Este es el primer libro sobre Stephen Hawking que leo en mi vida, conocía previamente su trayectoria como gran científico y los logros personales de no dejar que la parálisis permanente con la que vive lo haya detenido nunca, pero más allá de eso no conocía de su vida. En mi propia ignorancia, reconozco que lo que me motivó a leer este libro fue la película The Theory of Everything (La Teoría del Todo), por el simple detalle de ver a Hawking caminar, moverse y hablar como el resto de las personas antes de que fuera diagnosticado con la enfermedad de la motoneurona a unos escasos 21 años, donde apenas comienza recién a vivirse la adultez y de la figura anónima que lo acompañó por años y a quien recién ahora se le va otorgando el reconocimiento que se le merece, porque ésta en realidad no es la vida de Stephen Hawking, sino de Jane Hawking, quien fue su primer esposa por veinticinco años, quien a pesar de todas las adversidades que le avecinaban, decidió casarse con él, ser su compañera por veinticinco años de matrimonio y la madre de sus tres hijos.
El libro nos da una mirada detalla y concisa (que a veces puede ser un poco lenta por la falta de diálogos), de casi tres décadas de vida en común. Fue interesante conocer y leer como esta sencilla joven de Cambridge conoce y se enamora de un joven Stephen, así como al mismo tiempo fue bastante conmovedor ver a este famoso científico ser un poco más humilde. Sus viajes por Europa, especialmente por España y Francia, su amor y pasión por la poesía medieval, su creencia en Dios a diferencia de Stephen, quien se considera un ateo permanente y sus primeras dudas luego de enterarse de la enfermedad del joven. Conforme los capítulos van pasando (y algunos son tan largos como los años en que transcurre la historia recordada), se puede apreciar una gran gama de personajes famosos que se hicieron amigos de la singular pareja y fueron una gran ayuda (especialmente cuando Stephen comienza a perder de forma gradual los movimientos de forma notoria sin poder realizar las funciones más básicas y al mismo tiempo su fama comienza a crecer), como Kip Thorne, Roger Penrose, George Ellis, Dennis Sciama, Gaileo Galilei, Isaac Newton y muchos más de alrededor del mundo y la historia. (Personalmente, me sorprendió y me gustó que Jane mencionara a Chile, mi país, y lo ocurrido en la dictadura militar de Pinochet, nunca pensé que hubiera conocido a varios chilenos o que nombrara la figura de Pablo Neruda). A la vez se puede apreciar la evolución de la misma Jane con el correr de los años, de la joven estudiante a un ama de casa y posteriormente madre de tres hijos, Robert, Lucy y Timothy y su camino para lograr su propio mágister en poesía medieval española. Claro que no todo el libro es color de rosa, luego comienza a ponerse difícil y comienzan a verse las verdaderas pruebas. Como figura protagonista de su propia vida, muchas veces, Jane Hawking parece estar relegada a un personaje secundario en comparación de la creciente fama de Stephen con sus descubrimientos sobre los agujeros negros y el encontrar una ecuación que unifique toda la teoría del origen del universo. Muchas veces dejando sus propios sueños, especialmente su tesis, para apoyar no solo los sueños de su marido, sino la crianza de sus primeros dos hijos, Robert y Lucy, especialmente siendo una madre primeriza y que no siempre puede contar con la ayuda de Stephen, debido a su notoria discapacidad. Así como al mismo tiempo las tareas más básicas en la casa comienzan a ser complicadas. Se puede admirar su esfuerzo y empeño por querer que las cosas salgan bien, pero también se comparte un sentimiento de injusticia debido al poco cuidado que se le daban a los discapacitados en esa época, porque dudo que Jane hubiera podido lograrlo si no hubiera sido por la gran ayuda que recibió de muchas buenas personas que pasaron por su camino. Pero el precio del esfuerzo y de la fama no siempre es con las más buenas intenciones. Jane tiene que enfrentar un mundo que muchas veces se muestra más que injusto y prejuicioso, un mundo que puede aceptar a Stephen Hawking como un genio, pero donde ella es mirada en menos debido a su condición de mujer, esposa y sin título universitario donde como señalé al principio, relegada a un papel secundario muy inmerecido cuando siempre se le debió de dar más y muchas veces proviniendo de los lugares menos esperados y más cercanos al mismo tiempo. También debe enfrentar sus batallas internas, especialmente cuando en medio de su matrimonio con Stephen, encontrará el amor con Jonathan, un músico viudo que entra a formar parte de la familia como amigo y ayudando tanto a Stephen como a los pequeños Hawking, muchas veces ocultando el afecto que ambos sienten debido a la situación de Stephen, un dilema moral enorme que muchas veces no le será fácil a Jane, quien al fin y al cabo es una mujer con sueños y anhelos como muchas en el mundo que buscan la felicidad y el amor, especialmente cuando éste aparece en los momentos más inesperados y singulares.
Narrativamente me gustó mucho, quizás no a todos les guste o pueda ser una lectura algo pesada, pero Jane hace gala y honor a sus inspiraciones poéticas a la hora de narrar sus memorias, una tarea que no siempre suele ser fácil, porque si algo es seguro, es que la memoria colectiva nunca coinciden a la hora de recordar detalles. He encontrado similitudes tanto en The Theory of Everything y Hawking, donde un joven Benedict Cumberbatch interpreta a Stephen en sus comienzos como científico y cuando la enfermedad de la motoneurona aparece en su vida. Pero aquí se puede leer la vida de una mujer que contra todo pronóstico logró formar una familia y ayudar a uno de los científicos más inteligentes y respetados del siglo, titularse de su carrera a pesar de los años que le tomó y aunque sabemos cómo terminó todo entre el matrimonio Hawking para los que conocen la historia, no hay que verlo como un triste final, sino como el avance a un siguiente capítulo. Resumiendo en pocas palabras, es un relato de toda una vida en conjunto, un proyecto de vida y convivencia y un relato de amor genuino y conmovedor en honor al amor en pareja, el amor hacia los amigos, los padres, los hijos y la vida misma.