Noa es una joven empresaria, que tras asumir la dirección de su propio estudio de interiores se ha centrado en un único objetivo: obtener el éxito que había prometido años atrás, dejando casi por completo a un lado su propia vida personal. Pero nunca hubiese imaginado que la persona que podía ayudar a que su empresa fuese reconocida, sería la que le haría volver a sentir aquella pasión perdida. Mark es atractivo y ardiente, combinación perfecta para que cualquier mujer se rinda ante él. Su cuerpo y su mente intentan negarse con todas sus fuerzas a lo que su corazón siente, pero sin poder remediarlo, cae ante los sentimientos que cada día se intensifican más hacia ese hombre. El destino se encargará de golpear duramente a ambas partes, provocando tomar decisiones drásticas, enfrentándose directamente a la pasión indescriptible que ambos sienten cuando están cerca el uno del otro.
Noa Frishburg intenta superar la pérdida de su marido y de su hijo volcándose en su trabajo como interiorista. Cuando conoce a Mark Johnson, el gerente de TecnoDomo, la empresa que acaba de aceptar su proyecto para encargarse del diseño de un museo en Barcelona, Noa se plantea por primera vez en mucho tiempo, pasar página definitivamente a esa terrible y dolorosa etapa de su vida y empezar a vivir y sentir de nuevo.
Mark se siente muy atraído por Noa desde el primer instante en que la conoce y no duda en ofrecerle la oportunidad de mantener un relación, eso sí, sin ataduras. Sin embargo, mantener esa relación abierta no será tan fácil como ellos pensaban y mucho menos, cuando algo cambia el rumbo de los acontecimientos futuros.
La historia de Noa y Mark está muy marcada por la fuerte atracción que existe entre ellos de forma instantánea. Está narrada en primera persona desde el punto de vista de la protagonista, con un estilo muy sencillo, directo y sin florituras, donde abundan los diálogos. Hay leves fallos en la narración que por suerte van desapareciendo a medida que la historia avanza, aunque lo que realmente me ha descolocado es haber sentido una falta de equilibrio en las descripciones, ya que se explican detalles superfluos que aportan poco al conjunto de la historia y sin embargo, he echado en falta más profundidad en las descripciones tanto físicas como emocionales de sus protagonistas, en especial, de Mark. Por último, sea debido a esa falta de experiencia que tengo con libros de este género o a la precipitación con la que suceden los acontecimientos (aún no lo tengo claro), confieso que no me he sentido del todo cómoda con algunas escenas de sexo y pasajes de esta novela.
La trama que se presenta es buena y nada fácil de desarrollar, en este sentido creo que la autora ha apostado fuerte por una historia llena de obstáculos y que, realmente, es complicada de resolver. Los últimos capítulos, cuando la vida de Noa da un nuevo giro de ciento ochenta grados y todo se le vuelve del revés son, en mi opinión, los mejores y cuando la historia gana en fuerza e intensidad.
Confieso que no soy muy amiga de las trilogías, prefiero coger un libro y que la historia se acabe al cerrarlo, pero en este caso, estamos ante un final totalmente abierto, con lo que es necesario seguir con los otros libros para saber cómo acaba la historia de Noa.
Es demasiado normal para mi gusto. No veo dónde está la emoción, es decir, parece que el único problema es que no están enamorados. Los personajes secundarios son más planos que el piso, ¡por favor! No me puedo creer ni una sola palabra de lo que dicen todos. Desde un principio no me terminaba de convencer pero pude leer hasta la mitad y eso fue más que suficiente para dejarlo por ABURRIDO. No dudo que haya personas a las que les guste, pero lo siento, a mí no me van tramas sin sabor. Y si algún día lo retomo será por darle una segunda y última oportunidad (y así según ver de qué me perdía). Igual me quedo con curiosidad por cómo continúa, pero sería una lectura que quiera terminar ¡YA! Y no puede ser que incluso haya dos libros más. NO, NO, NO. Lo dejo.
Una novela fresca, ágil, que apetece leer y con diálogos muy dinámicos. Nada más comenzar me cayó muy bien la protagonista, Noa, y eso considero que es importante para seguir con interés todo lo que le sucede. El resto de personajes también son carismáticos. De Mark mejor no hablo que bastante tiene ya... Es el primer volumen de una trilogía. A medida que iba avanzando tenía la sensación de que el tiempo no corría o que lo hacía muy despacio pues está todo muy detallado, cada situación. En ningún momento se hace pesado, todo lo contrario.
Si no le doy las cinco estrellas es por ser una trilogía. La decepción que me he llevado al ver que no se solucionaba y te deja pendiente en lo mejor. Desde luego la escritora sabe como dejarte con las ganas de más. La historia es profunda y aunque no todos actuaríamos igual se entiende las reacciones de la protagonista,
De haber sabido que era una saga no la hubiera leído, pero una vez inmersa en la historia estoy esperando a encontrar la siguiente parte en la librería.