Esta fabula comienza a fines del siglo XX, en el extremo sur del archipielago de Tierra del Fuego, en la isla del Waichai, con el ultimo niño salvaje y los documentos que permitiran reconstruir la tragedia mas extraña que registra la historia de los mares australes. O cuatro siglos atras, en la isla del norte, cuando William Shakespeare conoce en la corte isabelina a un hombre de piel oscura y ojos negros que posee el lenguaje mas rico del universo. O a fines del siglo pasado, cuando un conde delirante, maestro de Oscar Wilde, designa a la Niña Profeta su heredera en la conduccion de la compañia de teatro The Great Will y en la busqueda del secreto oculto en el corazon de la tempestad. O en 1914, cuando el acorazado en el que viajan los miembros de la Compañia pone proa al Cabo de Hornos y Shakespeare encuentra entre los ultimos onas el nombre de su destino.
Inglaterra no es una cronica de la Historia. Es una fabula que recupera el dialogo perdido entre dos civilizaciones que solo han enfrentado sus lados oscuros. Una obra desbordante de imaginacion e inteligencia que merecio el Premio Clarin de Novela 1999 por voto unanime del jurado compuesto por Vlady Kociancich, Augusto Roa Bastos y Andres Rivera. Leopoldo Brizuela ha escrito un clasico contemporaneo: una novela que cambia el modo de leer la historia y la literatura.
Leopoldo Brizuela was an Argentine journalist, writer and translator. He won a number of literary awards, including the 2012 Premio Alfaguara for his novel Una misma noche. As a translator, he translated the works of American writers such as Henry James, Flannery O'Connor and Eudora Welty.
Una grupo de exploradores llega a la última isla de los mares del Sur y en la cabaña donde se alojan, encuentran un archivo que reconstruye una historia. O, mejor dicho, varias historias en una. Comienza con la parábola decadente y grotesca de una centenaria compañía de teatro inglesa, que pasó de interpretar las obras de William Shakespeare, uno de sus integrantes, a fusionarse con un circo italiano. Fracasados y expulsados de una Europa desinteresada por la poesía, emprenden un viaje en barco guiados por una condesa mesiánica, que los lleva del Reino Unido al Canal de Panamá y de allí a la parte más austral del mundo, donde conocen de primera mano el genocidio de los pueblos fueguinos, los yaganes y los selk’nam.
Es una novela interesante porque despierta la curiosidad histórica, aunque la trama es dispar y demandante (“exigente con sus lectores”, dice Kohan en la contratapa). La narración es poética y elaborada, y se nota que hay una investigación histórica sólida detrás. Abunda en referencias, metáforas e intertextualidades con la obra de Shakespeare que quizás entiendan mejor los estudiantes de teatro o de Filosofía y Letras; no es mi caso.
La leí en una edición de bolsillo. En la tapa había una foto en blanco y negro de tres mujeres selk’nam con sus cuerpos pintados para la ceremonia del Hain. En el centro posa una joven Ángela Loij, la última descendiente de un pueblo arrasado por la civilización occidental.
Uno de los mejores libros que leí. Tiene un vuelo literario tan magnífico que uno no puede evitar meterse en la trama y en la época en la que transcurre la historia.