Honestamente me es imposible leer un cuento de Hermann Hesse y no ver en él un embrión de las novelas que resonaron tan profundamente conmigo. Está recopilación de cuentos escritos entre 1907 y 1909, después del éxito de Peter Camenzind (1904) pero antes de sus novelas más famosas como Demian (1919) y El Lobo Estepario (1927), Hesse ya explora los temas que dominaran sus futuras novelas. Temas como la desilusión del amor juvenil, el tumultuoso camino de la pasión, la dificultad de encontrar el camino de la juventud a una vida adulta que satisfaga, la necesidad de liberarse de la presión del que dirán y no permitir que la sociedad defina la vida de uno vive. Todos estos temas son emblemáticos de la búsqueda de paz interior que domina la vida de este gran autor y que hacen tan potentes estos cortos cuentos.