Michelangelo Buonarroti was already in his lifetime the most celebrated and influential artist in Europe. These Dialogues record his participation in the discussions about art hosted by Vittoria Colonna, Michelangelo's closest friend. The artist's opinions and ambitions during the period when he was painting TheLast Judgment come vividly to life, as does the cultivated and passionate world in which he moved. No other text brings us so close to Michelangelo the artist, thinker, and poet. Francisco de Holanda (c.1517–84) was a distinguished Portuguese painter and writer. His Dialogues are a polished and thoughtful evocation of intellectual society in16th-century Rome.
Francisco de Holanda (originally Francisco d'Olanda) was a Portuguese humanist and painter. Considered to be one of the most important figures of the Portuguese Renaissance, he was also an essayist, architect, and historian.
Francisco de Holanda was born in Lisbon, and began his career as an illuminator, following in the footsteps of his father, António d'Holanda, royal illuminator. He studied in Italy between 1538 and 1547, during which he frequented the circle of Vittoria Colonna, one of the notables of the Italian Renaissance who provided him with access to some of the great artists of his period, such as Parmigianino, Giambologna, and, most importantly, Michelangelo who introduced him to classicism.
Born to leer novelas italianas de mujeres fuertes y empoderadas del sur de Italia criadas en ambientes opresivos y machistas, forced to leer tratadistas italianos (portugués en este caso) pedantes y prepotentes del Renacimiento para mi TFG
Excelente edición de estos "diálogos" de Francisco de Holanda, con una introducción más que correcta, una bibliografía más que adecuada, y un cuerpo de notas al texto más que excepcional, que hará las delicias de cualquier Historiador y aficionado al arte que lo coja entre sus manos.
"A pesar de ser tan solo un adolescente Francisco de Holanda despuntaba ya como miniaturista en 1538, lo que le llevó a Roma, ese mismo año, en misión diplomática para ilustrar diversos edificios emblemáticos de il bel paese que, a su regreso, sirvieran de referencia en la corte del monarca Juan III. En el tiempo que estuvo allí no solo cumplió con la tarea encomendada sino que tuvo la ocasión de conocer a Miguel Ángel cuyas conversaciones plasmaría en sus Diálogos de Roma.
Estos diálogos son, por un lado, un testimonio histórico que refleja la frenética actividad artística posterior al sacco de Roma y, por otro, un documento único que recoge las opiniones de Miguel Ángel sobre la pintura y el resto de las artes. Son dos las cuestiones que se abordan principalmente: la superioridad de la pintura sobre el resto de las artes y, en consecuencia, el nacimiento de la figura del genio. El pintor es considerado un ser celestial dotado de un extraordinario talento capaz, solo él, de recrear el mundo de manera divina. Esto exige un reconocimiento, tanto económico como social, que nunca alcanzaron los artistas medievales y que en la Roma manierista esta encarnado precisamente en la figura de Miguel Ángel al que oportunamente apodaron Il Divino." Raquel Ungo
¿No es mayor falsedad poner una cosa verdadera fuera de lugar en vez de una inventada en el lugar que la está pidiendo? De esta razón proceden todas las que algunos llaman imposibilidades en la pintura.