Algunos escriben, otros poeman. Iván Trejo es de los segundos, él poema. Su poemar es inteligente, respetuoso y fresco (difícil combinación), carnal y pausado (dificilísima combinación), en diálogo espontáneo con el silencio, la tradición literaria heredada de los Contemporáneos y sus revelaciones propias. Hay en todos sus poemas una balanza iluminada y la ecuánime mirada clavada en la tormenta. Agradezco especialmente esa calma poblada de ráfagas que no perturban las palabras: les dan vida.
Becario del Centro de Escritores de Nuevo León en 2004 Premio Nuevo León de Literatura 2006 Premio Regional de Poesía Carmen Alardín 2008 Beca del FONECA categoría Jóvenes Creadores 2010