Aunque hable de este tomo, trataré de referirme a los 5 que abarca la serie de Siquiatría (de los cuales tres: el 10, 11 y 12, me parecieron muy buenos), en el que creo es el mejor arco de esta saga sobre internos de medicina. Este arco en particular nos muestra la pasantía del protagonista en un hospital siquiátrico. Además de conocer a pacientes como Ozawa (quien se enamora de otra paciente), su familia y los doctores que trabajan ahí, vemos cómo a raíz del asesinato de unos niños en una guardería, por supuestamente un enfermo siquiátrico, se desencadena una serie de acontecimientos terribles como el acoso de la prensa, el público y la ansiedad y preocupación de los mismos internos.
Este hecho sirve para unas discusiones muy interesantes sobre cómo deberían vivir los pacientes (si en la sociedad una vez que estén estables o en hospitales para siempre), cómo son las leyes promulgadas sobre esto, si es posible la reinserción o no, la labor de los familiares y amigos y el mundo interno de cada uno de los pacientes. Está muy bien contado, evitando la sensiblería y planteando temas muy actuales sobre la situación de pacientes con enfermedades siquiátricas.