Hace muchos muchos años, en un destartalado sótano de la madrileña calle Valverde, un viejo funcionario creó sin saberlo una civilización de fundamentalistas religiosos, recolectores de cacahuetes y nostálgicos de la estufa eléctrica. En medio de este caos de guerras fratricidas e histeria colectiva aterriza un personaje de dudoso origen, achatada figura y pocas trazas de redentor, su nombre es Capitán Torrezno. Así comienza una de las series fundamentales del cómic español del siglo XXI que ahora recupera Astiberri con la presente edición de 'Las aventuras del Capitán Torrezno, volumen 1. Horizontes lejanos y Escala real', los dos primeros tomos de la saga de Santiago Valenzuela, cuya primera edición corrió a cargo de De Ponent en los años 2001 y 2003, respectivamente. Este recopilatorio incluye nueva portada, un prólogo del crítico Iván Galiano que ubica la serie y un apéndice de ocho páginas en color con las portadas originales y diferente material gráfico de interés que Valenzuela ha rescatado de sus archivos.
El arranque me pareció espectacular. Luego poco a poco todo se enreda demasiado. Parece que el guion se escribió sin una dirección clara y que el autor iba improvisando el destino del personaje. Tiene momentos estelares en los que el dibujo es glorioso y otras partes en las que pierde fuerza. La parte final ya es un desbarre, con todo el tema de la religión, que tiene gracia y es el elemento sustentsdor de todo, pero es demasiado aburrido el modo en wue se predenra medisnte un larguísimo monólogo y no sé, luego la puesta en escena no desvela nada wue ya se sepa. Eché de menos algún giro. En realidad, como punto de partida de la creación de un mundo nuevo, me ha parecido bastante guay. Pero que está muy bien que tengamos autores en España tan guapos que se recuperen del olvido. La verdad es que el trabajo de Santiago con sus pros y con sus contras, al menos en este primer volumen, es maravilloso. Me dieron ganas nada más comenzarlo de comprarme el resto de volúmenes.