¨Un dictador en el exilio es una novela que utiliza el discurso histórico de un tiempo establecido de dos años. 1917 a 1919 que fue lo que duró el gobierno de Federico Tinoco, llamado, aún no sabemos por qué, tiranía, que nada tiene que ver con un mal gobierno con muchos errores y arbitrariedades. Esta nueva visión de los hechos históricos es amena, crítica, escudriñadora, y penetra en el ámbito privado lo que le da un acercamiento humano, expresivo, emotivo y acerca a los personajes a una dimensión plurisémica, capaz de enfrentar al personaje central con su propia intimidad y observarlo más cerca de su verdadera biografía. La novela abre virtualidades sígnicas que la simple historia nunca podría realizar y por ello atrapa más al lector social y le hace partícipe de una verosimilitud distinta, más humana, y por qué no, más creíble.