Alegre historia la de La Madelón, travestido andaluz, comunistoide, solidario, dicharachero, tierno, emotivo y lúcido que se descompuso la noche del 23 de febrero de 1981, nada más enterarse de la toma del Congreso por la Guardia Civil. Envueltos por el habla preciosa de la gente del Sur, aquí están sus peripecias de aquella noche, sus ocurrencias, sus recuerdos de otros tiempos. Aquí, en esta fervorosa declaración de amor a la libertad, están, en cierto modo, todos aquellos españoles que, durante años, tuvieron que vivir en la clandestinidad por razones políticas, culturales, económicas o sexuales y que, durante aquella noche fatídica, ante la posibilidad de un golpe de Estado, volvieron a temer por su derecho a vivir a su aire.
Eduardo Mendicutti (Sanlúcar de Barrameda, 1948) es autor de más de doce obras, todas ellas publicadas con gran éxito de crítica y público, traducidas a numerosos idiomas y merecedoras de premios como el Café Gijón y el Sésamo. A las tituladas Siete contra Georgia, Una mala noche la tiene cualquiera, Tiempos mejores y Última conversación les siguieron El palomo cojo y Los novios búlgaros, que inspiraron sendas películas homónimas dirigidas por Jaime de Armiñán y Eloy de la Iglesia. Asimismo, ha publicado el libro de relatos Fuego de marzo y las novelas Yo no tengo la culpa de haber nacido tan sexy, El beso del cosaco, El ángel descuidado (Premio Andalucía de la Crítica 2002), California, Ganas de hablar y Mae West y yo. En Otra vida para vivirla contigo, Eduardo Mendicutti ha escrito, sin duda, su mejor historia de amor, una novela cómica y conmovedora, romántica y contemporánea: La ley del deseo de nuestros días.
«¿Y qué iba a pasar ahora con la libertad? Me dio por pensar en eso. Y es que a mí me hace falta la libertad. Porque, si no, a ver de qué como.» una voz preciosa la verdad
Una barbaritat de divertit. Realment he rigut en veu alta llegint alguns passatges. Però a més d’haver sigut una lectura amena, per coses de la vida, també he encentat de ple amb el moment de la lectura. Una mala noche la tiene cualquiera és el monòleg interior de La Madelón, artista de profesión, que discorre mentre escolta a la ràdio com progressa el com d’estat de Tejero. I no seré jo qui compare el cop d’estat fallit de Tejero amb el 23J, però la nit de les eleccions, apegada a la pantalla de la tele, pensí en La Madelón un parell de vegades.
Una historia de memoria, es increíble lo que cuesta luchar por nuestros derechos y lo terrorífico que puede ser que en cualquier momento nos los arrebatan. Este libro es todo lo que necesitaba. ¿quién dijo miedo muñecas?✊🏼
Tierna, divertidísima, loca, audaz... Todo lo que necesitaba leer en estos momentos. A veces un pelón como una conversación que se va por la ramas, pero justo ahí también reside su encanto y naturalidad. ¡Viva La Madelón!
"yo no sé qué pasa, pero no hay un mogollón organizado por el rojerío donde los altavoces funcionen como está mandado. debe ser culpa de la electricidad. para mí la electricidad es tan facha como el tiempo."
La eterna pregunta: ¿qué fue antes, este libro o Satín Greco? El autor usa un tono divertido y muy cercano. La historia se me ha hecho más bien anecdótica.
Qué libro tan curioso. Muy al estilo de otras obras de Eduardo Mendicutti, destaca la arrolladora personalidad de una mujer trans extremadamente verborreica a la que el autor te abre las puertas.
Inspirada en la noche del 23F, ofrece reflexiones muy interesantes acerca de cómo se vivió para las personas de este colectivo, siempre con un toque de humor.
Es cierto que en algunos puntos me costaba seguir el argumento, ya que el carácter divergente (y verborreico, como ya he dicho) del discurso hacía que saltase de un tema a otro y a veces se me olvidaba cual era el punto al que quería llegar.
Aún así, me reafirmo en que Mendicutti es un autor que disfruto mucho leyendo.
8/10 Me ha mega encantado! Y haberlo leído de seguido en tan poco tiempo ha sido una elección de 10! Qué alegría leer a un autor andaluz, y qué maravilla leer expresiones de toa la vida♥️
“Porque una, como gente que es, cuando todo lo ve muy negro, lo que se dice fatal, perdido del todo, también tiene que echar mano a su interior, y la verdad es que el interior de una es un revoltijo tan grandísimo que mejor pintarse el ojo, plantarse un clavel en el canalizo de los pechos, hacerse la sorda y salir corriendo para los toros, que se hace tarde”
Buena historia y ambientación. La novela se desarrolla entre la noche del 23F (23/02/1981), fecha en la que se intenta efectuar un golpe de estado en España, y la mañana del día siguiente cuando se logra restablecer el orden constitucional a partir del rendimiento de jefe militar a cargo de la sublevación. El centro de la narración lo ocupa "La Madelón", un travesti andaluz, quien va a vivir este hecho político desde la seguridad de su departamento, desde "sus cincuenta metros de libertad". Las descripciones y los avances del acontecimiento son seguidos por la programación de las diferentes cadenas de radio y televisión, a medida que la situación se va desarrollando y nos va dando un panorama cabal, no tanto de lo que sucedida dentro del recinto de la Cámara de Diputados que había sido tomada, sino de lo que sucedía en el ánimo de aquellos que necesitaban de la libertad y de la democracia para vivir; y lo digo en estos términos porque para La Madelón el gobierno democrático no solo implicaba una cuestión de posicionamiento político sino que en él se jugaba la posibilidad de ser, de vivir y de sentir como su ser lo indicaba, como una mujer. La libertad y la democracia permiten a La Madelón existir como tal, su pérdida implica tener que volver a vivir el encierro de la incomprensión y el miedo permanente a la persecución por ser distinta la pauta normalizadora de la sociedad. Este es un relato de la vida y sentimientos de una mujer en el cuerpo de un hombre, contextualizada en un hecho histórico crucial en la España de finales de siglo XX.
Aunque se me ha hecho un poco pesado a ratos, lo compensa los golpes graciosos que tiene la protagonista y la forma de expresarse. Como diría mi madre la Madelón no deja títere con cabeza. Las últimas páginas preciosas.
bufff por fin! Lo recomiendo si has vivido éste contexto histórico o si tienes mucha info sobre la política española en los años 80. Yo no tenía el contexto y iba un poco perdida pero ha sido informativo y pues una voz divertida que narra un momento angustioso
"¿Y qué iba a pasar ahora con la libertad? Me dio por pensar en eso. Y es que a mí me hace falta la libertad. Porque, si no, a ver de qué como. Qué espanto. Seguro que al final acabarían matando a La Madelón -ataúd forrado de raso granate, corona de nardos, hábito de las Arrepentidas- y habría que resucitar a Manolito García Rebollo, natural de Sanlúcar de Barrameda -tierra de los langostinos y de la manzanilla-, hijo de Manuel y de Caridad, soltero, de profesión artista. «O sea, maricón», se vio que pensaba el de la ventanilla de la Comisaría, la última vez que fui a renovar el carné de identidad".
He tenido que esperar un par de días después de terminarlo (y ya llevaba una pausita sana de dos semanas antes de terminarlo) pero ha sido una barbaridad. Me encanta la protagonista y cómo cuenta todo por lo que ha pasado. Y usar como excusa el golpe de Tejero para contar su historia es la hostia. Ahora bien, aunque políticamente tenga mis reservas (es un panfleto socialdemócrata) es entendible por el contexto, La Madelón es rompedora, es democracia, es filofascismo, monarquía y república. Es un texto super rico políticamente, y por supuesto con todo el tema trans. Tiene unas frases demoledoras (que ya me venían señaladas porque es prestado) que te parten el corazón o que te dan la mayor de las esperanzas. Es un canto a la libertad, pero claro, libertad socialdemócrata.
Me leí este libro con 22 años, era una pequeña lesbiana sin mucha idea del colectivo porque no estaba tan normalizado como ahora. Releerlo con 30 me ha hecho darme cuenta de que me he convertido en la maricona que siempre quise ser.
He leído este texto por recomendación de Almu, a la que agradezco la sugerencia, que resulta divertida por la propuesta (una transexual reconstruye cómo transcurrió, desde su punto de vista, la noche del fallido golpe de estado de Tejero el 23-F, así como todas las ideas que sobrevuelan su mente en ese momento) y por la construcción lingüística del texto (el personaje lo construye en primera persona, como un monólogo en que vertiese su discurso libremente y, al presentarse como un personaje popular, está plagado de construcciones coloquiales, interminables oraciones con complejas intrincaciones sintácticas, e incluso simpáticos vulgarismos; en este sentido podría admitirse que recuerda a "Cinco horas con Mario" de Miguel Delibes). Resulta bastante entretenido de leer al principio, y la idea que encierra -la defensa de las libertades y de los derechos adquiridos frente a la posibilidad del regreso de la dictadura en boca de un personaje "queer" que ha vivido la represión política- es bastante buena, aunque a juicio del que reseña poco o pobremente explotada. Sin embargo, lejos de construir un discurso impecablemente estructurado, en el que parezca que el texto conduce a conocer mejor al personaje y sus circunstancias (como ocurre con "Cinco horas con Mario", con el que lo he comparado, que configura perfecta y progresivamente una semblanza más o menos completa o satisfactoria de Mario a lo largo del texto), la sensación que te domina en este caso, durante la lectura, es la de la dispersión, la de la digresión injustificada. Lo que me conduce a asignarle finalmente tres estrellas, y no cuatro, como pensaba hacer en un principio, es esto y el hecho también de que los personajes "queer" estén construidos a partir de prejuicios o de lugares comunes, estereotipos folclóricos, de pobreza intelectual, de manera que la Madelón y su compañera se convierten en los "graciosos" de turno con que aderezar la ambientación histórica y la defensa de la democracia.
Leí este libro porque me interesaba el tema histórico de trasfondo y me encantó el de "las malas" de Sosa Villada. Pero sí, la asociación de libros solo porque sus protagonistas sean transexuales es muy pobre y ridícula, mía culpa.
Empaticé cero con la forma de expresarse de la voz narradora, no encontrando nada cómico como esperaba encontrarme por la sinopsis. Me daba esa sensación de cuando alguien se cree gracioso y tiene que demostrarlo en todo momento. Pero obviamente el humor es algo muy personal y entiendo que otras personas lo encontrarán super divertido.
Le puse dos estrellas por la premisa del libro, la idea que yo tenía en mi cabeza al leer la sinopsis que si era divertida, valiente y enternecedora.
“Cuando por la radio y por la televisión dijeron que iba a hablar el rey, yo, alteradísima, pegué un chillido caballé y llamé a La Begum —«Niña, el rey!»—, que aquello no podía perdérselo nadie, por Dios, y la verdad es que se vino corriendo a la salita, y eso que la criatura estaba todavía a medio desmontar, quiero decir que aún andaba liada con la cuarta capa de maquillaje —ella usa por lo menos siete, como las siete plagas del Antiguo Testamento, unas cosas de muchísimo destrozo—, y así parecía la pobre como desteñida, con un color la mar de apagadito, al estilo de una falla valenciana a medio decorar, o sea como la Juana Reina o la Marifé con rulos y en camiserito de percal”.
Libro de reír a carcajadas y de recordar lo importante que es la libertad
“Nada más poner el pie en la calle, se me derramó por todo el cuerpo, hacia el interior más hondo que yo pueda tener, una emoción que nunca sabré explicar del todo, porque era como si el mundo fuese diferente, como si en realidad no hubiera cambiado yo sino todo lo demás, y como si hubiera llegado para quedarme a vivir a un sitio nuevo. No quisiera tener que volver nunca al sitio de donde me fui.”
un libro disfrutón donde lo que menos importa es qué pasó la noche del 23f