En esta obra Rafael Echeverría nos ofrece una nueva interpretación de lo que significa ser humano, no desde los antiguos parámetros que nos han servido de base para observar la vida, sino desde fuera de ellos. Se trata de una propuesta posmoderna y posmetafísica que ha recibido la influencia de autores como Maturana, Flores, Searle o Graves, Austin y Heidegger, y se basa en la tesis de que todo fenómeno social es un fenómeno lingüístico.
El Dr. Rafael Echeverría es socio fundador de NEWFIELD CONSULTING, empresa que opera en Estados Unidos, España, Argentina, México, Brasil, Venezuela, Colombia y Chile, dedicada al desarrollo de organizaciones de alto desempeño. Ha sido profesor del Programa de Magister en Ciencias Sociales de la Universidad Católica de Chile y miembro del Consejo Superior de esta misma Universidad. Se ha desempeñado durante 14 años como consultor de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) de las Naciones Unidas, desde donde llevó a cabo las primeras investigaciones realizadas sobre empleo público en América Latina. Desde 1995 al 2005, fue asesor del Instituto Tecnológico de Monterrey, en México, en la formación de profesores. Ha sido consultor de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (CNPq) del Brasil. Ha colaborado con el Center for Quality of Management (CQM), en Boston, en el diseño de programas de formación al altos directivos en los Estados Unidos. Ha sido miembro del Comité Internacional de la Society for Organizational Learning (SoL) que dirige el Dr. Peter Senge, del MIT. Sociólogo de la Universidad Católica de Chile, Doctor en Filosofía de la Universidad de Londres y Doctor Honoris Causa de la Universidad Siglo 21, de Argentina.
El Dr. Echeverría es autor de numerosas publicaciones, incluyendo su libro más difundido, Ontología del Lenguaje y La Empresa Emergente. Es miembro de número de la World Academy of Art and Science (WAAS).
Creo que el contenido es muy bueno pero la escritura es muy enrevesada.
He dejado de leerlo por lo pesado y complejo que suponía llegar a algo de valor. Eso sí, si le quitas lo enrevesado, el contenido es muy interesante. Ahora mismo prefiero emplear el tiempo en leer que me sean más productivas. Si en un futuro tengo tiempo para leer por disfrutar de la lectura, lo retomaré.
Parte filosofía y parte una gran documento sobre comunicación.
Las ideas planteadas me encantan, pero cumple con ser una tesis, y redunda demasiado en términos e ideas. Para quien quiera realmente profundizar en los detalles de la teoría del autor será de ayuda, a mi me habría gustado leer algo más práctico.
El autor ofrece una visión del ser humano basada en las ideas de Humberto Maturana y tomando mucho de lo ofrecido por Nietzche en sus obras; la información es muy bien explicada, si acaso en algunos temas da demasiada "paja" a los conceptos que podrían ser aclarados con menos palabras. Lo que Echeverría explica en su libro podría verse como una explicación académica a las teorías del desarrollo del ser de moda en los grupos new age, en donde el lenguaje es generativo y carente de inocencia, por ejemplo, idea que asemeja a la creación de la realidad que vivimos mediante el uso de las palabras. Si bien Echeverría no alude a este tipo de movimientos ni condena el uso del lenguaje, utiliza sus mismos cimientos para forjar una teoría práctica que puede ser entendida por cualquier persona sin tener que recurrir a elementos de fe.
"El arte nos permite vernos heroicamente y ello es necesario para vivir. Sólo el arte nos permite olvidar nuestras limitaciones. Necesitamos del sentido trágico del héroe para responder a los desafíos de la autotrascendencia....todo lenguaje lleva de la mano un mundo..."
Me gusto porque enseña unos principios que hará que veas el mundo diferente. Que te veas a ti mismo diferente, y que te da posibilidades de tomar las riendas de tu vida. A veces es un poco denso por la filosofía que maneja, pero con algunas releídas todo estará bien.
Leí por primera vez este libro hace unos 15 ó 20 años. Me resultó bastante interesante; en esa época pisaba fuerte PNL y otras pseudo-disciplinas que tejían un aura de ciencia alrededor de la autoayuda y formaban parte de mis lecturas adolescentes. El autor, Rafael Echeverría, combina y trae al español a Nietzsche, Wittgenstein, Searle, Austin y Maturana. El resultado es una visión de la persona y de la sociedad en la que estamos atravesados por un lenguaje que dista del pasivo de la filosofía metafísica y se convierte en acción. Algunas frases y conceptos me resonaron y muchos otros se sienten más de relleno o tangencial a los principales puntos.
Hace unos días releí completos los capítulos 3 y 4, “Los actos lingüísticos básicos” y “De los juicios, probablemente los más importantes del libro (del resto hice una lectura rápida por encima de la que rescaté apenas un par de frases). En esos dos capítulos encontré lo más sustancial y accionable de la propuesta de Echeverría. Nada es radicalmente innovador pero la manera en la que está articulado es atractiva: cómo distingue las afirmaciones (que pueden ser verdaderas o falsas) de los juicios (que pueden ser válidos e inválidos), el poder que tienen ambos y cómo construimos mundo y a nosotros mismos a través del lenguaje. Insiste una y otra vez en cómo la palabra no sólo describe la realidad sino que opera sobre ella como una acción y realiza algunas propuestas como pensar el opuesto a un juicio que tenemos como prueba ácida para verificar si realmente es válido.
Hoy la mayoría del texto me resulta hojarasca, probablemente más que a mi yo adolescente ávido de profundizar en la lingüística. Sin embargo, le encuentro aún más valor a esos dos capítulos, en particular el de los juicios para entenderme mejor a mí y a los que me rodean ya que actuamos muchas veces ciegos a sus efectos. Cuántas cosas pensamos que las vemos a través de nosotros y no somos más que continuadores de lo que vieron nuestros padres u otros referentes. Despojarnos de esos juicios limitadores puede ser una forma de crecimiento. De hecho en la relectura se me vino a la mente muchas veces Carol Dweck y su Growth Mindset al que contrasta con el Fixed Mindset (que serían el equivalente de la propuesta ontológica de Echeverría versus la filosofía metafísica de Aristóteles, respectivamente). Pero a diferencia de Echeverría -quien lo envuelve en un lenguaje no complejo pero menos preciso y amigable- Dweck lo presenta de una forma cautivante haciendo un contrapunto que se entiende fácil y es referencia en el management actual para la gestión del cambio.
Prologo. Sentido de la vida mediante arquetipos sociales tradicionales ya no existe. Programa metafísico obsoleto acaba en ontología del lenguaje. Ontología como ética, como faro del sentido de la vida y como construcción de nuevas modalidades de convivencia. Todo fenómeno social es fenómeno lingüistico. Primero. Ontología del lenguaje tiene tres postulados básicos 1) Seres humanos como seres lingüsiticos, 2) Lenguaje como generativo, 3) Seres humanos se crean a sí mismo en el lenguaje y a través de él. No se entiende al ser humano sin lenguaje, el lenguaje genera ser. Heráclito y Nietzsche como antecedentes filosóficos. Segundo. El lenguaje es un fenómeno social, no biológico. Lenguaje comodominio consensual, de coordinación de acciones. Liderazgo basado en capacidades lingüsticas. Coaching ontológico como forma de comprender que el sufrimiento se genera en el lenguaje. Tercero.
Interesante lectura, Rafael expone como el lenguaje es importante, como crear realidades, él argumenta que el lenguaje es acción y esta lleno de poder. En base a esto, la manera de vivir del sujeto se re significa totalmente. Destaco que se apoye en autores bacanes para validar su pensamiento, la revisión histórica filosófica también estuvo buena. A veces se volvió un poco latera la lectura, en el sentido de que, quizá, repite mucho los argumentos ya expuestos a la hora de integrar un nuevo punto, sin embargo, eso igual permite aplicar mas el contenido como aprendizaje.
Este libro me acompañó durante mis estudios de coaching ontológico. Me ayudó a entender que los juicios deben fundamentarse, que vivimos en automático y sólo pensamos cuando sufrimos quiebres, que las conversaciones son importantes, así como los reclamos y las disculpas productivas. Un libro de filosofía del lenguaje muy recomendable para quien estudie coaching o valore el poder de la palabra
Un muy, muy buen libro. Lo leí en 2 tandas: 2020 y 2022. Es un tanto abstracto, pero verbaliza conceptos muy útiles y adecuados y explica la lógica que subyace a muchas situaciones. En cierta medida, también lo interpreto como una especie de filosofía de vida "en coherencia". Muy, muy recomendable.
Excelente libro....no es fácil de leer, se requiere conocimiento de coaching ontológico para descifrar su mensaje ..... Pero vale la pena introducirse en ese mundo, me gustó y lo recomiendo ❤️🙏
Un clavado a la historia y filosofía de la sociedad y del ser humano, un libro que es atemporal a su escritura, un imperdible si te gustan estos temas.
Siempre nos preguntamos por qué si realizamos de una forma "A" y "B", aún así no funcionan. Este libro invita a abrir una nueva mirada "desde fuera", proponiendo una perspectiva "C" y "D" ante la forma de ver y actuar ante una misma situación.
Aunque es un libro muy interesante y recomendable para conocer las bases del coaching ontológico, su lectura se me hizo tediosa. Quizás porque gira en torno a la filosofía, que aunque me gusta está lejos de mi campo de estudio. Lo cierto es que si no hubiera sido porque era una tarea para el curso de coaching que sigo, no creo que hubiera terminado de leerlo.
El fundamento de la escuela de coaching Ontológico de Rafael Echeverría así como el 'claro' Ontológico; una propuesta para apoyar el sentido humano en un mundo post-moderno en continua transformación. No es fácil de leer. Es un material de estudio. Y para algunos, guía de vida y práctica.