Cuando en 939 el emir Abd-al-Rahman III se erige como califa, España comienza una etapa de esplendor cuyo estandarte será Córdoba. En esta ciudad Asbag y Abuámir, la historia unirá . Asbag, el mozárabe, es un erudito que pronto se ganará la confianza del califa. Gracias a sus dotes diplomáticas, este clérigo aventurero recorrerá tierras lejanas hasta convertirse en el consejero de algunos de los personajes más emblemáticos. El destino del musulmán Abuámir no será menos sorprendente. Llegado a la capital para estudiar leyes desarrollará una carrera militar que hará de él el segundo hombre más importante del califato: el legendario y temido Almanzor.
Se acerca el año 1000. De Hispania a Persia, el mundo está cada vez más polarizado entre cristianos y musulmanes. EL miedo al advenimiento del fin del mundo recorre Europa.
En el lado cristiano los dos principales poderes son el Imperio Bizantino y El Sacro Imperio Romano Gérmánico. Los bizantinos aparentan mantener su fortaleza, conservan en su poder Anatolia y los antiguos territorios del Imperio de Oriente hasta el Danubio, pero han perdido poder en Occidente, ya no controlan territorios en Hispania, a duras penas se sostienen en el sur de Italia y las continuas invasiones de eslavos, búlgaros y la presión musulmana en las fronteras orientales van a tensionar cada vez más el viejo imperio de los Basileus.
El Sacro Imperio Romano-Germanico, bajo la dinastía sajona de los Otones domina todo el centro de Europa y el norte de Italia hasta Roma y aspira a recuperar el prestigio y el poder del antiguo Imperio romano occidental. Sin embargo, el bajo grado de cohesión política de este conglomerado de estados medievales, no augura un fututo demasiado halagüeño.
En la parte franca del antiguo Imperio Carolingio, el reino de Francia empieza a despertar de la mano de Hugo Capeto, que desplaza a los anquilosados herederos de Carlomagno.
En la parte musulmana de nuestra parte del mundo, la todopoderosa dinastía abasida colapsa a mediados del siglo X, fragmentándose en multitud de califatos y reinos por todo el norte de África y Oriente, siendo alguno de los más importantes el califato fatimita de Egipto y el resurgimiento de diversas dinastías persas, largo tiempo sometidos al poder árabe.
El debilitamiento del poder abasida, permitió la consolidación en la antigua Hispania del emirato Omeya de Córdoba, conocido como Al-Andalus (recordemos que los Omeyas fueron los gobernantes que precedieron a los Abasidas y enemigos mortales). Bajo Abderramán III tuvieron la "osadía" de constituirse en califato independiente de Bagdad. En el viejo solar hispano sobrevivían a duras penas varios reinos cristianos que con dificultad mantenían la línea del Duero (reino de León y los condados de Portugal y Castilla que iban camino de su independencia), el reino de Navarra, condados aragoneses y catalanes de la marca hispánica carolingia que poco a poco van haciéndose también independientes.
La vida con Abderramán es dura para los cristianos norteños sometidos a continuas razzias y tributos que impiden que levanten cabeza y se consoliden como un poder real que pueda amenazar el califato.
Bajo Alhaken II, sucesor del gran Abderramán III en 961dc, gobernante cultivado, tolerante y amante de la paz, el califato alcanza su máximo esplendor cultural y económico.
Pero existe una población cristiana que ha sobrevivido bajo el yugo musulmán durante casi 300 años. Una comunidad resiliente, sometida a una continua presión religiosa, social y fiscal. Esta comunidad que ha sabido sobrevivir, mantener sus tradiciones culturales, su lengua y su religión en Al-Andalus son los Mozárabes. La comunidad mozárabe de Córdoba mantiene su vigor y sobrevive pujante hasta los tiempos del tolerante Alhaken.
Pero los tiempos van a ponerse muy difíciles para ellos. Durante el reinado de Alhaken un personaje, Mohamed Abuamir, empieza a crecer y a asumir importantes puestos en la corte. A la muerte de Alhaken en 976 dc, dada la minoría de edad de su hijo Hixem, este personaje, como tutor del príncipe, acaba haciéndose con el poder absoluto relegando al pequeño Califa a un mero elemento decorativo sin ningún poder efectivo. Y ya sabemos lo que hacen los dictadores cuando detentan el poder de forma ilegítima, se buscan un enemigo exterior para distraer al pueblo de los principales problemas que los asedian en el interior. Este hombre se autodenominó Almanzor, Al Mansur (el victorioso), y sometió a los reinos cristianos del norte a destructivas razzias que devastaron las principales ciudades cristianas: Barcelona, Pamplona, León, Zamora, Carrión y Compostela (respetando la tumba de Santiago, o eso dicen). La guerra contra los cristianos exacerbó la presión contra los mozárabes en el interior del califato y las históricas comunidades cristianas andalusies tuvieron que huir con lo puesto para salvar sus vidas. EL mundo mozárabe se enfrentó a su desaparición.
Y fuera de toda cortapisa religiosa, los vikingos daneses, noruegos y suecos siguen asolando el norte de Europa, las costas de Hispania y llegando incluso al Mediterráneo en varias expediciones durante este siglo X. Poco a poco se van asentando en algunos territorios, islas británicas, Normandía y en el sur de Italia donde crearán el reino Normando de Sicilia, arrebatando la isla homónima al poder musulmán.
Este es el maravilloso fresco del mundo en el año mil que nos presenta Sánchez Adalid. De la mano de Asbag, obispo de la comunidad cristiana de Córdoba, recorreremos muchos de estos territorios. Nuestro pobre obispo vivirá aventuras y sobre todo sufrirá muchas desventuras que nos permitirán entender la situación política y religiosa de este mundo que muchos consideraban preapocalíptico.
Es la segunda vez que leo este libro, pero tenía que hacerlo para continuar con los siguientes de la serie, que en su día no leí.
Lo he disfrutado mucho, pero hay dos cosas en la escritura de Adalid que me impiden darle las 5 estrellas: la falta de ritmo, con excesivas y tediosas descripciones de todo tipo que enlentecen el discurso y el permanente enfoque religioso de sus obras, salpicadas de elementos litúrgicos, salmos, versículos, oraciones....y oiga también precisos versos andalusíes.
Enfoque religioso conocido y asumido, pero que no deja de penalizar, en mi caso, las lecturas de este autor. Espero que en algún momento pueda recompensarlo con las 5 estrellas que, sin duda, se merece.
Primera obra que leo de Jesús Sánchez Adalid. Me ha gustado lo suficiente como para volver a este escritor a partir de dentro de un año, tras el preceptivo “barbecho de autor” que empiezo a imponer a mis lecturas.
Se trata de una colorida descripción de buena parte del viejo mundo conocido en la segunda mitad del siglo X, a partir de la Córdoba califal. Por nuestros ojos de lector desfilan la capital omeya, los reinos cristianos del norte, la antigua Mauritania desde Ceuta a Fez, Alemania, Dinamarca, Provenza, la Italia cristiana, la Sicilia musulmana y Constantinopla. Imagino que al autor le ha supuesto un gran esfuerzo documental (me habría gustado que incluyera una bibliografía, aunque desconozco si esa falta habrá sido subsanada en la edición de 2010 –que Sánchez Adalid considera definitiva–). Parece también evidente que ha usado de buenas dosis de fantasía recreativa para cubrir los detalles de la intimidad de los personajes históricos. Esa imaginación tiene momentos muy acertados, como la descripción de la mañana siguiente a la destrucción de Santiago: « Cuando llegó frente a las ruinas de la basílica, el sol apareció un momento, tímidamente, haciendo brillar los escombros mojados. Un rumor de aleteos de palomas llegó entonces con una bandada que venía desde la espesura a buscar los tejados desaparecidos. Las aves efectuaron un vuelo en círculo y, decepcionadas, regresaron al abrigo de los hayedos.»
A pesar de la variedad y alternancia de situaciones, la obra resulta un poquito larga, aunque se deja leer con interés hasta el final. Una elefantiasis que parece afectar a la mayoría de las novelas de este autor. Por comparar con otra ficción histórica conocida (“La catedral del mar” de Falcones), ambas obras tienen un número semejante de páginas, pero creo que “El mozárabe” es más extenso gracias, probablemente, al tamaño de la letra y al menor espacio interlineal y de márgenes. Empecé a leerla en DTB (dead-tree book) pero acabé por proseguir en mi flamante lector de epub, donde aumento la letra a mi gusto. Debo decir que si por un lado Sánchez Adalid nos sorprende por su esfuerzo de erudición y recreación, por otro, con tanta página, se expone a inevitables lapsos. Algunos ejemplos:
- En un exuberante patio cordobés, la descripción de su exquisitez es tan pormenorizada que hasta menciona buganvillas. Pero mal podría haber especímenes de esa hermosura antes del regreso del capitán Bugainville, que se trajo la planta como souvenir del Pacífico y dejó en legítimo trueque su propia sífilis, que diseminó por toda la Polinesia. - Los condes catalanes que se reúnen para afinar su estrategia contra Almanzor lo hacen en Barcelona, en un salón de “amplios ventanales”. Pero mal podrían ser los ventanales de la época “amplios” porque faltaba aún la técnica constructiva que innovaría posteriormente el gótico, estilo que consiguió hacer muros más finos y elevados, con mucho mayores vanos. - En un despiste puntual, los monjes de Cluny resultan ser “cistercienses”. - Hay una cierta vacilación en tratar a la favorita de Hisham II como esposa o concubina. - “Señor”, en árabe, no es “mawala” sino “mawlà”.
Lapsichuelos, de todos modos, los tiene cualquiera; sobre todo, los/las que tienen los güitos de meterse en el berenjenal de la Historia. Un tironcillo de orejas mayor le daré a Jesús Sánchez por la reiterada alusión a la dinastía “ommíada”. Pero, ¿qué es eso, “yâ mawlây” (señor mío)? La dinastía de “Umayya” da en español “Omeya”. A Napoleón ya lo echamos a patadas a partir de 1808 y, para colmo, el galicismo está ultracorregido porque el original árabe sólo tiene una M.
Sea como fuere, repito que la novela me ha gustado. Combina convenientemente aventuras sin fin, paisajes cambiantes, escenas lujuriosas como una selva, y preguntas sobre el sentido de la vida y de la historia; sobre el proceso de envejecimiento y el don de renacer; sobre la esencia de un pueblo… Jesús: si desde algún remoto ordenador aciertas a leerme, puedo prometerte, como MacArthur, que volveré; para que sigas haciéndome de adalid por nuevas épocas de la historia y, tal vez, para quedar de ti “El cautivo”.
Es la primera novela que leo del autor y la verdad es que me ha sorprendido bastante.
Ambientado en la segunda mitad del siglo X, en la Córdoba califal. Y es que no solo aparecerá Cordoba como ciudad estrella, sino que con esta novela recorreremos Mauritania, Ceuta, Alemania, Dinamarca, la Sicilia musulmana, Constantinopla… Asique la labor de documentación por parte del autor es brutal. Describiendo las ciudades, los monumentos, el vestuario de cada cultura si como los usos y las costumbres, la religión…
El mozárabe es un libro que nos cuenta las aventuras del protagonista Asbag, aunque tendremos otro personaje principal, Abuamir, dos historias paralelas y en un tiempo bastante lineal, salvo al final que la historia avanza 20 años y donde ambas historias quedaran completamente hiladas.
Es un libro muy largo, y con una narración pausada, no es un libro que tiene muchos giros, aunque hay acción y están pasando cosas todo el rato, pero no es un ritmo de no parar, es una lectura que vas a disfrutar pensando que es pausada, viendo la gran evolución que tienen los personajes y disfrutando de la ambientación.
En ocasiones se me ha hecho lento, sobretodo cuando el autor hace reflexiones teológicas y filosóficas, con temas espirituales, algo que no acaba de gustarme y por momentos se me hacia pesado, pero creo que es un libro perfecto para aprender sobre religiones de otros lugares.
Algo que quizá me ha faltado es mas protagonismo de los personajes femeninos, prácticamente aparecen cinco mujeres en la novela y solo una o dos son importantes… por lo demás creo que es un libro que puedes compararlo con el Medico, con las Catedrales del Mar, los Pilares de la Tierra, tiene un estilo parecido.
Y solo decir que tiene que gustarte la historia para leer este tipo de libros. Pero que yo por mi parte lo recomiendo un montón.
Terminado. Menuda maravilla. Perfectamente documentado, viajes, intrigas, historia, todo perfilado y explicado magistralmente. Un libro largo que no decae, no se hace pesado, al contrario, me ha tenido enganchada desde el principio. Qué manera de transportarme... Esta lectura ha sido increíble, superando las 5 estrellas y directo a mi top 10 de este año. Recomendable 200%
Tenía pendiente todavía el clásico de Sánchez Adalid, "El Mozárabe", y por fin me he decidido a leerlo. El autor mantiene su linea, mezclando una buena ambientación histórica, (la descripción de la Córdoba califal es extraordinaria) con reflexiones filosóficas y teológicas, que es quizás donde se haga un poco redundante. Quizás le falte profundizar un poco en el personaje de Almanzor, y describir mejor esa transformación que lo llevó a convertirse en el guerrero más temido por todo el Norte Cristiano. Aunque disfruté más leyendo sus obras "el cautivo", "La sublime puerta", Y "El alma de la ciudad", también he disfrutado bastante leyendo esta obra, y seguiré leyendo al autor. Tengo entendido que "el camino mozárabe" es una continuación a esta novela. La dejaré para más adelante.
No hay nada como encontrar un libro que te habla. El que te hable muchas veces implica que llega en un momento específico, donde necesitabas un mensaje y no lo sabías; otras veces que ha llegado en ese estadio de conocimiento donde te enseña, pero te toma en un momento en que ya sabes lo suficiente para apreciarlo; otras tantas porque alivia la curiosidad puntual que te ha surgido por un tema.
Creo que este libro logró todo esto y más conmigo, al leerlo precisamente este 2019.
La época del califato de Córdoba, ésa edad media española colorida, exótica, y tan interesante, además de olvidada por nuestro mundo anglosajón, es una protagonista de este libro, tanto como el obispo Asbag, un cristiano de su tiempo y del nuestro; y como Abuámir, un hombre de su tiempo y del nuestro, que vive en las dos caras de una misma moneda. Las lecciones que se aprenden de ambos son valiosas.
Luego está la vuelta al mundo, en la que no ahondaré por respeto a quienes quieran leer el libro tras mi reseña, pero que nos muestra muchas de las caras de un iluminado mundo medieval, mucho más conectado que lo que nos solemos imaginar.
El libro está bien investigado, bien estructurado, bien narrado... en general muy bien logrado, y nos recuerda el poder de una novela histórica correcta.
Ser mozárabe en Al-andalús es algo sumamente actual. Ser Abuámir también lo es. El mozárabe nos invita a meditar sobre ello.
Esta novela no tiene desperdicio.
12-ago-2019
------------ Escribiré más, mucho más, de esta novela, que no es sólo maravillosa, sino que entra inmediatamente en la lista de mis libros más queridos. Me siento agradecido de que me haya caído en este momento de mi vida.
Grandiosa. Excepcional. No quería dejar que el sentimiento de recién terminar se fuera. 20-jul-2019. Libro 30 del 2019.
"Créeme, en todos los sitios hay hombres buenos y malos... Ningún rey es mejor que otro por ser cristiano o musulmán. Lo importante es que el rey sea un buen rey y el cristiano un buen cristiano"
Me ha gustado, me ha parecido una historia muy bien escrita y documentada con una ambientación excelente y una gran variedad de personajes, de entre los que destacan el mozárabe Asbag y el musulmán Abuamir ( cuyas historias se entrelazan a lo largo del libro), y sin duda son el alma del mismo.
Aterriza de forma detallada en datos históricos y religiosos que a veces se hacen redundantes y densos, lo que resta, a mi entender, agilidad a la historia. Por lo demás me ha parecido muy buen libro.
4,4 de nota real. Han sido unos cuantos días muy entretenidos y apasionantes con los giros de estas dos historias paralelas y ligadas de una de las épocas más interesantes de nuestra península. Hay alguna cosa un poco mejorable, como la historia romántica del libro, que nos la presenta y la descubre en un punto y a parte. Es bastante lineal, hasta que en el último tramo se salta veinte años, quizás en el trabajo de integrar todo con la historia real. En resumen, un buen ladrillo de libro bastante recomendable
I've enjoyed this book from first to last page. Fiction history novel with many interesting detail about how muslims and cristian comunities lived together in Al Andalus
Me ha gustado bastante, pero creo que es una lectura densa que es mejor ir intercalando con otras porque puede llegar a ser pesada. Aún así, si te gusta la novela histórica te encantará.
Al principio me costó y lo dejé un tiempo, pero al volver a retomarlo me enganché completamente. Da la sensación de estar muy bien documentado. Las descripciones son tan buenas que parece que eres tú mismo el que va andando por la Córdoba del siglo X.
Didn't finish this book, back when I first began it in a few years ago, due to time commitments, but I thought that I could see that more pilgrimages are on the way for our arrogant young protagonist, possibly in the company of our long-suffering older protag. I was wrong, and am I very glad that this is so. This book was a real slog, taking perseverance to finish it, as parts of it did drag a bit, but the effort was worth it. Parts of the middle become pretty predictable, regarding our second protagonist, but the main protagonist is never predictable, and always wise enough to teach us something. Never preachy, never pushing his Christianity, the Mozarab (a Christian of Arab origin from Al Andalus before the time of the reconquest of Granada) is almost always both patient and hopeful, and encouraging. This surprised me. Although the author very much gets Jewish forms of expletives wrong, the depictions of both Christian and Muslim life in Al Andalus are rich and (from my study of the time, which is not as in depth as his, obviously) correctly depicted. There is just a tiny bit of worrisome portrayal of North African culture as pretty uncouth, but, then, the rather accurate depictions of the Christian missionaries perfectly happy to help in the sacking of a Christian sanctuary were actually surprising, while the author also gets it right in showing how horrifyingly uncouth the Christian nobility could be (as I think I mentioned having seen during the episode regarding El Cid of El Ministerio del Tiempo...). And I think there was even a mention of Persian contact with China via the Silk Road somewhere in the book! So, it is very long, but also much worth reading the entire book. And maybe even also worth owning a copy both for reference, as his end notes are also very interesting, and to read again in a few years.
Sorry for writing this review in English, but I am so tired that I will have to wait until I get a bit more sleep to correctly translate it into Spanish. Spanish-speakers have already undoubtedly heard of this book, but I have not yet seen an English copy in the library, so I am prioritizing the English review in order to get the word out about this excellent book that more Anglophones need to read, about a time period (The Convivencia) which more English-only speakers really need to know about.
Ya había leído libros de Sánchez Adalid pero tengo que decir que este me ha parecido mejor relatado. La pluma del autor es simple pero amena y te transporta con facilidad a esa época del Al-Andalus de finales del siglo X. No obstante creo que el libro podría ser más corto pues algunos capítulos no son interesantes puesto que aportan muy poco a la trama. Sumado a que las últimas 100 páginas no me han convencido han hecho que le reste puntuación.
Punts positius: Es nota que és un obra en la que s'ha invertit molt de treball de documentació, i sap reflectir la rica i divergent vida que poblava l'edat mitjana a Europa.
Part negativa: És un obra a la que fàcilment li sobren 300 pàgines, ja que els personatges, en particular Asbag tenen poca o cap evolució i servixen més per a ensenyar-nos el món que contar cap cosa. A més a més, hi ha capítols en els quals no passa absolutament res, ni ens descriuen el món, ni hi ha una evolució dels personatges ni avança la trama, la qual cosa sorprén quan de sobte hi ha una part del llibre que fa un avanç de 20 anys de colp. Perquè crec que esta és la gran errada, que els personatges no atrauen el lector i no tenen cap autoreflexiu dels fets que els ocórreguen, en particular Asbag que sense carisma ni cap gran qualitat social està clavat en el centre de tots els grans problemes diplomàtics pel gran poder del "Deus ex Maquina".
En resum, un llibre que es fa molt pesat que si fora la meitat hauria sigut un llibre decent però que d'esta manera és terriblement pesat.
Un acercamiento histórico a la Córdoba árabe. . Nos cuenta la historia de un musulmán llamado Abuamir y su camino hasta convertirse en el aclamado Almanzor, y de un cristiano-mozárabe, Asbag que decide aplazar su vida entre libros y papiros para hacer el recientemente establecido Camino de Santiago. . Pero ninguno lo tendrá fácil. A través de sus aventuras y viajes...conocemos la época, la ciudad, el país, e incluso paises extranjeros...no quiero hacer spoilers por eso no digo hasta donde llegan. . Sólo diré que el viaje ha merecido la pena y que lo que se haya podido quedar en el camino fue tan necesario como inevitable. . Al-Andalus en su apogeo. . Una buena novela histórica y de aventuras.
Me ha gustado mucho cómo está narrada y lo bien que refleja la vida en época de Al-Ándalus, especialmente centrado en Córdoba aunque los personajes recorren muchos lugares como el norte de la península, Alemania, Italia y Constantinopla. Se aprende mucho. Trata de las historias, paralelas pero relacionadas entre ellas, de dos personajes principales, un musulmán y un mozárabe. El libro abarca muchos años (954-997) y se percibe la evolución de la vida de ambos personajes así como de la situación política de la época, lo cual lo hace dinámico e interesante. La he disfrutado bastante aunque se me ha hecho un poco larga y en ocasiones algo pesada, hay capítulos en los que no ocurre prácticamente nada interesante. También es cierto que no estoy acostumbrada a leer novelas históricas.
Gracias a este libro retomo mi necesidad de hacer el camino de Santiago y después pasar unos días en Córdoba. Me gustó mucho conocer esta parte de la historia de Andalucía, Córdoba, Toledo y el resto de Europa. El recorrido del obispo me recordó mucho a Forrest Gump, es todo lo que no me encantó.
Me lo leí con unos 13 años y me gustó, solo que se me hacía un poco pesado y me sobraban las descripciones tan detalladas (como la que se hace de Constantinopla). Recuerdo que me impactó en quienes se convirtieron los 2 protagonistas y cómo su historia se entrelazaba al final.
Con este libro he comprendido una cosa. La novela histórica es como el queso cabrales: te tiene que gustar.
No se le pueden aplicar los mismos criterios que a una novela de otro género, ya sea fantasía, misterio, acción, romance, etc. La novela histórica se encarga de recrear un momento del pasado escogido por el autor. Hay que hacer cuidadosas descripciones, las cuales son gran parte del atractivo de este género, y basar los eventos en los registros contemporáneos de que contamos. "El mozárabe" destaca en este aspecto.
Ésto acaba significando que la estructura es completamente distinta. Si la novela narra un evento breve y específico puede que este efecto no sea tan pronunciado, pero si, como en el libro que nos ocupa, abarca casi medio siglo de una de las épocas más tumultuosas de la Península Ibérica, es esencial. Los eventos parecen sucederse sin un sentido aparente, los personajes simplemente se dejan llevar por los acontecimientos durante 5/6 del libro. La cuestión es, la historia no tiene por qué tener un sentido lógico, ni seguir una estructura predeterminada de "inicio-nudo-desenlace".
Dichos eventos se narran con voz omnisciente y distante, lo cual es necesario para aportar esa visión global, pero resta intensidad a las alegrías y padecimientos de nuestros protagonistas, salvo los más intensos al final del libro. En este último 1/6, (casi) todo lo que se ha construido a lo largo del libro toma un sentido, las piezas encajan. El mismo Asbag lo expresa de una forma maravillosa.
¿Y qué quiero decir yo con todo ésto? Pues que si te va el género o, como yo, te lees casi cualquier cosa, adelante. Si no, te aburrirás en seguida.
Bien, para quienes han superado mi introducción diré que hay tejidos en este relato varios grandes temas filosóficos, que a veces se hacen demasiado insistentes o extraños, especialmente si, como yo, se ha tenido una nula educación religiosa. Por otra parte, es una excelente oportunidad de aprender sobre las religiones abrahámicas y su papel en la historia desde un punto de vista mayormente cultural y espiritual, sin mezclar doctrinas desfasadas o ilógicas. El libre albedrío, el azar, la misteriosa voluntad de dios, todos ellos se exploran desde los puntos de vista opuestos de nuestros protagonistas. Asbag encuentra la sabiduría de dios en los males que le suceden, mientras que Abuámir la utiliza para excusar los males que él provoca.
Aunque ambos, Asbag y Abuámir, ocupen más o menos el mismo espacio en términos de páginas, el libro comienza y termina con Asbag, es claramente la historia de su vida. Por algo se llama "El mozárabe". Los capítulos con Abuámir sirven para ver cómo gradualmente asciende en la sociedad, y que no nos pille, como a Asbag, completamente de sorpresa al regresar a Córdoba. Son eventos demasiado importantes como para hacerles un fundido a negro.
Para terminar, algo que no dejó de molestarme a lo largo del libro. Sí, ya sé, es la época y tal, pero aún así. ¿Dónde está la mitad de la humanidad? La mitad femenina, esa mitad. Éstos son los personajes femeninos que aparecen en este libro: Subh, Nahar, la viuda amante de Abuámir, Danielis, Ana y Teofano. De ellas, sólo Subh y Danielis son algo remotamente parecido a relevantes (sí, Teofano se casa con el emperador, pero en lo que respecta a nosotros es una niña llorona), y Subh, excepto en el final, está ahí únicamente para ser vulnerable y deseada por Abuámir. ¿No podía ser Subh algo más autoritaria? Sabemos que no es inhabitual en su país de origen. En la nota histórica aprendemos que hubo una gran poetisa, Lubna, en la corte de Alhaquen II. ¿No podía aparecer ella en la historia? Recreación de la época, sí, pero sigue siendo la mitad de la humanidad, de la sociedad. No se las puede esconder así como así. Y las mujeres atadas como botines de guerra no cuentan.
Resumiendo: es un fantástico ejemplo de novela histórica, un excelente viaje guiado a la época, aderezado con filosofía. Los personajes son dignos, majestuosos y excelentes vehículos para la historia que se quiere contar. Sin embargo, puede resultar lento, denso y misógino. Va en gustos.
De manera excepcional no voy a asignar estrellas a esta lectura porque me resulta imposible.
A quien me pregunte mi opinión por esta novela histórica sobre las aventuras y desventuras de un mozárabe obispo y de Almanzor en el mundo del siglo X, debo decirle que se trata de una obra muy ligera, eso sí, facilísima de leer, pero que en mi opinión se queda muy lejos de otras grandes novelas históricas. Muchos de los capítulos me parecían simplemente un sermón de domingo hecho por un clérigo muy agradable. El tema que más le interesa al autor es la visión sobre una armonía entre los seres humanos y todas las religiones; personalmente creo que para esto no hacía falta escribir una novela histórica.
A partir de aquí solo voy a relatar mi experiencia personal inolvidable con este libro, que nada tiene que ver con el libro en sí. Porque los libros no son solo ese texto escrito sino que cada lector y cada lectura son experiencias únicas.
En febrero hice con dos amigas un viaje a Córdoba, que fue espléndido y terapéutico. Durante la visita a Medina Azahara escuché que alguien nombraba la obra de El mozárabe y tomé nota. Seguramente no hubiera llegado a leer este libro nunca si no fuera por el dichoso coronavirus que trastocó a mediados de marzo nuestras vidas.
El primer día de confinamiento propuse a mis viajeras de Córdoba leer El mozárabe para conservar en nuestra alma esa felicidad que allí habíamos vivido. Desgraciadamente fui la única que pude conseguir la obra, así que durante 95 días, empezando por mi día número uno del confinamiento, lo primero que he hecho después de tomar el café con leche ha sido leer el capítulo de esta obra y seleccionar un fragmento para compartirlo y así aportar mi grano de buen rollo y sentirme feliz.
De mi mano tres amigas hemos viajado por toda Europa sin salir de casa.
Gracias E. y B. por ser como sois y ser mis amigas.
"Gracias, Mercedes, por todos estos días de peregrinaje, de tener la oportunidad de viajar con vosotras a un montón de sitios. Ojalá que podamos ir tachando lugares de la lista e ir añadiendo nuevos."
Aunque esta novela se basa sobre todo en la Península Ibérica, con los dos personajes principales viajamos por Europa (Roma, Cremona, Fráncfort, Sicilia, Dinamarca...) y por África. Es una novela histórica muy completa y documentada, que trata unos años convulsos en este territorio que ahora es España y Portugal.
Las descripciones que se pueden leer en este libro son abundantes y llenas de belleza, descubriendo una Córdoba preciosa, limpia y llena de paz. Su lectura es como un paseo por el Alcázar, por las callejuelas de Córdoba, por la ciudad de Medina Azahara... Te transporta a otro tiempo sin darte cuenta, y puedes visualizar claramente lo que ya no existe o está en ruinas.
La historia de España es rica en anécdotas y hechos, pero estos años la marcaron de manera llamativa, puesto que se mezclaron varias religiones, y con ellas, muchas culturas que venían del Mediterráneo con otras ya establecidas en el conjunto de territorios de la península. Al final, el fanatismo de unos y otros originó el conflicto, como en muchísimas ocasiones a lo largo de la historia de la humanidad. Pero esta mezcla nos dio una identidad mucho más rica, una cultura más interesante. Sánchez Adalid nos narra estos tiempos complicados con una prosa bella y generosa, con descripciones y detalles que no sobran, que no parecen paja, porque están escritos impecablemente.
Recomiendo la lectura de esta novela a todo aquel que quiera adentrarse en el Alándalus de finales del primer milenio, por sus intrincadas calles, sus frescos patios y baños, sus majestuosos palacios califales. Todo un viaje en el tiempo a una ciudad que un día albergó diferentes culturas bajo la paz.
Esta lectura ha sido fascinante, me he transportado a la Córdoba Califal cad vez q abría el libro!! Los personajes son espectaculares: El Obispo Asbag es un personaje supremamente centrado, me gusta porque sabe escuchar y analizar antes de el decir lo que piensa. Tiene el don de la palabra, lo amé hasta el final. No puedo creer todo lo que recorrió en lugares que nunca hubiera podido imaginar que iba a llegar. En fin es mí personaje favorito. El otro personaje: Abuamir, me encantaba al principio de la historia por sus ganas de siempre querer superarse pero no hasta el grado de al llegar a tener tanto poder, asi mismo se corrompió. Creo en mí humilde opinión que "Casi Siempre" el,poder corrompe al ser humano. Otro personaje muy lindo es el de Subh de Córdoba, en fin todos los personajes me encantaron y aprendí muchísimo de esa época, por supuesto que voy a empezar hoy Los Baños del Pozo Azul. Cuando regrese a España voy a visitar Córdoba para ver estos lugares tan importantes en la Historia de España. Gracias por este hermoso libro Jesús Sánchez Adalid .
Este libro nos remonta a una vision mas general de la Europa medieval donde más allá de las tensiones entre el Islam y la Cristiandad, podemos conocer de cada cultura y religion por medio de sus personajes. Hombres cultos e inteligentes con sus propias metas, esfuerzos, penalidades, que buscan lo que desde su punto de vista es la paz y justicia. Me encanto este libro, por lo fácil que su narrativa te transporta a la época en que se desarrolla. Te hace contemplar el punto de vista propio de cada cultura, religión o incluso localidad. Las circunstancias políticas, sociales y económicas de cada ciudad en que los protagonistas se van transportando.
En mi opinion, a pesar de tener personages y escenas ficticias, es la mejor forma de conocer la historia. Claro, en ello esta la importancia de constatar los datos. En esto el autor se gana mi respeto y me hace querer leer mas sus novelas, puesto que te explica muy bien la base histórica de su relato.
Siempre he pensado que un buen libro es aquel que te hace viajar, ya sea a un lugar o en el tiempo (quizás sea esto la causa de que mi género favorito sea la novela histórica. En esta novela he podido disfrutar de las bellísimas Córdoba y Medina Azahara de los califas, pasear por sus calles y sentir el esplendor de aquella época. Aparte, he podido hacer escalas por la Europa medieval y Constantinopla, un lujazo. En cuanto a la historia, narra la vida de dos personajes bien distintos: Asbag y Abuamir (futuro caudillo Almanzor). Ellos te llevan de la mano para entender cómo era la vida en el califato, cómo era su organización. La historia se hace muy amena a la lectura, en ningún momento se ha hecho pesada. Finalmente a destacar, el cariño con el que se describe todo lo relativo a la parte cultural y el amor a los libros y culturas árabes.
Gran novela histórica, te traslada realmente al pasado y vives intensamente la época, conoces la geografía y formas de vida y pensamiento a través de las vidas y aventuras de sus protagonistas. Buen encaje entre ficción y realidad, interesante tanto por la Córdoba del final del milenio, como la vida imaginada del obispo Asbag que permitirá introducir otros acontecimientos y vivencias en distintos países y ciudades de Europa. Perfecta recreación de las distintas sociedades, el poder, la política, los gobernantes, la iglesia, el pueblo. Muy recomendable.
El Mozárabe resulta una novela entretenida sobre los tiempos del Califato de Córdoba y el surgimiento de Almanzor como líder. Tiene algunos pasajes poéticos. La sabiduría religiosa que alcanza su personaje principal, el obispo Asbag, viene acompañada de meditaciones y reflexiones espirituales. El libro plantea el problema de los fanatismos religiosos que acompañan los males de la humanidad desde hace siglos.
Un poco largo pero muy interesante, una foto del esplendor de Al-Ándalus en el siglo X y también de otros reinados de la época. Todo a través de los ojos del sacerdote Asbag. Me ha gustado mucho la forma de escribir del autor, particularmente hay algunos pasajes buenísimos, para imprimirlos. Una gozada.
Un canto a la multiculturalidad. Asistimos a una época de esplendor en la que las tres confesiones conviven como hermanosm entrecruza las historias entre Abuamir y Asbag, mostrando diferentes realidades antagonizando a sus personajes.