Pedro Juan Gutiérrez (Matanzas, Cuba, 1950) es reconocido internacionalmente como uno de los escritores más talentosos de la actual narrativa latinoamericana. Su Ciclo de Centro Habana ha sido publicado íntegramente por Anagrama, y ha aparecido en otros idiomas en más de veinte países: Trilogía sucia de La Habana (publicada también en títulos individuales: Anclado en tierra de nadie, Nada que hacer y Sabor a mí),El Rey de La Habana (que ha sido adaptada al cine por el prestigioso director Agustí Villaronga), Animal tropical (Premio Alfonso García-Ramos), El insaciable hombre araña y Carne de perro (Premio Narrativa Sur del Mundo). También en Anagrama ha publicado las novelas Nuestro G. G. en La Habana, El nido de la serpiente. Memorias del hijo del heladero, Fabián y el caos y Estoico y frugal. Vive en La Habana y se dedica exclusivamente a la literatura y a la pintura.
405 páginas y 5 días después. El primer libro que leo del autor, y que empecé en mi último viaje (Cuba). Fue interesante haberlo empezado en el taxi, y haberlo concluido en México.
Desde las primeras páginas sabes que será una lectura dura, coño. Más que dura (como el pinga de oro), es una lectura llena de modismos y slangs cubanos, que si no has ido a La Habana, te va a costar bastante entender... pero si acabas de llegar, será una especie de "extensión" del viaje, lo cual te ayudará a maximizar la experiencia.. o tal vez no. Esto no es una reseña del viaje, pero Cuba es un país muy peculiar (y mira que soy latino).
La trama no es para todos, pero qué pasa si les dijera, que este libro es la realidad que se respira en Cuba? el jineteo, la putería, la degradación, el sexo, el olor, los negros, los mulatos, los blancos, los escritores, los artistas, los que no trabajan. Entiendo que sea sórdido, pero... la vida misma es así. Sé que nos cuesta procesarlo, pero la realidad es dura.
Me agradó mucho el ritmo de libro, pero si suena fastidioso por momento tener tanto sexo. (Aunque esto puede contradecir mi parrafo anterior). Fue algo totalmente inesperado el retrato sueco, que no necesariamente es un polo opuesto a Cuba, sino otra perspectiva. Esto hizo aún mejor al libro.
En cuanto al autor, obviamente nos recuerda a Bukowski, pero no creo que tengan tanta comparativa.
No habrá reseña, pero leería dentro de algún tiempo, otro de sus libros.
Animal Tropical – La crudeza y el salvaje encanto de la vida.
En lo personal, ya necesitaba un tipo de lectura de este tipo, algo diferente, fresco, sarcástico, humorístico a carcajadas y bien “puerco” 😆.
Pedro Juan Gutiérrez nos sumerge en el mundo crudo, sensual y desinhibido de su alter ego, Pedro Juan. Esta novela, parte de su famosa Trilogía sucia de La Habana, es un retrato visceral de la supervivencia en una Cuba post-soviética, donde el caos económico y moral se mezcla con una extraña belleza decadente.
Gutiérrez escribe con una prosa descarnada y poética a la vez, sin concesiones al puritanismo. Sus personajes —marginales, soñadores, hedonistas— navegan entre la miseria y los pequeños placeres de la vida: el sexo, el ron, el mar, la música. El protagonista, un antihéroe cínico pero profundamente humano, encarna la lucha por mantener la dignidad en un entorno hostil, donde la corrupción y la escasez son el pan de cada día.
Lo mejor del libro: - Realismo sucio con toques líricos: Gutiérrez pinta La Habana con pinceladas brutales, pero también con una sensualidad que hipnotiza. - Humor negro y honestidad radical: No hay lugar para lo políticamente correcto; aquí la vida se muestra tal cual es, con sus contradicciones y crudeza. - Personajes memorables: Desde amantes ocasionales hasta vecinos estrafalarios, todos aportan una chispa de humanidad (o inhumanidad) fascinante.
¿Para quién es? Para quienes disfrutan de autores como Charles Bukowski, Henry Miller o Jean Genet. Si buscas una historia edulcorada, este no es tu libro. Pero si te atrae la literatura transgresora, llena de pasión y sinsentido existencial, Animal Tropical te dejará marcado.
Frase clave: En el fondo, todos somos animales tropicales: salvajes, libres y, al mismo tiempo, prisioneros de nuestros instintos.
Una obra maestra del realismo sucio que no se olvida fácilmente.
I first read this book in an English translation over twenty years ago, having read Dirty Havana Trilogy on my return from a holiday in Cuba in 2001 (my wife and I were staying in Santiago de Cuba when we first heard about 9/11 from some friends, a couple of days after it had happened). Pedro Juan’s writing appeals to the dissolute side of my personality (maybe all sides of my personality are dissolute) so after reading two series of detective novels in Spanish, I decided to set myself a different challenge. I knew what to expect in terms of the plot (there isn’t much of a plot). I thought the challenge would lie in grappling with lots of Cuban slang, but like Leonardo Padura, there doesn’t seem to be much of it and what there is can be glossed over or guessed at. It won’t spoil the novel to say that the plot goes like this. The narrator is having a relationship with Gloria, a woman who lives on the floor below his rooftop apartment. She says she wants him to be her man and make her pregnant, but while he’s making his mind up she makes a living as a jinetera, though she doesn’t like to use that term (which literally means a female jockey, a female sex worker who takes tourists for a ride). They have a torrid sex life, which is interrupted when the narrator is invited to Sweden for a cultural visit (poetry and paintings) by Agneta. Even before he goes to Sweden, he and Agneta start having phone sex. He stays with her for a couple of months and gets thoroughly bored by the Swedish lifestyle. He spends a lot of time mixing cocktails, having slightly dull sex with Agneta (she is not as accommodating as Gloria) and remarking on rapid changes in temperature. Even the summer in Stockholm is full of chilly winds, despite the endless sunlight. Eventually the narrator’s Swedish visa runs out and he returns to Havana by way of Germany. During his European sojourn he has managed to sell only one solitary painting. When he gets back to Havana he resumes his amour with Gloria. Agneta phones to say she’s planning a visit but the narrator isn’t keen. A chance encounter with an old friend from his days in the cane fields leads to an apartment exchange and suddenly he is living a bucolic life in the country, where Gloria joins him. He feels a sense of satisfaction that Agneta won’t be able to track him down. It's all very simple on one level: the standard Guttierez ingredients of rum, sex, rum and sex. What makes it intriguing is wondering how close the narrator is to the author. They are both Pedro Juan, the same age and both are writers and painters. The narrator says he is going to write a novel about Gloria and a novel about Agneta and what we get is a novel about both of them. It’s also unclear what will happen between the narrator and Gloria. Will they settle down and become monogamous? Will they have a child together? Who knows? So far as I know, there is no sequel so you have to invent your own ending. Personally, I wish them both the very best. It’s an entertaining tale and I would recommend it, whatever language you choose to read it in.