Esta serie es un inmejorable retrato de la vida cotidiana en un orfanato de la posguerra española. Historias autobiográficas que reflejan la dureza de una época a través de los ojos de los niños protagonistas. Tan tierno como desgarrador. El 3er volumen de Paracuellos recibió el Premio al Mejor Guión y Mejor Obra del Año en el Salón del Cómic de Barcelona de 2000.
Madrid, 1941, es el autor más importante de la historieta española de las últimas tres décadas. Cronista de la transición política en la trilogía España Una, España Grande y España Libre (1976-1977) y autor del mejor retrato interior del mundo del cómic español en la serie Los Profesionales. Asimismo, es el máximo exponente del tebeo autobiográfico con la serie Paracuellos y en obras como Barrio o Rambla arriba, Rambla abajo.
Además ha realizado, a lo largo de su dilatada carrera, comics de diversos géneros como Dani Futuro, Delta 99, Hom, Koolau el leproso, Érase una vez en el futuro, la serie Sexo y chapuza o, más recientemente, Jonás.
Esto es una obra de arte. Lo que sentí al leer cada historia pequeña, casi como una anécdota dolorosa recordada por su autor, me hizo sentir entristecida y a la vez feliz en muchos instantes. Nunca había experimentado algo parecido con un comic. Los relatos finales son preciosos y llenos de nostalgia. Lo recomiendo al cien por ciento!
Estuve cerca de ponerle 5 estrellitas, y básicamente no lo hice porque supongo que los tomos que vienen me van a impactar más todavía. Hacía rato que un comic no me sacaba sonrisas y me anudaba la garganta en una misma página. Los relatos crudos, tristes, asquerosamente realistas, autorreferenciales e inevitables de Giménez lo ponen a la altura de los grandes biógrafos del cómic, y con sólo este tomo leído (más algún relato corto en mi infancia, creo creer recordar) me hice fan sin dudarlo. Además de los muchos relatos-sopapo también hay otras historias, las menos, que son bastante tiernas y tirando a alegres, pero el ambiente general es tan pesado e injusto que cuesta relajarse hasta en esos puntos. En más de una ocasión me dieron ganas de meterme dentro de la página para abrazar a alguno de esos pibes que no solamente estaban obligados a vivir en esos internados fascistas sino que padecían maltratos de todo tipo y carecían de la más mínima muestra de cariño por parte de la gente que supuestamente estaba ahí para "cuidarlos". Obviamente, a la directora de "Auxilio Social" ya le deseo una muerte horrible y dolorosa, así de asquerosamente bien retratada está esa vieja de mierda.
Il ne faut pas s’y méprendre, c’est très bon, et très bien dessiné, mais tellement déprimant! Que de méchancetés dans ces gens qui s’occupaient de ces centres pour enfants. Triste. Voilà le mot.
Una historia brutal. El autor nos pone frente a frente con lo peor de la postguerra española. Niños huérfanos a causa de una cruenta guerra. Hambre, miseria, falta de cariño y un régimen autoritario cuya única misión era propagar el nacional catolicismo, sin importarles lo mas mínimo el cuidado de los menores. Unos dibujos con una fuerza y una dureza increíbles, imposible no empatizar con los protagonistas de la historia.
Tan impactante, tan necesario. Una historia colectiva y tan invisibilizada. Hay que tener cuidado con leer Paracuellos porque es una experiencia dura, trata el tema del maltrato infantil de una manera muy cruda, pero yo soy una persona sensible y he podido hacer la lectura y agradezco bastante haberlo hecho.