” Este poder no está mal, veo el mundo más grande. Algún día lo veré como Daichi” Aunque el segundo volumen sigue conservando esa esencia filosófica y su aura especial, está más centrado en el significado del poder que comparten ambos protagonistas (niño y adolescente), además de enseñarnos retazos del pasado de Koji y su evolución presente; a nivel cotidiano de entorno y la causa del retorno de su poder infantil. Así que, y con ello, la segunda entrega resulta más ‘costumbrista’. De igual forma, continúa conservando su narración tan etérea, llena de imágenes que hablan por si solas (al igual que Koji y Daichi mediante su poder). Koji intenta allanar el camino vital de Daichi en su presente, proporcionándoles posibles amigos y ampliando su visión del mundo; más allá del parque local dónde prácticamente se puede decir que habita. Ello resultará fallido; como le pasó a Koji en el pasado. La autora ha añadido una historia extra, en dónde se habla sobre los orígenes de la relación de los progenitores de Daichi. Ahí podemos vislumbrar alguna conexión, no tan casual, de éstos con su hijo. Una segunda notable entrega. Con ganas de leer los siguientes.
En este manga sabemos un poco más de la vida de Koji y además empezamos a ver como se va habriendo má, conocemos un poco más a la familia de Daichi, que me caen muy bien y por otro lado, los amigos de koji se enteran de su secreto, pero la verdad que mesta gustando mucho como esta avanzando el manga.