A diferencia de "El Misterio del Águila", la narración corre desde los puntos de vista de Sofia y el autor, lo cual lo hace un poco confuso. La linea temporal resulta muy confusa, ya que Zunzunegui va desde los tiempos prehispánicos hasta la colonia, para luego regresarse a la conquista, sin ningún orden. La libertad que se toma con destino de los insurgentes es poco verosímil y hasta contradictoria para quien conozca un poco la historia de México, y los temas principales que se trataban en el primer tomo, aquí quedan relegados al olvido, añadiendo nuevos "asuntos" por resolver, mientras que la "historia de amor" se vuelve molesta por nuevas e ilógicas características de la protagonista.