Este libro me gustó mucho. Y por eso me voy a extender algo jajajaja, creo que este libro no va a gustarle a todo mundo, porque más que una novela de romance, es una novela sobre la vida, sobre esas cosas difíciles que son inevitables y que no son agradables pero que se tienen que superar, por ello creo que llegara a aquellas personas que en alguna medida entiendan a los personajes y puedan sintonizar con ellos.
Megan es una chica que vivió algo horrible en lo que vio cosas más horribles, y sobrevivió, sobrevivió en un accidente aéreo donde nadie más sobrevive.
Y eso le pone una etiqueta: "El Milagro"
Cosa que a ella no le gusta, y conforme lees la entiendes, sientes lo que siente y te preguntas, yo estaría así si me pasara lo mismo?
Es una respuesta difícil de responder, porque no podemos saberlo, pero tal vez mientras lees piensas que no, o tal vez la entiendes y crees que si.
Pero es cierto que nadie reacciona igual ante un mismo suceso.
Yo no sé si reaccionaría como Megan ante lo que vivió, creo que igual imposible porque ya tengo otra edad y he vivido otras cosas, pero de todos modos no quiero descubrirlo.
Pero la historia te hace reflexionar, y eso es algo que me encanta en los libros, porque más allá de disfrutar de una buena lectura, reflexionas sobre cosas reales y terminas enriquecida en alguna medida por eso.
Y luego tenemos a Joe, que vivió algo completamente diferente, pero sigue llevando eso consigo, y es que como él mismo dijo, hay cosas que vivimos que no se pueden dejar atrás, se tiene que aprender a vivir con ellas, porque no hay otra forma, no se olvidan y no desaparecen, pasan a formar parte de lo que eres y aprendes a vivir con eso aunque no es fácil o te quedas sumido en una depresión, en un sin sentido de la vida o con trastorno por estrés postraumático.
Y tal vez porque comprendo esto por experiencias propias, porque sé lo que es cargar con algo que no se puede borrar, que no se puede olvidar, que no va a desaparecer, es que libros como estos me llegan al corazón, y fue eso lo que me hizo identificarme con los personajes de este libro, entenderlos, sufrir con ellos y tener esperanza con ellos, porque siempre hay un mañana aun cuando sientas que no hay esperanza.
Y el saber que no importa qué, el ser humano es capaz de seguir adelante, de sobreponerse a cualquier cosa aunque eso siempre forme parte de él, es la cosa más esperanzadora y maravillosa de la vida.
Y es algo que disfruto leyendo. Que disfruto recordando.
Y es por eso que esta autora me gusta tanto, porque sea cual sea la temática de sus libros, siempre traen ese mensaje de superación y reflexión y personajes con los que te identificas, porque tal vez no hayas pasado por lo mismo, pero aun así, hay cosas que has sentido y que entiendes y te sientes reflejada.
Joe y Megan no viven un tórrido romance, no, ellos se van conociendo, comparten esas experiencias duras, y se va forjando algo especial entre ellos, algo verdadero y probablemente duradero, y al final lo que hay entre ellos es algo tierno, algo hermoso.
SPOILER:
Y si, no puedo negar que me habría gustado un beso al final, pero la unión emocional entre ellos es más significativa que un simple beso.