una trilogía que se ganó mi cariño y me tuvo en suspenso constante. Hace un largo tiempo que leí los primeros dos libros y muchos detalles están perdidos en mi memoria, así que considero recomendable releerlos si tu caso es parecido al mío.
Una saga muy recomendada, con una propuesta innovadora que se disfruta de principio a fin.