Parece un remake sórdido de "El hombre sin talento" pasado por el filtro de Inio Asano y sus historias de jóvenes lánguidos buscando su camino en la vida, aliñado con unas gotas de tebeo de terror psicológico.
Me ha resultado un manga interesante pero bastante extraño que confieso no he entendido en absoluto, supongo que por que la brecha cultural es demasiado amplia en este caso. Parece que hay un subtexto sobre el compromiso o integración del individuo con la sociedad, y las consecuencias funestas que se producen cuando este vínculo no se establece, o se rompe ya sea por fallo de una parte, de la otra, o de ambas, aderezado con el conflicto entre fatalismo, determinismo y puro azar en el devenir de la vida y, sobre todo, la muerte.
La narración comienza como una sórdida historia coral de chavales de instituto, donde las inverosímiles acciones de los secundarios (p.ej: un tipo pilla a un quinceañero desconocido que pasa por ahí, le ofrece tirarse a su novia y luego se van juntos a atracar al encargado de un pachinko, sale mal, claro) apenas influyen en el conflicto del personaje central. Más aún, en el tercer tomo estos secundarios del principio prácticamente desaparecen y la narración se centra en el conflicto del protagonista, un adolescente apático y depresivo al borde del suicidio, producto de una familia desestructurada, bordeando la esquizofrenia, incapaz de distinguir la fantasía de la realidad y con unas curiosas ideas de bombero (sin ningún objetivo en la vida se dedica a pasear por ahí en sus ratos libres con un cuchillo en una bolsa buscando malas personas para matarlos "y hacer algo bueno por el mundo"). Ni siquiera el amor desinteresado de su compañera de instituto y la promesa de una "vida normal" conseguirán sacarlo del pozo de la depresión, la apatía, quizá también la cobardía y el egoísmo, y al final el fatalismo impone su implacable ley.