Tenzin Gyatzo (XIV Dalai Lama), no es la mejor fuente para el estudio del budismo. No es el peor, pero hay mejores. Es muy poco lo que se puede extraer de este libro que sea realmente útil y práctico para el budista o persona promedio. La desgastante mayoría del libro es una cansina repetición de la idea del vacío según el Vajrayana que bien pudo haber sido explicado claramente en un solo capítulo. En resumen es una constante repetición de la explicación del vacío basándose en un texto de Shantideva que honestamente no solo no dice nada nuevo ni ingenioso, sino que está cargando de argumentos arbitrarios y circulares sostenidos básicamente en el estatus de su autoridad mientras también desprecia y desacredita a otras tradiciones budistas, especialmente la ortodoxa. Tenzin Gyatzo es un excelente diplomático, pero como maestro espiritual no tiene mucho que ofrecer a cualquiera que no practique budismo tántrico tibetano occidental, que entre otras cosas ya tiene poco en común con el antiguo budismo de los Himalayas.