La novela picaresca nace como género en el siglo XVI. En principio es un contrapunto "realista" de los libros de caballerías. Los rasgos propios de la novela picaresca son fijados por el Lazarillo: relato autobiográfico, orígenes deshonrosos del personaje principal, peregrinaje y sucesión de amos, etc. Mateo Alemán acentuó los caracteres de desfachatez del protagonista y estableció con su personaje Guzmán el prototipo de pícaro. Esta edición se ofrece como guía de lectura de una obra que fue concebida, emprendida y culminada como un compendio entre literatura y moralidad. Tiene gran cantidad de información y datos que explicarán mejor las tendencias narrativas de la época del autor.
Mateo Alemán y de Enero (Seville, Spain, 1547 – 1615? in Mexico) was a Spanish novelist and writer. He graduated at Seville University in 1564, studied later at Salamanca and Alcalá, and from 1571 to 1588 held a post in the treasury; in 1594 he was arrested on suspicion of malversation, but was speedily released. According to some authors, he was descended from Jews forcibly converted to Catholicism after 1492, and one of his forebears had been burned by the Inquisition for secretly continuing to practise Judaism. In 1599, he published the first part of Guzmán de Alfarache, a celebrated picaresque novel which passed through no less than sixteen editions in five years; a spurious sequel was issued in 1602, but the authentic continuation did not appear until 1604.
Solo he tenido que leer los tres primeros capítulos (ha sido una lectura obligatoria de la carrera), pero como lo pasé tan mal leyendo el primero, creo justo añadir este también a mi lista de libros leídos solo por el esfuerzo que hice.
Las venganzas literarias por plagio en una época en la que no existían los derechos de autor me parecen fascinantes, pero la que hace Mateo Alemán con el personaje que crea y desarrolla, sobre todo, en la segunda parte de tres en las que se divide esta Segunda parte de la vida de Guzmán de Alfarache, atalaya de la vida humana, me parece deliciosa.
Como en la Primera parte, la intención didáctica es la que regula cómo está escrita cada una de las oraciones que componen la obra. Sus virtudes (punto de vista autobiográfico con una primera persona que apela a una segunda persona, que se corresponde con el lector; la perfecta unión del docere et delectare o las narraciones insertadas de calidad, entre otras) se vuelven a resaltar en esta segunda parte.
Publicada en Lisboa, en 1604, es verdad que no aguanta tan bien el embiste del tiempo al igual que otras obras como el Lazarillo, la Celestina o el Quijote, pero, aunque sea un libro muy propio del barroco, creo que al lector actual, una vez consiga meterse en su mundo (y, quizás, para lectores no tan acostumbrados a la prosa de ficción de los Siglos de Oro, esto sea más fácil a través de un audiolibro), dudo que quisiera escapar.
Destaco, asimismo, el vituperio contra el matrimonio; me ha parecido divertidísimo.
Pues así, ente las clases del señor Gilabert y los dos volúmenes de Mateo Alemán, me enamoré yo del barroco español.
Pasamos del guzmanillo al Guzmán, vemos como las pasa canutisimas y como se le trata con un desdén y una maldad que no hay niño ni adolescente que merezcan.
Esque en todas sus aventurillas, en su pelea entre lo moral y lo necesario para la supervivencia, vemos a una buena persona en una situación de mierda. ¿Y quién somos nosotros, lectores, para juzgar al pobre chico?¿Y qué hace la España de su momento para ayudar al pobre chico? Pues exactamente lo mismo que lo que sociedad y estado hacen hoy por los "menas". Tal cual.
No solo por ser germen de la primera gran novela española, que "tot sia dit", creo que el Guzmán está super bién armado y podría dignisimamente soportar el peso de la corona, que no todo empieza con el Quijote, digo. Lo que me rebentó los esquemas realmdnte es que los guzmanillos siguen en nuestros días malviviendo, siendo judgados y acusados de no ser "dignos" de nuestra "misericordia" pese a sobrevivir una realidad de mierda. Mientras nos damos palmaditas en la espalda la españa más "oscura" ( de verdad no quería tirar de este adjetivo hablando de barroco , pero ea, a superarlo) se reproduce ante nuestros ojos.
Si esto no es la definición de obra universal que baje Dog y me lo discuta.
Si en el Lazarillo se narra cómo el concepto de honra no tiene relevancia para los pobres, aquí Guzmán sí busca ser una persona honrada, ya que es temeroso de Dios, pero no siempre lo consigue. Otras veces, aunque lo logre, lo culpan de robos o triquiñuelas que él no cometió debido a su fama. Guzmán va aprendiendo lecciones de vida a lo largo de la obra que va desgranando en refranes y parábolas que dan cuenta de toda su vasta experiencia vital. Narrador interno protagonista.