Con la publicación de este libro (1921), Horacio Quiroga alcanzó gran repercusión entre la crítica y el público continental. Los cuentos aquí reunidos —aparecidos originalmente en publicaciones porteñas en los años anteriores— dan cuenta de un amplio periodo de su experiencia narrativa y vital: los primeros años en Buenos Aires, el deslumbramiento por la cinematografía, sus proyectos agrícolas en el Chaco, la profunda incursión en Misiones, el regreso a la capital. El relato epónimo es, quizás, uno de los más conocidos de la literatura latinoamericana. A través de sus páginas, quedan patente la admiración y la maravilla que sentía Quiroga por la selva y sus criaturas, al narrar magistralmente el encuentro de Anaconda con la bestia más temible de todas: el hombre.
Sensenos laikos, kad tikko biju iemācījusies lasīt, Selvas stāsti bija man pirmā mulsinošā iepazīšanās ar Latīņamerikas literatūras maģiju un tajā slēpto kluso ārprātu - ilgi pirms visiem Markesiem, Borhesiem un pat pirms "Dzeltenā dzeņa ordeņa". Nostaļģiska apcerīguma mākta pārlasīju. Kirogas stāsti vēl joprojām ir bērnišķīgi naivi, melanholiski un tumši. Nekas nav mainījies. Visur, kur ierodas cilvēki, viņi visu vienmēr sadirš.
"Hombre y Devastación son sinónimos desde tiempo inmemorial en el Pueblo entero de los Animales"
En esta antología de Horacio Quiroga publicada en 1921 el rasgo común que une a la gran mayoría de los relatos, es el enfrentamiento entre hombre y naturaleza, siendo el hombre el más golpeado por lo general. Fauna, clima, terreno, crecidas de ríos, entre otras cosas, dan batalla al hombre que quiere tomar algo que no le pertenece o que simplemente irrumpe en un lugar en el que no es bienvenido.
También está antología incluye relatos sobre el amor, siempre bajo el estilo oscuro que tiene el autor.
Estos son algunos de los cuentos que más me gustaron:
Anaconda
Los Fabricantes De Carbón
Dieta de Amor
Miss Dorothy Phillips, mi esposa
La Lengua
Los Cascarudos
Una muy buena antología para quien quiera conocer a este gran autor que dió Latinoamérica
Primer libro que me leí obligada en el instituto. Yo era una niña a la que le gustaba leer, si bien no era una lectora tan ávida como puedo serlo ahora. Algunos de los libros que leí en el instituto me hicieron darme cuenta de que no todos los libros son para todos los lectores, y de que para disfrutar la lectura hay que seleccionar los libros (o al menos los géneros y temáticas) cuidadosamente.
Este libro es un ejemplo de ello. Se me juntaron dos problemas al leerlo: que es de historias cortas (algo que puede gustarme pero no engancharme) y que es demasiado infantil (animales que hablan y se comportan como humanos al más puro estilo del libro de la selva). Total, que puede ser un libro útil para enseñar valores y fácil de leer por el tema de que son relatos cortos, pero para mí no es y no creo que vaya a volver a leerlo.
de este cuento recuerdo tres muy precisos: "anaconda", "miss Dorothy Phillips, mi esposa", y "dieta de amor". de todos ellos fueron los que más me gustaron.
Está bien escrito (es Horacio Quiroga, obviamente está bien escrito), pero es el libro ideal para leer de adolescente y odiar la lectura. Quizás lo estoy viendo desde la perspectiva del adulto, pero los animales que hablan, sus actitudes ingenuas y un poco bobaliconas y las enseñanzas simplonas resultan aburridas. Muy lejos de la calidad cuentística, siempre acompañada de unas pinceladas de realismo mágico, de relatos como "La lengua".
Pequeños cuentos de la vida común en un mundo lleno de naturaleza, tanto la humana y la vegetación y fauna de las amazonas. Colorido, triste y psicológico. Te da mensaje profundo. Entintado en un estilo parecido a Poe pero latinoamericano