La conquista islámica de 711 constituye uno de los episodios más importantes y, a la vez, más controvertidos y tergiversados de la historia de España. El españolismo nacionalcatólico generó una visión denigratoria basada en una lectura catastrofista (la «pérdida de España»), mientras que, por el contrario, la tradición árabe ha promovido un paradigma mitificador basado en la idea de la misión civilizadora del Islam. La manipulación de este relevante hecho histórico alcanza sus máximas cotas con la corriente negacionista, que pretende desvincular el origen de al-Andalus de la conquista y representa un vulgar fraude historiográfico ejecutado sobre la manipulación, en unos casos, y el soslayo, en otros, de los testimonios históricos. Además de una refutación crítica de todas estas lecturas deformantes, la presente obra aporta una visión de conjunto de la conquista de 711, conectando este acontecimiento con el problema de los orígenes del Islam y la situación del reino visigodo de Toledo a través de una nueva lectura de las fuentes históricas en la que, por vez primera, se toma en consideración tanto la información procedente del registro literario (latino y árabe) como arqueológico (monedas y sellos de plomo).
A fundamental rebuttal of the whole negationism of the Arab conquest of the Iberian Peninsula. It might sound dumb, but this exists in both Portugal and Spain, and is quite popular. This book should get translated to Portuguese to take out once and for all any respectability of Cláudio Torres' thesis on the Muslim conquest and how the Islamization process was a result of trade (all a load of crap).
La idea de que haya negacionistas de la conquista islámica de la península ibérica me fascina. Gente que opina, de forma muy seria y muy argumentada, que al-Andalus (una cultura de lengua árabe y religión musulmana) se produjo por evolución de las fuerzas ya presentes en la monarquía visigoda, sin intervención extranjera.
García Sanjuán pasa revista a esta corriente y, sin caer tampoco en ninguna de las otras dos tergiversaciones que suelen acompañar el estudio de esta época histórica (presentarla como una catástrofe o glorificarla), intenta responder a tres preguntas: ¿fue la Península Ibérica invadida en el año 711? ¿Por quién? Y ¿cómo es que se expandieron tan rápido?
Es un gusto leer un trabajo tan profesional y tan cauto, en un campo en el que tenemos bastantes dudas, pero también más certezas de las que creía. El libro pierde un poco de capacidad divulgativa a causa de cierta reiteración y de un estilo algo pesado, pero, aun así, me gusta haberlo leído.
Interesante y muy necesaria relectura de la historia, que permite al lector acercarse de una manera sencilla a una época clave para entender las narrativas nacionalistas en España, aunque en ocasiones resulta tedioso por la repetición de su argumentación.
Solo pude tragar una cuarta parte del libro (quiero una opción de empecé pero no quiero en vez de quiero leer, he leído y leyendo pero GR lo ha hecho una persona que no lee, claramente).
El caso es que el autor presentará ideas fascinantes de un tema fascinante pero su estilo es tan pretencioso y tan forzado, tan rígido, tan denso sin ninguna razón de ser (amo y disfruto leyendo a Hegel y Sartre, recordémoslo), que no puedo seguir luchando con él, no puedo soportar más esa forma altiva que se supone que demuestra inteligencia pero solo demuestra una falta de ganas de vivir o falta de práctica en la redacción, o falta de lectura de escritores que sepan escribir, una ignorancia, en suma, del hecho de que el medio es fundamental para hacer llegar el mensaje, una forma que se parece a un potaje de cinco tubérculos mezclados hasta llegar a un marrón escatológico en base a frases larguísimas y complicadas, pesadas y aburridas, lavadas de toda voz que no sea la de la “ciencia” (a cuyo altar reza el autor explícitamente, aunque yo, humilde servidora, creo que más bien a la técnica/techne pero bueno). Insufrible. Y una pena porque estoy deseando que me llegue la información que esconde (o que creo percibir que esconde, que puede que no haya nada más que frases adverbiales ad infinitum y hasta morirnos). Pero me niego someterme a tal tortura de lectura más. Basta. Mi reino por algo de claridad, ritmo, valentía. ¡Verbos! Dime lo que planteas de una puñetera vez. No tengas miedo, la vida son dos días.
Buenísimo. Fundamentado, bien escrito (hay tanto ensayo y tanto manual de historiadores que no hay quién lo lea por lo inconexo y desorganizado del discurso...) y desmontado con argumentos las tesis negacionistas. Creo que muy asequible para público general. A veces se le va un poco el tono y se nota el cabreo con Ferrín, pero es excusable.
Un libro interesante en el que se explica de forma pormenorizada todo lo que sabemos sobre la conquista islámica de la Península Ibérica en el 711. A mí juicio, se hace un poco pesado la insistencia en refutar las tesis negacionistas (que no se sostienen por ningún lado), sobre todo si, como yo, se desconoce que exista semejante mamarrachada y haya gente que se la crea.
Muy interesante monografía, escrita -quizas- para ser una especie de "martillo de herejes". El autor la dedica a la defensa de una real conquista musulmana de la Península Ibérica por contingentes militares árabes y bereberes y se opone con furia a las tesis "negacionistas" de tal proceso defendidas por Ignacio Olagüe y Emilio González Ferrín.
Necesario y equilibrado. El autor no cae ni en visiones trágicas al estilo de Serafin Fanjul no en las mentiras y distorsiones de Emilio Gonzalez Ferrin. Eso no quita que estos dos últimos autores carezcan de interés.
Librazo sobre la conquista árabe de la península Ibérica del 711: critica las tergiversaciones historiográficas del evento, incluidas las fraudulentas teorías negacionistas, y muestra la complejidad de la conquista, con las dudas y las certezas que tenemos a día de hoy sobre el tema.