RESEÑA:
LOS HOMBRES DE MI VIDA de Mariela Villegas R. por Bea Sylva
Es tan extraño que debamos definir nuestra identidad a partir de quiénes somos; hijas de… esposa de… madre de… hermana de… Mariela Villegas R. nos pide que conozcamos a Victoria a partir de los hombres que moldearon su destino. Una biografía sentida, descarnada y real que te deja temblando y tan compenetrada que al terminar de leerla solo puedes pensar “¡Qué suerte que yo tuve más suerte en esta vida!”
Hoja tras hoja, no puedes desligar esta permanente necesidad de confrontar la vida de Victoria con tu propia vida.
La mejor virtud de la novela es llevarte de la mano a tu propia senda de vida. Terminé preguntándome ¿Cómo me relacioné yo con los hombres que tuvieron significatividad mi vida? También tuve un padre, pero este me marcó de manera muy diferente a Victoria, mi padre me dio alas, me acompañó y enseñó a confiar en la gente, a tener paciencia y no puedo olvidar que de él he heredado el amor a los libros. Suena extraño reseñar una novela contando mi vida, pero esa es la magia de “Los hombres de mi vida”
Tuve un esposo, tan poco tiempo que a veces me preguntó si no fue un sueño. Para Victoria su esposo es una pared más alta que saltar para encontrarse consigo misma. Tuve amigos y aún los conservo, en eso Vicky y yo nos parecemos, no muchos, también como ella, pero ahí están seguro leyéndome ahora mismo. Al igual que ella, un hombre me mostró lo que era el amor, en ella fue más allá… la liberó de todas los traumas que la misma vida le fue imponiendo.
Los hombres de mi vida no deja de ser el reflejo de la vida misma. Mariela Villegas R ha crecido como escritora, ha madurado y se ha despojado de vanidades y superficialidades al escribir una intensa historia. ¿Cuánto de Victoria es ella misma? Es una interesante pregunta para hacerle a su autora.
Leerla no es fácil, a medida que Victoria crece se hace más y más difícil acompañarla, pero es lógico a medida que maduramos las cosas se nos vuelven más y más difíciles, es parte del proceso de crecer el hecho de admitir que a veces la felicidad es bien esquiva mientras que las lágrimas parecen estar al borde siempre.
Victoria necesita mucha terapia para entenderse a sí misma, y nosotras necesitamos leerla para comprendernos a nosotras mismas. Un punto para la autora.