Una banda de cabezas rapadas irrumpe en la Plaza de la Posada para agredir a unos inmigrantes. Este incidente repercute en las relaciones entre Raquel y Germán, quien se ve implicado como testigo y, casi de inmediato, acusado de un delito que no cometió. Magda, amiga de Raquel y hermana de uno de los agresores, decide ayudarla para aclarar lo sucedido.
Séptimo libro que me leí obligada en el instituto. Yo era una niña a la que le gustaba leer, si bien no era una lectora tan ávida como puedo serlo ahora. Algunos de los libros que leí en el instituto me hicieron darme cuenta de que no todos los libros son para todos los lectores, y de que para disfrutar la lectura hay que seleccionar los libros (o al menos los géneros y temáticas) cuidadosamente.
En este caso, recuerdo disfrutar mucho de la lectura, pero se quedó en 3⭐️ porque algunos de los temas que trata no son lo que más me puede interesar en un libro. Me explico.
Es un libro sobre la adolescencia, la amistad, el primer amor y los problemas padres-hijos. Temas que a una adolescente de 14 años que tenía cuando lo leí, le resultan muy interesantes, pues es lo que ocurre en su día a día. Pero también es un libro sobre el racismo, la xenofobia, la injusticia social, la violencia y la delincuencia juvenil. Y esos temas, aunque adecuados a la adolescencia (pues el libro va enfocado a lectores adolescentes) pueden no interesar tanto a una chica de 14 años (al menos en un libro). Actualmente me parecen temas súper interesantes y que se deben conocer (eso pensaría mi profe de lengua), pero en ese momento, era lo que menos me interesaba del libro. Otro tema muy recurrente es la música, que puede interesar a los adolescentes, aunque no creo que de la forma en que se utiliza en este libro.
Con todo esto, es un libro cortito, que engancha y se lee fácil. Además, se puede leer a cualquier edad (yo lo releeré en algún momento). Así que si te llama, la atención, dale una oportunidad.