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El Eternauta #Remake + historias cortas
El Eternauta y otras historias
Un guionista de historietas escribe en la soledad de su estudio. Su tranquilidad se turba frente a la noticia de una invasión extraterrestre a Buenos Aires, traída por el trágico viajero de fuera del tiempo. La escena no sirve solo para disparar la historia, es una metáfora también de la relación entre el narrador y el lector. El Eternauta reúne a dos nombres mayores de la historieta argentina: el guionista Héctor Oesterheld y el dibujante Breccia. Junto a esta historieta: "Ernie Pike", "Doctor Morgue", "Richard Long" y otras aventuras de estos grandes creadores.
128 pages, Paperback
First published January 1, 1969
About the author
Héctor Germán Oesterheld
144 books242 followersHéctor Germán Oesterheld Puyol fue un guionista de historietas y escritor de relatos breves argentino de ciencia ficción y novelas
Seudónimos: H. Sturgiss, C. de la Vega, Francisco G. Vázquez, Germán Sturgiss, Héctor Sánchez Puyol, Joe Trigger, Patrick Hanson.
Nació en el año 1919 en Buenos Aires. Hijo de Ferdinand Kurt. Estudió y se graduó en la carrera de geología. Fanático de H. Melville y Joseph Conrad. A partir de 1950 cuando comienza a escribir guiones de historietas y relatos de aventuras. Entre muchos otros artistas, trabajó con sus hermanos Jorge Mora Oesterheld y Nelly Oesterheld.
Publicó en las revistas "Misterix", "Hora Cero", "Frontera", entre otras. Sus personajes más conocidos son Sargento Kirk, Bull Rocket, Ernie Pike, Sherlock Time y Mort Cinder. Pero es sin dudas El Eternauta la creación que le ha dado un lugar entre los maestros de la historieta, y le permitió superar ampliamente el género. Apareció por primera vez en 1957, en la revista "Hora Cero Semanal" con dibujos de Solano López. Más tarde modifica algunos detalles del guión y la publica en "Gente" con dibujos de Alberto Breccia, pero por problemas con la editorial, Oesterheld es obligado a terminar la historia en tres entregas, transformándola en un resumen de la historia original de "El eternauta". En la década del setenta aparece la segunda parte en la revista "Skorpio", otra vez de la pluma de Solano López. A principios de la década del setenta se incorporó a la organización Montoneros. El 27 de abril de 1977 fue secuestrado en La Plata. Estuvo detenido en Campo de Mayo y en una cárcel clandestina de La Tablada. Se cree que fue asesinado en Mercedes.
Sus cuatro hijas también están desaparecidas. Oesterheld desapareció en 1977, durante la última Dictadura Militar. Los sobrevivió su viuda, Elsa Sánchez de Oesterheld.
Seudónimos: H. Sturgiss, C. de la Vega, Francisco G. Vázquez, Germán Sturgiss, Héctor Sánchez Puyol, Joe Trigger, Patrick Hanson.
Nació en el año 1919 en Buenos Aires. Hijo de Ferdinand Kurt. Estudió y se graduó en la carrera de geología. Fanático de H. Melville y Joseph Conrad. A partir de 1950 cuando comienza a escribir guiones de historietas y relatos de aventuras. Entre muchos otros artistas, trabajó con sus hermanos Jorge Mora Oesterheld y Nelly Oesterheld.
Publicó en las revistas "Misterix", "Hora Cero", "Frontera", entre otras. Sus personajes más conocidos son Sargento Kirk, Bull Rocket, Ernie Pike, Sherlock Time y Mort Cinder. Pero es sin dudas El Eternauta la creación que le ha dado un lugar entre los maestros de la historieta, y le permitió superar ampliamente el género. Apareció por primera vez en 1957, en la revista "Hora Cero Semanal" con dibujos de Solano López. Más tarde modifica algunos detalles del guión y la publica en "Gente" con dibujos de Alberto Breccia, pero por problemas con la editorial, Oesterheld es obligado a terminar la historia en tres entregas, transformándola en un resumen de la historia original de "El eternauta". En la década del setenta aparece la segunda parte en la revista "Skorpio", otra vez de la pluma de Solano López. A principios de la década del setenta se incorporó a la organización Montoneros. El 27 de abril de 1977 fue secuestrado en La Plata. Estuvo detenido en Campo de Mayo y en una cárcel clandestina de La Tablada. Se cree que fue asesinado en Mercedes.
Sus cuatro hijas también están desaparecidas. Oesterheld desapareció en 1977, durante la última Dictadura Militar. Los sobrevivió su viuda, Elsa Sánchez de Oesterheld.
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Displaying 1 - 19 of 19 reviews
November 14, 2010
Siendo sincero, si este libro alcanza las 4 estrellitas es gracias a los siete relatos cortos que incluye, esas joyitas de relojero que muestran la increíble sinergia que había entre Alberto Breccia y los Oesterheld (ya que dos de los guiones están escritos por Jorge, hermano de HGO); algunos están mejor logrados que otros, pero todos dejan buen sabor de boca. Se nota que son historietas pensadas para contarse en un par de páginas dejando al lector, si no asombrado, al menos satisfecho con lo leído, y cumplen a la perfección su cometido.
Traigo a colación el elemento "extensión" porque es ahí donde radica el mayor defecto de la historia que titula al libro -que es la que me hizo comprármelo-, y la sensación que me dejó tras su lectura es "Tiene cosas buenas, ¡pero podría haber estado tanto mejor!". Esta inconformidad que me dejó la reversión del Eternauta(desde ahora, "V.2") surge de que resalta todo lo que quedó afuera cuando se lo contrasta con la versión casi impecable que HGO y Solano hicieran una década antes (desde ahora, "V.1"). La pregunta vendría a ser: ¿Se puede condensar una historia bélica épico-política de 350 páginas en menos de 50? Si fuera en otro formato, quizás sí (cuando lea la versión novelada lo sabré mejor), pero en comic respondo con un rotundo no. El mayor defecto que tiene la V.2 parte de haber sido publicado en la revista Gente. Como bien aclara Pablo De Santis en el prólogo, esta obra tenía un tono experimental y un contenido político que muy raramente podría haber calado bien entre las doñas rosas y los cholulos genéricos que consumían esta revista, que no han de ser muy distintos a los que la consumen hoy en día. Como la historieta no gustó un carajo, tuvo que concluir a los tumbos en tres capitulitos atolondrados, y eso se nota muchísimo, hasta parece resaltado a propósito. Batallas épicas que en la V.1 duraban capítulos enteros acá se ven resumidas a un párrafo en prosa que describe sinópticamente toda la acción, y en el mejor de los casos está acompañado de una ilustración anexa. La sensación de agobio, de emoción, de miedo, y hasta la de diversión que en la V.1 estaban en casi todas las páginas, acá son minoría. En la V.2 quedan en el tintero mil y un cosas que, con más tiempo y páginas, seguramente habrían dado nacimiento a otra obra maestra, en vez de este simple "trailer", este resumen de cuento ilustrado.
Por lo menos el dibujo de Breccia no afloja en casi ningún momento, y sigue igual de dramático, expresionista y logrado hasta el final, aunque se nota un progresivo desgano con olor a frustración con el volar de las páginas. La historia, aunque resumida a más no poder y con varias elipsis irritantes, más o menos cierra. El guión de Oesterheld -si bien es básicamente el mismo que en la V.1-, va un paso más allá a la hora de ubicar la obra en tiempo y espacio. Las referencias "pop" de la época y el léxico usado por los personajes son mucho más porteños que en la antecesora: se habla de temas de Palito Ortega, las direcciones geográficas son más precisas, los personajes hablan de "vos" con giros idiomáticos bien porteños y varios guiños argentinescos más. La escencia es la misma pero varios elementos fueron pulidos para adaptarlos a la época, y para explicitar varios elementos que en la V.1 sólo se dieron a entender, cosa que no siempre está buena. En la V.1 jamás se explicita el alcance de la nevada mortal, ni la posible implicación que tuviera con las potencias mundiales de entonces. En la V.2, sí, en las primeras páginas. El alegato político es casi un grito y si bien creo que parte del genio de Oesterheld está en la claridad de sus ideas políticas y cómo se jugó por ellas (por algo lo deshicieron en el 77), cuando el militante pisa al narrador la historia pierde fuerza. Este detalles no llega a ser tan evidente como en la segunda parte -quizás por el final apresurado-, pero sí lo suficiente como para desarticular un poco la historia principal, que es más que nada un relato sobre un sobreviviente colectivo devenido en héroe.
Esto me lleva también a hablar de los personajes. Si bien el núcleo central se mantiene bastante parecido (con excepciones llamativas como la ausencia del púber Pablito, que se ve reemplazado por una jovencita de nombre Susana), y personajes que en la V.1 iban ganando cada vez más carisma y valor, acá no pasan del segundo plano, de la aparición anecdótica (como el gran "fan-favorite", Franco el tornero). En cuanto a los mensajes, la extrema condescendencia -a veces rozando con la aceptación- que tenían los milicos en la V.1 acá mutó en una tolerancia forzada, una aceptación medio a los tumbos, un mensaje de "por lo menos ellos son el mal menor", o al menos eso me pareció a mí. No digo para nada que los militares de la vida real sean héroes ni que haya que tratarlos como tales (la gran mayoría de las veces son exactamente lo opuesto), pero en un contexto como el de El Eternauta (ambas versiones), es perfectamente creíble, funcional, y hasta deseable que sean algo más parecido a héroes forzados que a autoritarios cobardes. Los villanos son un tema aparte, ya que tampoco tienen tiempo ni espacio para lucirse como lo hacen en la V.1, en especial mis queridos Manos. Las versiones de Breccia no me gustan tanto como las de Solano, pero sí me parecen unos rediseños interesantes y que sirven para dar un aire enigmático en algunos aspectos en los que el guión falla, o a veces ni llega a fallar.
En resumen, estamos frente a una gran obra que no fue, como si fuera un palacio con una fachada magnífica y pulida pero que se quedó sin presupuesto a la tercera habitación y tuvo que ser finiquitado con chapas y cartón. HGO y el viejo Breccia hace rato que ya no están -el primero bastante más que el segundo-, pero nos dejaron una vasta obra, tanto en conjunto como cada uno por su lado, que es un patrimonio invaluable para la historia de las Bellas Artes. Y si -como dicen quienes gustan de usar dichos para decir cosas que de otro modo no dirían- para muestra basta un botón, acá hay unos cuantos, uno más interesante que otro.
Traigo a colación el elemento "extensión" porque es ahí donde radica el mayor defecto de la historia que titula al libro -que es la que me hizo comprármelo-, y la sensación que me dejó tras su lectura es "Tiene cosas buenas, ¡pero podría haber estado tanto mejor!". Esta inconformidad que me dejó la reversión del Eternauta(desde ahora, "V.2") surge de que resalta todo lo que quedó afuera cuando se lo contrasta con la versión casi impecable que HGO y Solano hicieran una década antes (desde ahora, "V.1"). La pregunta vendría a ser: ¿Se puede condensar una historia bélica épico-política de 350 páginas en menos de 50? Si fuera en otro formato, quizás sí (cuando lea la versión novelada lo sabré mejor), pero en comic respondo con un rotundo no. El mayor defecto que tiene la V.2 parte de haber sido publicado en la revista Gente. Como bien aclara Pablo De Santis en el prólogo, esta obra tenía un tono experimental y un contenido político que muy raramente podría haber calado bien entre las doñas rosas y los cholulos genéricos que consumían esta revista, que no han de ser muy distintos a los que la consumen hoy en día. Como la historieta no gustó un carajo, tuvo que concluir a los tumbos en tres capitulitos atolondrados, y eso se nota muchísimo, hasta parece resaltado a propósito. Batallas épicas que en la V.1 duraban capítulos enteros acá se ven resumidas a un párrafo en prosa que describe sinópticamente toda la acción, y en el mejor de los casos está acompañado de una ilustración anexa. La sensación de agobio, de emoción, de miedo, y hasta la de diversión que en la V.1 estaban en casi todas las páginas, acá son minoría. En la V.2 quedan en el tintero mil y un cosas que, con más tiempo y páginas, seguramente habrían dado nacimiento a otra obra maestra, en vez de este simple "trailer", este resumen de cuento ilustrado.
Por lo menos el dibujo de Breccia no afloja en casi ningún momento, y sigue igual de dramático, expresionista y logrado hasta el final, aunque se nota un progresivo desgano con olor a frustración con el volar de las páginas. La historia, aunque resumida a más no poder y con varias elipsis irritantes, más o menos cierra. El guión de Oesterheld -si bien es básicamente el mismo que en la V.1-, va un paso más allá a la hora de ubicar la obra en tiempo y espacio. Las referencias "pop" de la época y el léxico usado por los personajes son mucho más porteños que en la antecesora: se habla de temas de Palito Ortega, las direcciones geográficas son más precisas, los personajes hablan de "vos" con giros idiomáticos bien porteños y varios guiños argentinescos más. La escencia es la misma pero varios elementos fueron pulidos para adaptarlos a la época, y para explicitar varios elementos que en la V.1 sólo se dieron a entender, cosa que no siempre está buena. En la V.1 jamás se explicita el alcance de la nevada mortal, ni la posible implicación que tuviera con las potencias mundiales de entonces. En la V.2, sí, en las primeras páginas. El alegato político es casi un grito y si bien creo que parte del genio de Oesterheld está en la claridad de sus ideas políticas y cómo se jugó por ellas (por algo lo deshicieron en el 77), cuando el militante pisa al narrador la historia pierde fuerza. Este detalles no llega a ser tan evidente como en la segunda parte -quizás por el final apresurado-, pero sí lo suficiente como para desarticular un poco la historia principal, que es más que nada un relato sobre un sobreviviente colectivo devenido en héroe.
Esto me lleva también a hablar de los personajes. Si bien el núcleo central se mantiene bastante parecido (con excepciones llamativas como la ausencia del púber Pablito, que se ve reemplazado por una jovencita de nombre Susana), y personajes que en la V.1 iban ganando cada vez más carisma y valor, acá no pasan del segundo plano, de la aparición anecdótica (como el gran "fan-favorite", Franco el tornero). En cuanto a los mensajes, la extrema condescendencia -a veces rozando con la aceptación- que tenían los milicos en la V.1 acá mutó en una tolerancia forzada, una aceptación medio a los tumbos, un mensaje de "por lo menos ellos son el mal menor", o al menos eso me pareció a mí. No digo para nada que los militares de la vida real sean héroes ni que haya que tratarlos como tales (la gran mayoría de las veces son exactamente lo opuesto), pero en un contexto como el de El Eternauta (ambas versiones), es perfectamente creíble, funcional, y hasta deseable que sean algo más parecido a héroes forzados que a autoritarios cobardes. Los villanos son un tema aparte, ya que tampoco tienen tiempo ni espacio para lucirse como lo hacen en la V.1, en especial mis queridos Manos. Las versiones de Breccia no me gustan tanto como las de Solano, pero sí me parecen unos rediseños interesantes y que sirven para dar un aire enigmático en algunos aspectos en los que el guión falla, o a veces ni llega a fallar.
En resumen, estamos frente a una gran obra que no fue, como si fuera un palacio con una fachada magnífica y pulida pero que se quedó sin presupuesto a la tercera habitación y tuvo que ser finiquitado con chapas y cartón. HGO y el viejo Breccia hace rato que ya no están -el primero bastante más que el segundo-, pero nos dejaron una vasta obra, tanto en conjunto como cada uno por su lado, que es un patrimonio invaluable para la historia de las Bellas Artes. Y si -como dicen quienes gustan de usar dichos para decir cosas que de otro modo no dirían- para muestra basta un botón, acá hay unos cuantos, uno más interesante que otro.
Read
June 15, 2025La versión dibujada por Breccia, esa que salió en Gente y cuya abstracción vanguardista está tan bien expuesta en el ejemplar que generó Un Faulduo hace unos años.
La imposición de Gente de acortar la historia, y que pasemos de 350 páginas a sesenta, exige que Oesterheld recurra a elipsis de manera constante y bodoques de textos resumiendo grandes batallas. Decir que es una versión dibujada por Breccia, de todas formas, es reducir la experiencia plástica que propone: hay tinta, pero también collage, tipografías diversas, intervención sobre el lienzo, como si un pintor se dedicara a usar el revés y envés de un bastidor. Hay cuadros oscuros donde los elementos convergen en una criatura que es a su vez tinta, cascarudos y humanos, imágenes indescifrables que solo se me ocurre definir como "encuadres del bicho de The Thing amplificados y puestos a funcionar en blanco y negro", en un hummus espesísimo donde la población y el monstruo son una misma cosa.
Si en Solano López el borde lo daba el encuadre y la tinta, en este Breccia hay una indefinición de los límites y el desborde de una imagen con otra favorece el bucle temporal: es a la vez 1969, 1971 ó 2070. Lo interesante de esta versión es que al compactarla deja traslucir aún más su carácter vanguardista, pero también la idea de una historia que poco a poco es cada vez más difícil de contar. Oesterheld propone que Estados Unidos y las potencias entregaron toda América del Sur a cambio de la salvación. Y es esa decisión en conjunto con la plástica la que impide completar la historia en Gente debido a las quejas de los lectores.
Es el año del Cordobazo. También es el año de Invasión, con la que comparte la particularidad de las postales en blanco y negro que sugieren que la oscuridad y el control sobre la población anteceden al tiempo de la narración. No hay postales pop de consumo rotas como en Solano López, sino cuadros amenazados incluso desde antes de la nevada, porque Oesterheld ya se enteró de qué va el asunto. Santiago hace lo mismo: no hay un momento de quiebre entre la paz y la invasión, porque el cotidiano ya está corroído. Toda Invasión se propone abstracta y pesadillesca y, como en El Eternauta de Breccia, es la propia materialidad la que jode la existencia de los personajes. Pienso en la amenaza inicial a Herrera. Parece que lo siguen y los ruidos anteceden un disparo, pero es pura forma y puro material: la amenaza es la cámara. Y en Breccia, la nieve se hace notar de forma casi autoconsciente con un pincel que se desliza circularmente sobre el papel.
Ni hablar de que es el año en que Walsh larga su epílogo para Operación Masacre donde traslada la culpa de los fusilamientos del "hampa policial" a la oligarquía, intuyendo un plan mayor. Por otra parte, es interesante vincularlo con Las veredas de Saturno, secuela de Invasión, que "se dio cuenta" que la metáfora es aplicable a los golpes de Estado, los desaparecidos y el dolor de no poder rearmar una resistencia. Walsh, Oesterheld, Santiago en sus propios "darse cuenta".
La imposición de Gente de acortar la historia, y que pasemos de 350 páginas a sesenta, exige que Oesterheld recurra a elipsis de manera constante y bodoques de textos resumiendo grandes batallas. Decir que es una versión dibujada por Breccia, de todas formas, es reducir la experiencia plástica que propone: hay tinta, pero también collage, tipografías diversas, intervención sobre el lienzo, como si un pintor se dedicara a usar el revés y envés de un bastidor. Hay cuadros oscuros donde los elementos convergen en una criatura que es a su vez tinta, cascarudos y humanos, imágenes indescifrables que solo se me ocurre definir como "encuadres del bicho de The Thing amplificados y puestos a funcionar en blanco y negro", en un hummus espesísimo donde la población y el monstruo son una misma cosa.
Si en Solano López el borde lo daba el encuadre y la tinta, en este Breccia hay una indefinición de los límites y el desborde de una imagen con otra favorece el bucle temporal: es a la vez 1969, 1971 ó 2070. Lo interesante de esta versión es que al compactarla deja traslucir aún más su carácter vanguardista, pero también la idea de una historia que poco a poco es cada vez más difícil de contar. Oesterheld propone que Estados Unidos y las potencias entregaron toda América del Sur a cambio de la salvación. Y es esa decisión en conjunto con la plástica la que impide completar la historia en Gente debido a las quejas de los lectores.
Es el año del Cordobazo. También es el año de Invasión, con la que comparte la particularidad de las postales en blanco y negro que sugieren que la oscuridad y el control sobre la población anteceden al tiempo de la narración. No hay postales pop de consumo rotas como en Solano López, sino cuadros amenazados incluso desde antes de la nevada, porque Oesterheld ya se enteró de qué va el asunto. Santiago hace lo mismo: no hay un momento de quiebre entre la paz y la invasión, porque el cotidiano ya está corroído. Toda Invasión se propone abstracta y pesadillesca y, como en El Eternauta de Breccia, es la propia materialidad la que jode la existencia de los personajes. Pienso en la amenaza inicial a Herrera. Parece que lo siguen y los ruidos anteceden un disparo, pero es pura forma y puro material: la amenaza es la cámara. Y en Breccia, la nieve se hace notar de forma casi autoconsciente con un pincel que se desliza circularmente sobre el papel.
Ni hablar de que es el año en que Walsh larga su epílogo para Operación Masacre donde traslada la culpa de los fusilamientos del "hampa policial" a la oligarquía, intuyendo un plan mayor. Por otra parte, es interesante vincularlo con Las veredas de Saturno, secuela de Invasión, que "se dio cuenta" que la metáfora es aplicable a los golpes de Estado, los desaparecidos y el dolor de no poder rearmar una resistencia. Walsh, Oesterheld, Santiago en sus propios "darse cuenta".
April 2, 2024
Espectacular. Clásico.
July 24, 2019
(Para el que no lo sabe) remake del '69 que lamentablemente abrevia la historia por razones editoriales o de gente que no sabía apreciarla o por causa algún hechicero o por todas a la vez.
El arte de Breccia, como siempre, una delicia.
Conviene leer la edición original para leer la historia completa aunque en esta edición explican porque los Ellos invaden Sudamérica.
De todos modos, imprescindibles ambas.
El arte de Breccia, como siempre, una delicia.
Conviene leer la edición original para leer la historia completa aunque en esta edición explican porque los Ellos invaden Sudamérica.
De todos modos, imprescindibles ambas.
February 8, 2020
This shocking 70s rewriting by Oesterheld of his original “Eternauta” needs to be translated! The original concept of a 50s alien invasion becomes darkly political, especially with Breccia’s new illustrations. The author would later be killed after its writing during the Argentine dirty war.
January 10, 2023
Una revisión más política, oscura y (si se quiere) adulta, que enfatiza la perspectiva humana en sus dudas y vulnerabilidades, perfiladas además en el sombrío dibujo de Breccia. El abrupto final - ajeno a la voluntad de los autores - hace leve mella en un trabajo formidable.
April 3, 2023
Historia demasiado juvenil para mi. Si bien el ambiente y la tension son de cierta calidad no deja de ser una pequeña (o no tan corta) historieta de aventuras en donde yo no le he encotrado mucho mas que eso a la narrativa. El dibujo me parece correcto.
April 10, 2020
Le pongo un cuatro por el excelente dibujo pero no casa muy bien con el dinamismo de la historia.
September 14, 2023
Las otras historias son bastante medio pelo, no me quejo de que estén pero tampoco son buenas. Punto y aparte, El Eternauta es lo más grande que existe.
April 8, 2025
Los Cascarudos se refugian en el Monumental
October 16, 2025
Lo agarre de la biblioteca porque pense que era el Eternauta completo (me equivoque claramente jajsjs), me gusto solo la historia de "El Eternauta"
July 19, 2020
Edición con la versión del Eternauta de HGO y el viejo Breccia completa más varias historias cortas de la misma dupla: tres de Ernie Pike: Kumba, Gas y El Amuleto, más los unitarios Arena... sol, Doctor Morgue, Fantasmas y Richard Long.
March 25, 2014
La versión más cruda de
El Eternauta
en formato gigante, con dibujos del gran Alberto Breccia. Además de la historieta que da título al libro, este tomo incluye varias historias cortas de la misma dupla creativa: tres capítulos de Ernie Pike (Kumba, Gas y El amuleto), Arena... sol..., Doctor Morgue, Fantasmas y Richard Long.
Want to Read
March 1, 2014Remake de El Eternauta a cargo de HGO y Alberto Breccia. Esta edición incluye además varias historias cortas realizadas por la misma dupla, como por ejemplo "Doctor Morgue".
November 28, 2014
Edición de la colección Enedé que incluye la historia epónima y varias historietas cortas de la misma dupla.
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November 1, 2015Reedición 2014 para la Colección del Aula.
September 4, 2017
bellissimo
September 10, 2019
Versión con El Eternauta de HGO y Breccia completo más varias historias cortas de la dupla.
February 20, 2024
Libro de historietas con ISBN propio. Parte de la Colección Narrativa Dibujada Enedé: Serie del Aventurador. Tuvo reedición también en las Colecciones de Aula.
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