Y ciertamente, lo inevitable llega...aunque guardaba las esperanzas de que el rumbo fuese diferente, al final ha sido lo más lógico. Es imposible que logren su objetivo de la manera que quieren con Detective Trap y también es cierto que la pausa ha sido una consecuencia más, pero han podido aprender mucho sobre cómo llevar una serie y el hecho de que lo hayan conseguido a pesar de los muchos problemas, es de admirarse y mucho.
Ahora toca pensar con qué seguir ahora.
Por lo pronto deciden a cual universidad asistir basados en cómo eligieron la preparatoria, una que no les exija mucho para poder seguir dedicándose al manga y como no podía ser de otra manera, tanto Mashiro, Takagi y Miyoshi quedan juntos de nuevo.
Deciden llevar las cosas con calma e ir tanteando el terreno para saber con qué tipo de historia continuar, por lo que después de conversarlo mucho optan porque la mejor opción sea volver al terreno conocido, pero ahora el problema será Miura, quien se ha puesto demasiado testarudo con las ideas que deberían de seguir.
El dilema es que Miura además de que esta influenciado por sus gustos siente la enorme presión de representar una serie que se convierta en un éxito, lo cual creará muchas situaciones bastante tensas con los Ashirogi.
En la primera reunión cada quien deja ver cuáles son sus planes a seguir, que no podían ser más opuestos, por un momento Takagi se empieza a dejar convencer por las sugerencias de Miura pero es Mashiro que al estar mas enfocado en sus puntos fuertes y en trabajar en lo que mejor se les da, intenta aplazar cualquier decisión que los pueda comprometer. Y como no hay mejor manera de salir de dudas que preguntando, consultan con las personas que más confianza tienen, Niizuma y Hattori.
No podía ser de otra manera y me encanta que se apoyen en ellos dos cuando tienen estas dudas.
A pesar de que intentan dialogar con Miura, esta claro que no lo harán cambiar de opinión, por lo que deciden tomar algunas decisiones bastante interesantes, tanto para demostrarle a él que está equivocado como para tantear el terreno y saber si realmente el camino que quieren seguir es el mejor.
Como pequeño paréntesis, hay un pequeño momento en el que reconocen que para lograr su objetivo necesitan de la ayuda de Miyoshi, y aunque ella sin duda los ayuda por gusto, me ha encantado que por fin reconocieran lo importante que es que siempre este ahí para darles apoyo con lo que necesiten.
Continuando, esta claro que las desiciones que toman crearán aún más tensión con Miura pero están decididos a demostrar que la mejor manera en que trabajan es con lo que mejor se les da.
Algo curioso es que tanto los de la revista como Niizuma llegan a la misma conclusión, que los Ashirogi tienen un gran talento pero aún pueden dar mucho más de sí y aunque hacen un excelente trabajo aún tienen detalles importantes que afinar.
Una vez que logran más o menos demostrar su objetivo pensando que podrán seguir lo que han planeado, se encuentran con que Miura ha estado investigando por su cuenta; obvio para respaldar y sustentar que la opción que él esta empeñado en que ellos sigan es la mejor, y todo esto provocará que las relaciones lleguen a un punto sumamente delicado donde al no dar su brazo a torcer y no escuchar a Mashiro, hablará de más y si de por si las cosas no iban muy bien, terminaran yendo peor.
En este punto definitivamente terminó por desagradarme completamente y nunca imagine que fuese a decir lo que dijo.
Esto demuestra que Miura al ser su supervisor se ha dejado llevar por la presión y la desesperación por lo que se ha olvidado por completo de guiarlos y aconsejarlos como es debido. Pero también toda esta situación demuestra la enorme amistad que tienen Takagi y Mashiro y aunque este último es quien en su mayoría propone las cosas, al final todo lo conversan y se apoyan mutuamente. Es increíble lo mucho que han avanzado hasta llegar a este punto, son un equipo excelente.
Al final deciden llevar las cosas en paz y encontrar un punto medio que será muy interesante de ver; se haya comportado como se haya comportado, Miura trabaja mucho y demuestra su esfuerzo y empeño por hacer las cosas lo mejor posible, ahora solo falta ver cómo se desarrollarán las cosas a partir de ahora.
Ahora bien, de manera paralela sabremos más de Aoki y Nakai, quienes se encuentran en la misma situación de qué hacer ahora que su serie ha terminado, con la diferencia de que Aoki tendrá un nuevo supervisor y Nakai estará a la espera de encontrar un guión que pueda ilustrar.
Este nuevo supervisor, Yamahisa, sin pensarlo dos veces me ha desagradado mucho, es demasiado alivianado y no duda en ningún momento en hacerle preguntas personales y de algunas veces mal gusto a Aoki, aunque es claro que sabe hacer su trabajo.
Esto significa que tendremos más participación de Aoki de ahora en adelante y más porque gracias a una de las sugerencias de Yamahisa para su nueva historia y de las circunstancias, empieza a hablar más con Takagi.
Mientras que Nakai empezara a trabajar con unos conocidos de los Ashirogi, que luego al ir avanzando el tiempo a uno de ellos le incomodara un poco por la situación que se empieza a crear, que sin duda es algo divertida.
Por otro lado se empieza a vislumbrar la participación de un nuevo mangaka a quien hasta Niizuma le reconoce el buen talento que tiene y por lo poco que nos hablan de este personaje será muy interesante de conocer.
Y como las cosas no podían estar en calma, hace su aparición un personaje sumamente inesperado de su pasado, quien ocasionará muy malos entendidos. No me esperaba para nada la manera en cómo se han desarrollado los últimos acontecimientos, hay algo de drama y uno de los personajes a los que les tengo gran estima se verá más perjudicado, dejando un final de los que sin duda te hacen querer saber lo más pronto posible cómo se resolverá este nuevo problema.
Una vez más nunca sabes con qué te van a sorprender, no me canso de decirlo una y otra vez y no me canso de sorprenderme y emocionarme leyendo esta historia.