Este libro más que ser una lectura matutina y relajante lo tomé como un momento de aprendizaje e introspección.
El año pasado nos leímos (o mejor dicho, re-leímos) “El hombre en busca de sentido” y “El hombre en busca del sentido último” lecturas que habíamos tenido primera impresión por allá del 2013 durante el año del voluntariado en El Salto. Esta lectura, en aquellos tiempos fue impactante y muy importante, el año pasado dentro del plan reconstrucción personal y crecimiento se retomaron estas lecturas con un enfoque más holístico e integral para crecimiento de una nueva parte de nuestro “sentido” como humanos y como médicos, así como entes espirituales y religiosos.
Este año este libro no había sido planeado pero llegó de una manera peculiar a nuestras manos y se tomó la oportunidad de analizarlos ahora que estarías un poco más aislados durante los meses del servicio social.
La idea de la logoterapia, el vacío existencial, la voluntad de sentido y no eran nuevas más no eran fuertes, había conceptos que eran vagos para mi y además de que quería conocer más ampliamente este tipo de psicoterapia me interesaba conocerla más a fondo y aplicarla un poco más en mi vida
Este mes que nos ha acompañado este libro ha sido de crecimiento personal, como debe ser cada día de nuestras vidas, pero no solo el crecimiento de la persona, sino este valor de la persona y de lo que se hace como persona. Ha sido un mes de poner en duda temas personales, han sido días en los que activamente uno duda de su sentido existencial, y no solamente las preguntas típicas de ¿quien soy y qué hago aquí? Como le pasa a la mayoría en la crisis de los 30’s, sino activamente preguntarse ¿cúal es el sentido de mi vida en este momento? ¿Qué es lo que me motiva a seguir no solo adelante, sino ir más alto y más fuerte cada día? Dudas sobre lo que uno hace y porque lo hace a veces también es necesario, creo que es parte del refuerzo positivo que uno necesita.
En lo personal yo lo como en un sentido más global en mi vida, no es solamente yo como persona qué hago y por quién lo hago, sino también en lo laboral, (soy médico y básicamente mi trabajo es intentar ayudar a las personas) preguntarme si lo que hago lo hago desde el corazón, si mi intención es genuinamente positiva y si este sentido de ayudar, curar, prevenir y acompañar es parte de mi “sentido” existencial. Muchas veces tengo dudas, dudas de mi mismo, de mi profesión, de mi verdadera vocación, si lo hago bien si lo hago mal, si la intención es la correcta o le falta sabor a la vida. Todas estas preguntas me acompañaron a lo largo de este mes de lectura. Conocerme un poco más dentro de mi voluntad de sentido en mi trabajo también ha sido toda una tarea personal que he podido esclarecer a lo largo de las páginas. Y no es que el libro sea un graaaaan libro de muchas páginas y sea un manual de crecimiento e introspección, pero al ya conocer un poco de que trata me ayuda a traspolar un poco la intención.
Nietzsche una vez dijo que “quien tiene un por qué vivir puede soportar casi cualquier como” y este es uno de los fundamentos de la logoterapia que acecharon a Frankl mientras estuvo en los campos de concentración y de aquí surgieron muchas preguntas y también muchas respuestas. En mi caso, inicié desde lo primero, cual es mi “por qué” estoy aquí haciendo las cosas y en este momento cual es ese “como” hago las cosas, y así lo fui manejando a lo largo de estas semanas.
Pensar en qué hago no solamente en el sentido de la praxis sino que motiva la acción y si esa acción es pura y continua. El como lo hago me lleva a pensar si no soy lo suficientemente bueno, que tal vez necesito esforzarme más, estudiar más, intentar ayudar más, y justamente creo que esa es mi “crisis existencial” pero también voy aprendiendo a manejarlo, al limitar los pensamientos intrusivos y enfocar lo que verdaderamente es, ya que “el hombre también puede ser más fuerte que él mismo, o por lo menos, lo suficientemente curioso para preguntarse a sí mismo, ¿quién es más fuerte, yo o yo?”
Agradezco haberme cruzado con este libro en estos días en los que vivo mi profesión de una manera más plena y más amplia, conocer mis límites pero también enfrentarme a mis miedos como especialista, pero a través de este auto enfrentamiento es como he podido crecer un poco más.
Así, como menciona Frankl, es como siento que he encontrado ese “sentido” a través de mi profesión basándome en el concepto de autotrascendencia, la cual
“destaca el hecho antropológico fundamental de que la existencia humana siempre hace referencia a algo que nunca es ella mismo, sino un hecho u otra persona […] solo entonces la persona será realmente persona, y ella será ella misma por completo solo ahí donde se vea absorbida por la entrega a un deber, allí donde se pase a sí misma por alto y se olvide de sí misma al servicio de una cosa o por amor a otra persona”, y esa otra cosa es el amor a la medicina, a mi profesión y a mis pacientes y su bienestar.
Gracias a la vida por tantas experiencias que nos ayudan a crecer “Nolens Volens” y gracias a Dios por siempre acompañarnos y guiarnos en la toma de decisiones importantes.
A 28 de julio del 2025.
Nuevo Casas Grandes, Chihuahua.