Sato y Mili tienen la misma edad y se conocen desde hace un tiempo. Sato se siente celoso de Mili, porque es un chico guapo, de ojazos azules, que tiene a las chicas enamoradas. Mili es un inocente chico que siempre cae en las trampas de Sato, por lo que acaba convenciéndose de que él consiente esos tratos / abusos.
He leído dos capítulos y ya siento que han sido demasiados. Sé que en yaoi muchas veces se defiende la violación (y muchas fujoshi lo defienden) pero yo no. Es asqueroso y terrible cuando usan los abusos para hacer creer a nadie que ahí hay amor, y es terrible que las victimas sean como corderitos que creen que ellos se lo han buscado. ESTOY HARTA. NO ES VERDAD. YA ESTÁ BIEN.
Sato no para de usar pensamientos sobre lo lindo y especial que es Mili, y no duda en violarle, como si fuera lo más normal del mundo. Después de eso, como Mili ya le adoraba de antes, sigue aprovechándose sexualmente y las páginas son excusas para poner diferentes posturitas.
Es la segunda vez que he leído a esta mangaka (no recordaba haber leído Familiar, el de los hermanastros) y decididamente será la última. Bueno, esta vez ni siquiera termino de leer, abandono a tiempo.