Carlos Monsiváis reúne un muestrario de personajes que de modos diversos, insólitos a veces, ilustran facetas de la sociedad mexicana. Así, gracias a su particular estilo, desfilan ante el lector músicos (Lara, Jiménez), chavos onderos y clase alta, figuras espectaculares (Fidel Velázquez, La Tigresa, Isela Vega, Siqueiros), un escritor singular ahogado por su ubicua figura (Novo), un maestro de ceremonias de masas (Raúl Velasco) y los militantes de izquierda que con sus vidas y muertes son el indispensable contrapunto del amor perdido por la historia mexicana.
Escritor y periodista mexicano, cronista de la Ciudad de México.
Desde muy joven colaboró en suplementos culturales y medios periodísticos mexicanos. Estudió en la Facultad de Economía y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, y teología en el Seminario Teológico Presbiteriano de México. Gran parte de su trabajo lo publicó en periódicos, revistas, suplementos, semanarios y otro tipo de fuentes hemerográficas. Colaboró en diarios mexicanos como Novedades, El Día, Excélsior, Uno Más Uno, La Jornada, El Universal, Proceso, la revista Siempre!, Eros, Personas, Nexos, Letras Libres, Este País, entre otros. Fue editorialista de varios medios de comunicación.
La crónica y el ensayo forman la mayor parte de su obra literaria. También escribió cuentos, fábulas y aforismos entre otros géneros literarios. En su Autobiografía (escrita a los 28 años de edad), escribió: «acepté esta suerte de autobiografía con el mezquino fin de hacerme ver como una mezcla de Albert Camus y Ringo Starr». Una de las principales características de su obra es el humor ácido, la ironía y la sátira política. En su columna «Por mi madre, bohemios» (que se editó por décadas en diversas publicaciones del país) compiló declaraciones de políticos, empresarios, representantes de la Iglesia y otros personajes de la vida pública, satirizando su ignorancia o de su visión limitada del mundo y exhibiendo la demagogia de la clase gobernante en México.
De entre sus libros destacan Días de guardar (1971), Amor perdido (1977), Nuevo catecismo para indios remisos (1982), Escenas de pudor y liviandad (1988), Los rituales del caos (1995), Salvador Novo. Lo marginal en el centro (2000) y Aires de familia. Cultura y sociedad en América Latina (2000), entre otros. Entre los múltiples galardones que recibió se encuentran el Premio Nacional de Periodismo, el Premio Mazatlán, el Premio Xavier Villaurrutia, el Premio Lya Kostakowsky, el Premio Anagrama de Ensayo y el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo).
De las épocas cuando era fan de Monsivais. Me gustó el libro porque los textos me parecían breves y graciosos. Cuando un intelectual describe la cultura de su tiempo, y además le da una chispa de ingenio a cada frase que dice, suele resultar muy gracioso. Y en verdad lo es. Ya no es la época de los 50 que describen algunos, ni tampoco la muy diplomática gracia de autores de los setenta. Un detalle en su obra son las menciones de la cultura popular, esa que era despreciada por los intelectuales de su época, como la televisión y sus "ídolos". Ahí Monsivais es más mordaz, y usa frases "de uso común" en nuestro país, en contra de los mismos fenómenos culturales... me pareció muy gracioso en su tiempo. Pero ahora ya no lo puedo leer, se repite demasiado. Mejor me quedo con este libro. Super recomendable para los fanáticos de Monsi ..
En muchos sentidos, es uno de los mejores, pero más complicados libros que he leído. Combina un vocabulario muy avanzado y culto, con referencias culturales, políticas e históricas de mediados de siglo XX. Pero al mismo tiempo es demasiado entretenido. Muchas veces me hizo entender y comprender a mis abuelitos, su manera de pensar y sus creencias de la juventud (tenían mi edad cuando se escribió este libro). Sólo me dejó con la duda de ¿quién estará estudiando, analizando y narrando la vida social y cultural de México de tal manera que mis nietos me entiendan y comprendan a mí en 50 años? ¡Cómo hace falta Monsi!
Increíble escritor. Sus párrafos son un auténtico collage de expresiones idiomáticas, escenas de peliculas y/o libros, teoría política, análisis literário y todos y cada uno de ellos están llenos de cultura mexicana pura.
Gran deleite leer a CM durante mi viaje por la costa oaxaqueña y la cdmx.
Excelentes relatos de lo que era la vida artística y del espectáculo en el México del siglo XX. Nos hace evocar obras pictóricas, películas y anécdotas trágicas y cómicas en ese rubro.