Carnaval de Venecia, en nuestros días: el Papa Pedro II ha sido asesinado. Una figura misteriosa le ha arrojado desde el Campanile. Un joven millonario inglés, una arqueóloga española y un sacerdote italiano confluyen en la ciudad de los canales, sellada por las autoridades hasta esclarecer el crimen, con el objetivo de encontrar al culpable antes que la Policía. Y el culpable empieza a dibujarse: Ioannes, una figura misteriosa... que dieciséis siglos atrás recibió del Papa León el encargo de huir de Roma, asediada por Atila, y custodiar un misterioso cofre. La caza mutua entre el asesino y sus perseguidores adquiere un ritmo frenético en un thriller vertiginoso y agobiante.
Este es otro libro que he tenido en mi biblioteca durante algunos años antes de animarme a leerlo.
La historia gira alrededor del asesinato del Papa Pedro II en la ciudad de Venecia por parte de un misterioso personaje encapuchado. Esto provoca que la ciudad quede sitiada y que un grupo dispar de personajes se vea envuelto en la investigación del misterio antes de que sea demasiado tarde.
En general, el libro me pareció de ritmo ágil y con una trama bastante interesante que evoca otros thrillers históricos como “El Código Da Vinci” de Dan Brown o "La Biblioteca de los Muertos" de Glenn Cooper. Los personajes me parecieron bastante estereotipados pero aceptables, lo cual intuyo podría deberse a que el autor enfoca todas sus energías en la complejidad de la trama y el aspecto histórico de la misma.
Algo que sí me malogró un poco la experiencia de lectura fue el bendito romance de segundas oportunidades que el autor decidió meter con calzador en la segunda mitad del libro. Ya de por sí el personaje femenino me parecía tremendamente odioso y esto empeoró en cuanto empezaron los problemas románticos. ¿Era mucho pedir que la historia se concentrara sólo en el misterio de Ioannes? El romance ahí estaba completamente de más.
En fin, nada nuevo bajo el sol. Sin embargo, es una historia bastante entretenida, hecha para pasar el rato.
Nada nuevo bajo el sol, sino todo lo contrario. Personajes muy estereotipados y utilizados en exceso en novelas muy similares, que conforman una historia nada original. Más bien da la sensación de que pretende recrear otras novelas de Dan Brown... Reliquias de valor incalculable, sacerdotes detectives, el Mossad, arqueólogos.... En fin el mismo cóctel de otras novelas, sin la frescura no la originalidad que mínimamente se requiere. El final...pobre... Muy pobre.
Un libro que te engancha desde el primer momento. Acción sin parar, bien documentado y giros de guión buenos. Quizá como únicos 'pero' tenemos la forma en la que está contado el final, y el hecho de que a veces se echa en falta un poco más de descripción para profundizar en los personajes.
Ioannes, escrito por Alfonso del Río, viene a engrosar la enorme lista de thrillers aventureros con misterio religioso detrás. La sombra de El código da Vinci todavía colea, y por lo que parece a los lectores no se les acaba el interés en leer sobre conspiraciones entre curas y sacerdotes por hacerse con el poder. Ioannes está infestada de tópicos, tanto de personajes como de situaciones. Sin volver a tener que mencionar la obra de Dan Brown, Espía de Dios de Gómez-Jurado también adolecía de los mismos errores. Pero al menos, en esta última la narración muy dinámica. En Ioannes no pasa lo mismo; a pesar que su protagonista – terriblemente inspirado en Desmond o Ezio de la saga de videojuegos Assassin’s Creed – sea muy ágil, la lectura de sus peripecias no lo es. Si no hay gota alguna de originalidad, ni tampoco maestría a la hora de escribir, sólo queda apartarse todo lo posible de una novela de aventuras que lo más destacable que tiene es que no tiene nada destacable.
Interesante, y muy bien documentado históricamente. Venecia a través de la historia es casi un personaje más. Mi problema son los personajes, que hacen tonterías de manera alarmante. El lenguaje es un poco anticuado, si vuelvo a oír la palabra "majadero" una vez más voy a darme con la testa en la pared. Es entretenido y en cierta manera divertido.