AMO a este libro. No es realmente de Paul Auster, sino que es sobre anécdotas reales que él recopiló a través de un programa de radio. Yo no he leído cosas todavía suyas, así que no puedo decir mucho de su habilidad como autor, pero igual se nota que hubo una mano literata que arregló los relatos porque SON TODOS INCREÍBLES, así que bien por Auster que puede ser un escritor fantasma cuando se le pide. O su pluma es buena, o las historias son buenas. Probablemente las dos, y así el libro FUNCIONA.
El proyecto es buenísimo... el proyecto de dejar a la gente hablar, y de que cuenten sus propias cosas (a través de Auster). Me recuerda a ese fragmento de la típica Desiderata que siempre está en los carteles inspiracionales de las ferias, que dice: "Escucha al aburrido y al ignorante, ellos también tienen su historia". Con esto no digo que la gente no escritora sea aburrida e ignorante... pero sí creo que, aunque todo el mundo tiene algo interesante que contar, no siempre está el encanto para decirlo, ni el saber usar las palabras adecuadas, como probablemente sí tiene Auster. Como, de hecho, hizo.
Para mí es tan así, que este es de los pocos libros que encuentro que no tiene desperdicio, de los pocos que tengo en copia física, ahora que estamos en la era de la tecnología. Está separado según categorías: amor, animales, objetos, muerte, viajes, cosas así, y lo mejor de todo es que CADA RELATO ES VERDADERO. O eso se supone. Y es que yo soy fan absoluta de todos los relatos verdaderos, porque cuando los pienso, y los estudio, imagino que también logro averiguar más cosas de este misterioso universo.
Obvio que tampoco es perfecto, a veces se pone muy patriota, por ejemplo, en los relatos de guerra, y luego uno siempre se pregunta cuál fue el criterio de elección general... pero aún así lo recomiendo TOTAL Y COMPLETAMENTE. Se supone, o al menos en la carátula de mi edición, dice que refleja la cultura estadounidense, recopilando historias de su gente... pero yo creo que, más que eso, y sin ánimo de ponerme snob y grandilocuente, simplemente refleja la experiencia humana. Contextualizada, claro, pero la experiencia humana de todos modos. Lo que le pasa a cualquiera, le puede pasar a uno y viceversa. Como los cardúmenes.
A mí me gustó muchísimo. Todavía llevo en mi corazón alguno de los relatos, y a veces se los cuento a mis amigos.
En conclusión, vale la pena leerlo. Aunque sea de a pedacitos, porque además el libro se presta a eso.