This translation of Severo Martínez Peláez’s La Patria del Criollo, first published in Guatemala in 1970, makes a classic, controversial work of Latin American history available to English-language readers. Martínez Peláez was one of Guatemala’s foremost historians and a political activist committed to revolutionary social change. La Patria del Criollo is his scathing assessment of Guatemala’s colonial legacy. Martínez Peláez argues that Guatemala remains a colonial society because the conditions that arose centuries ago when imperial Spain held sway have endured. He maintains that economic circumstances that assure prosperity for a few and deprivation for the majority were altered neither by independence in 1821 nor by liberal reform following 1871. The few in question are an elite group of criollos, people of Spanish descent born in Guatemala; the majority are predominantly Maya Indians, whose impoverishment is shared by many mixed-race Guatemalans. Martínez Peláez asserts that “the coffee dictatorships were the full and radical realization of criollo notions of the patria.” This patria, or homeland, was one that criollos had wrested from Spaniards in the name of independence and taken control of based on claims of liberal reform. He contends that since labor is needed to make land productive, the exploitation of labor, particularly Indian labor, was a necessary complement to criollo appropriation. His depiction of colonial reality is bleak, and his portrayal of Spanish and criollo behavior toward Indians unrelenting in its emphasis on cruelty and oppression. Martínez Peláez felt that the grim past he documented surfaces each day in an equally grim present, and that confronting the past is a necessary step in any effort to improve Guatemala’s woes. An extensive introduction situates La Patria del Criollo in historical context and relates it to contemporary issues and debates.
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Es un libro lleno de datos históricos que permiten ver la verdadera realidad del pueblo oprimido durante toda la colonia desde la conquista hasta nuestros días, el pueblo indígena, se puede apreciar que la libertad jamás alcanzó a esta gente y que gracias al sistema económico y político, el abuso fue algo cotidiano en la vida de aquellos que siempre padecieron las consecuencias de la "catequización e instrucción española".
No es un libro sencillo ya que puede resultar pesado debido a la cantidad de información contendida en tantas páginas, sin embargo detalla de una forma bastante resumida el verdadero significado de la patria que tenían los españoles, los indígenas y los criollos.
A veces 5/5 no refleja la calidad de un libro, sino su importancia.
Para mí, la reflexión más constante mientras leía este ensayo era el legado que el periodo colonial dejó en tantos países de América Latina (en unos más que otros), donde todavía existe una ideología mediante la que se ve con carácter señorial a los grupos de población que más tienen y que manejan las políticas del país. Si a esto le sumamos la extrema cultura de sometimiento y obediencia que nos ha dejado la ferviente cultura cristiana/católica que se instaló, queda muy claro el éxito que tuvo el control ideológico y económico que se llegó a implantar por la colonia y a mantener por los criollos.
Para futura referencia, dejo aquí el resumen de lo que me pareció más relevante (spoilers) :
La patria del Criollo
Sobre la conquista
La superioridad de la tecnología de los conquistadores españoles sobre los pueblos indígenas, sumado a el desastre ocasionado por las enfermedades que trajeron fue el inicio del sometimiento de los indios. Por simple cultura general, los conquistadores tenían más conocimiento útil sobre todas las herramientas que usaban (hierro, caballos, política).
La conquista suele verse como un choque de armas, como un evento bélico, y a aquello se debe que tengamos de aquel dramático suceso una visión tan estrecha y tan falsa. Es necesario comprender, sin embargo, que los indios no quedaron conquistados por el mero hecho de haber sido derrotados; entender que aquellos sangrientos fracasos dejaron heridas a las sociedades indígenas, pero no sometidas todavía. Aquello fue sólo el primer paso de la conquista, y de ningún modo su consumación.
Los indios no estuvieron sujetos y dominados mientras no se les despojó de sus fuentes de riqueza –apropiación de sus tierras– y se les sometió a esclavitud. Vale decir que la lucha armada fue solamente un medio, un recurso para llegar al sometimiento económico, y que este último fue el momento decisivo de la conquista. Y aún puede demostrarse que la evangelización fue una tercera fase: sometimiento ideológico (nótese que una vez el indio aceptando ser católico se le imponían los impuestos correspondientes) , necesario, al igual que la fase militar, para la consolidación de la conquista económica. El éxito de esta conquista económica llegaba al lograr extraer tributos, posesión de tierras y de esclavos de las distintas poblaciones.
Relación con la Corona
La corona debía premiar fuertemente a los conquistadores, otorgándoles tierras y dominios a los estos, quienes en cambio extraían de los indios la quinta real. Mientras el interés de la clase española en las Américas era de despojarse de las obligaciones hacia España, se mantenía alguna idea ante los indios de que lo español era mejor.
Los conquistadores, y luego sus descendientes, gozaron durante décadas de los réditos de sus “hazañas de conquista”, y tuvieron en un principio acceso casi ilimitado a tierras, esclavos indios, plantaciones y haciendas.
Con el pasar de los años la conexión con la conquista de los Criollos descendientes de conquistadores se fue perdiendo, llevando a que se hacía alusión a las primeras familias al abogar hacia la corona por mantener sus beneficios.
Este es el tiempo del repartimiento (de indios y tierras) y la encomienda (trabajo forzado). Aunque para la corona de España el trato con los indios es demasiado agresivo, se ve este proceso como un costo de la conquista y el pago de la implantación del imperio.
La constante pugna con la corona por beneficios llevaba a la insistencia criolla de la autosuficiencia, y al crecimiento de un sentido de pertenencia a un grupo social con deseos políticos muy bien definidos, donde el sentimiento de sociedad y patria tenían un sentido muy específico.
Por eso se debe entender que la patria del criollo no es en modo alguno la patria del indio. El indio es un elemento de la patria del criollo no es en modo alguno la patria del indio. El indio es un elemento de la patria del criollo, una parte del patrimonio que estaba en disputa con España.
Para 1550, la corona había difundido y mandado a ejecutar las “Leyes Nuevas” (Aunque fueron promulgadad en 1544, su implantación no fue inmediata), que mandaban a liberar a los esclavos (indios, porque se inició la importación de negros), y en general a reducir el poder de los criollos en América. Parte de este movimiento fue promovida (en apoyo a la corona) por la orden religiosa de Santo Domingo, siendo su principal promotor Fray Bartolomé de las Casas.
A pesar de que la vieja encomienda fuera abolida en las Leyes Nuevas, un nuevo instrumento del mismo nombre nació, en el que se repartían bienes a los criollos, y se mantenía este beneficio de manera hereditaria o por don especial de los representantes de la corona. La nueva encomienda era un arreglo conciliatorio que permitía reducir la inconformidad de los criollos con las Leyes Nuevas, y reducir los abusos contra la población tributante de indios. El repartimiento de indios se mantuvo, en el sentido que estaban obligados a trabajar en haciendas de criollos.
El orden social hasta la independencia
A pesar que las órdenes religiosas fueron enemigas de los intereses criollos antes de las leyes nuevas, después de estas fueron sus aliados en el control ideológico de los indios. Aunque en un inicio sin embargo, muchos criollos hubieran preferido que el pago por los favores de los religiosos fuera voluntario, quedó instituida (tras 8 décadas de pleito, desde 1575) la institución del Sínodo, mediante la cual los criollos debían pagar a las órdenes religiosas por la labor que realizaban con los indios. En la medida que estos religiosos inculcaban a los indios una doctrina de mansedumbre, obediencia y resignación, le prestaban a los encomenderos un valiosísimo servicio.
Los dominicos, al mismo tiempo que realizaban la gran obra de abolir la esclavitud de indios, se dieron a la tarea –que era parte esencial del gran plan– de organizar los pueblos de indios.
Con el pasar de los años, los criollos viejos, herederos de la conquista en forma directa, fueron lentamente desplazados del primer plano por españoles que vinieron después, pero que, al convertirse también en terratenientes y explotadores de siervos indígenas, se asimilaron a la estructura de clases preexistentes sin alterarla en lo más mínimo.
Principios de la Cultura Agraria de la Colonia
Se pueden identificar cinco principios de política agraria en las colonias, cuya combinación generó fuertes incentivos hacia el latifundismo y la acumulación de tierras:
El señorío de la corona sobre la tierra de las provincias,
La tierra como incentivo de colonización,
La tierra como fuente de ingresos para la corona (usurpacióncomposición),
La defensa de las tierras de indios para subsistencia, y
El bloqueo agrario a los mestizos, relegándolos al trabajo en haciendas y al arrendamiento
A estos principios implantados por la corona vale la pena agregar que tener más tierra hacia al latifundista acreedor de más indios para trabajarla, por lo que incluso tener tierra ociosa era un objetivo válido y recompensado. Cada nuevo terrateniente y español advenidizo era, más que un aspirante a tierra, un aspirante a indios.
Para mantener el equilibrio de indios, la clase criolla mantuvo durante siglos una talla similar, siendo expulsada de ellos muchos criollos que perdían influencia. En Guatemala, al final de la colonia, eran 40,000 criollos para 1.5 millones de indios y mestizos.
El cuadro de latifundios y minifundios, que comprendía el problema agrario de nuestro tiempo, no es colonial. Entre aquél y éste hay que situar la transformación agraria realizada por la reforma cafetalera en el último tercio del siglo XIX: desmantelamiento de la estructura colonial de los pueblos, supresión casi total de las tierras comunales, incremento de las rancherías con la introducción de indios en ellas, multiplicación en gran escala de la propiedad agraria pequeña en manos de mestizos, y violenta elevación del número de empresas agrícolas grandes o nuevos latifundios cafetaleros.
Legados de las Políticas Agrarias de la Colonia
Primera y principal: que el desarrollo del latifundismo llegó a bloquear, todavía durante la colonia, el desarrollo económico de los indios y de las capas medias en crecimiento. Llegó a ser un grave problema ya en aquella época.
Segunda: que las tierras comunales de indios, por motivo de las usurpaciones, del sistema arbitrario de distribución, y principalmente por el tiempo que el trabajador perdía en servicios forzados gratuitos y semigratuitos, no eran suficientes para sacar al indio de la miseria en que los Apuntamientos nos lo presentan.
Tercera: que al final de la colonia el problema de la tierra se había agudizado, además, como consecuencia del crecimiento demográfico de las capas medias, a quienes la política agraria colonial se la negó sistemáticamente. Más adelante averiguaremos y diremos por qué.
Capítulo uno. En esta se habla como existían dos tipos de criollos uno los descendientes directamente de los conquistadores y otros descendientes de españoles que habían venido después de la conquista recordemos que acá se habla de un periodo de 300 años que fue después de la conquista hasta 1821.
Se habla como el criollo fundador o descendiente directamente de los conquistadores tenía un cierto celo hacia la corona y nuevos criollos porque sentía que la tierra en este caso Guatemala que está conformado por mala Centroamérica y Chiapas y sobre todos los indios le pertenecían. Se veía como la corona española y los nuevos criollos amenazaban la porción de poder político económico y de ideología que fue implantado en la conquista.
Capítulo 2. Las dos españas. Una bella y la otra no dejaba explotar al indio. Y en este capítulo se narra como fue la negociación en la que la corona acepta mediante mediación de la orden de los dominicos que los indios dejen de ser esclavos de los criollos para que empiecen a tributar a la corona. Éste fenómeno causa malestar en los criollos puesto que ellos sentían que el haber arriesgado sus vidas y demás les daba un argumento de pesos para poder adueñarse de las tierras y de las personas que en Guatemala vivían.
Capítulo 3. Las dos españas 2. En este capítulo se expone la encomienda que era un tributo que los indios le pagaban a los criollos conquistadores era como un impuesto de guerra o un premio que los indios le daban a los españoles por haber ganado la guerra o la conquista. Sin embargo inicialmente este beneficio no podía ser heredado, era exclusivamente para los conquistadores. Por medio de corrupción y algunos artilugios legales que lograron que este impuesto fuera pasando de generación en generación e incluso este impuesto encomienda también se le daba a los nuevos criollos es decir los españoles que venían después de la que la fía pasado la conquista. Algo que molestaba a los criollos originales, o descendientes de los conquistadores.
Esto mismo provocaba que desde el punto de vista del que cuenta la historia existieran criollos pobres y Croy ricos los criollos pobres, según el autor era producto de una mala administración así como de la entrega de la encomienda a los criollos nuevos.
Además también se expone el papel de la iglesia, puesto dentro de las condiciones que se les dio a los criollos conquistadores estaba el punto de evangelizar a la población para tenerlos sometidos y tranquilos. Esta acción no lo hacían los criollos, la hacía la iglesia. Por lo que después de un tiempo empezaron a exigir un impuesto o un tributo puesto que ellos eran los que hacían el trabajo que le tocaba a los criollos.
Los nuevos rollos por su parte tampoco recibían bien a los criollos descendientes de los conquistadores puesto que ellos eran de clase media trabajadora y los antiguos criollos al ser descendientes directos de los conquistadores eran un tanto perezosos no trabajaban y utilizaban toda la tierra y a la gente que tenía únicamente para servirse y vivir el día día. Los negocios por su parte traían ideas innovadoras y querían exportar materiales y estaban acostumbrados al trabajo, los nuevos criollos normalmente venían acompañados de poder político puesto que las nuevas autoridades cuando eran enviadas por la corona traían a sus amigos familiares y automáticamente le daban encomiendas y con ello lograban iniciar a tener tierras y poder político.
Capítulo 4. En este capítulo se habla sobre el latifundismo y de cómo toda la tierra del reino de Guatemala pertenecía a la corona. Como una medida de motivación el rey ofrecía tierras grandes extensiones para los nuevos criollos que quisieran venir a conquistar Guatemala Ciris asignaba un aria específica y ellos poco a poco podían ir expandiendo su terreno a cambio de dinero para la corona. Además los indios también con las nuevas leyes donde dejaron de ser esclavos se les asignó una porción pequeña de tierra para que hubieran cultivar y todo para dar tributo al rey habían áreas comunales en donde ellos podían hacer pasar a sus animales o tener cosechas conjuntas. Todo esto era administrado por alcaldes indios por autoridades mestizas
Al final del capítulo se habla también de como en 1810, es decir 11 años antes de la independencia, fue propuesta una reforma Agraria con el objetivo de distribuir de los latifundios toda esa tierra que no estaba haciendo cultivada o aprovechada entre los mestizos y los indios sin embargo fue una medida que jamás fue aprobada.
Capítulo cinco. El indio. En este capítulo se explica como el indio es una persona desconfiada puesto ha pasado muchos años siendo engañada por los criollos, quien se escribe lindo como una persona hará gana pues se resiste a trabajar de manera forzada, el concepto del sincretismo religioso: el cual consiste en la mezcla o el mestizaje de la religión de los indígenas con el catolicismo. Los curas para evitarse problemas aceptaban que los indios conservaran una parte de su religión y la mezclaban con el catolicismo a medida de mantenerlos sometidos darles un dulce para que ellos estuvieran tranquilos y no generará ningún problema.
Los tres prejuicios que los criollos tenían contra los indios eran: qué lindo era haragán, Desconfiado y bolo. Al finalizar se hace una descripción del indio y como el criollo ve al indio como una herramienta para obtener riqueza.
Capítulo 6. Los mestizos.
Se expone como los mestizos son la mezcla de los españoles con los indios, los cuales no tienen herencia, no son reconocidos pues fueron concebidos fuera del matrimonio. Tenían una constitución fuerte pues defendían directamente de españoles conquistadores y de los primeros los que no habían sido sometidos por la corona.
Existía otro tipo de mestizos, los que se generaban de la mezcla de negros con indios (mulatos), así como la mezcla de negros con españoles (Sambos). Después de esto existió otro tipo de mezclas entre zambos y mulatos, Indios con Sanvos, indios con mulatos entre otros. A todas estas mezclas se les conoció como ladinos. De esta cuenta se generaron tres órdenes raciales los criollos, los latinos, y los indios.
Los negros quién es en un inicio vinieron a Guatemala para aportar en la fuerza laboral de la producción puesto que con las nuevas leyes se temía que los indios ya no trabajaron para los criollos fueron desapareciendo poco a poco a medida que las nuevas leyes permitían trabajando para los criollos. Además los negros tenían una capacidad atlética superior a los indios y en muchos casos era mejor tratados de los indios debido a que los negros costaban dinero, y los indios por el contrario no.
Existían dos tipos de mestizos, Los mestizos rurales los cuales alquilaban tierras para poder generar algo de dinero así como los mestizos urbanos que esos que van básicamente a las artesanías puesto que al ser una época previo a la revolución industrial no existía mucha maquinaria. Entonces los mestizos eran generalmente aprendices de artesanos españoles, criollos, por lo que representaban esa ese estrato económico que hacía trabajos más técnicos sin tener el estatus económico de los criollos y sin estar sometido como los indios.
Además a existía una clase que si lograron tener educación si eran mano de obra calificada y los cuales la ley decía que lo escribe vivían en la ciudades en los pueblos y unas vías para los mestizos sin embargo esto nunca se dio la vida nunca se construyeron y en gran parte les interesaba que eso no tuvieran ni tierra ni nada donde trabajar para que se fueran a ofrecer como mano de obra barata a las haciendas.
Por otra parte existía un grupo de ladinos que logró mediante robo de tierras, compra de tierras, usurpación de tierras a los indios, generar importantes extensiones de terreno en los cuales ponían a trabajar a los mismos de esta manera la clase social de los latinos empezó a crecer y los indios cada vez tenían que tributar a los mentirosos así como a los criollos.
Existía también a lo que se llamaba repartimiento de indios. El cual estaba establecido que cada indio debía tributar en trabajo a los criollos, en teoría debía de tributar una semana de cada mes y éste y va a ser retribuido con dinero por su trabajo. Sin embargo, no todos hacían este este tributo algunos indios de la clase noble generalmente descendientes de líderes mayas ejercían de alcaldes de las comunidades los cuales estaban obligados a hacer este tipo de trabajo. Además existían indios que trabajaban más allá de la semana debido a que por medio de artilugio legales otros indios lograban que ellos fueran a trabajar en su lugar nunca se sumaban a trabajar. Por lo tanto es que tienen Dios con poder los cuales nunca iban a trabajar, menos poder ir sin dinero que eran explotados por este tipo de acciones.
Los indios ricos eran los alcaldes, la mayoría descendientes de los líderes mayas.
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Este libro es un análisis profundo y crítico de la sociedad colonial guatemalteca, donde el autor expone cómo la estructura colonial ha dejado una marca indeleble en la realidad contemporánea del país. Severo Martínez Peláez realiza una interpretación brillante sobre el papel de las élites criollas en la opresión de las clases indígenas y mestizas, y cómo muchas de las desigualdades actuales tienen sus raíces en este período histórico.
Aunque el libro está cargado de análisis académico y puede ser un poco denso, te hace reflexionar profundamente y comprender muchas de las situaciones que se viven en la actualidad. Martínez Peláez plantea que la única manera de crecer como sociedad es conocer el pasado, para no repetirlo. Es impactante enfrentarse a la cruda realidad de nuestra gente y a los eventos históricos que la mayoría solo conocemos superficialmente, lo que perpetúa de alguna forma los mismos errores y desigualdades.
Este no es un libro que deba tomarse a la ligera. No se trata de un texto que "ataque" a un grupo específico; por el contrario, ofrece un mensaje y una invitación a la reflexión para todos los sectores de la sociedad. Su valor radica en la capacidad de despertar conciencia histórica y social, generando un análisis crítico sobre el presente a partir de la historia.
Una disertación muy completa y que contiene, a su vez, una compresión y estudio de la historia de la colonización muy extensa. La estudia y relata desde una perspectiva muy neutral. Definitivamente un libro ideal para sumergirse en el mundo histórico de la colonización de Guatemala más allá de conocer a “La Niña”, “La Pinta” y “La Santamaría”. Sin embargo, no es un libro que se pueda apreciar con una mente cerrada.
Este libro permite conocer como fue la estructura colonial de Guatemala con el fín de entender los procesos que llevaron al país a ser como es actualmente. Allí está, una Guatemala que en la actualidad sigue siendo víctima de un ciclo de opresión constante.
Una lectura pesada, por lo complejo de la narrativa y los datos históricos, fechas, información, etc. Pero también por la pesados emocional de la historia, que siendo tan lejana, ha dejado secuelas tan arraigadas en un país como Guatemala.
Un libro necesario para entender la realidad guatemalteca. El porqué, el cómo y los quiénes, son explicados en forma concisa, de la estructura de lo que hoy es nuestra sociedad.
Excelente análisis del período colonial en Guatemala. Debería ser lectura obligatoria en el programa escolar guatemalteco. Disfruté mucho su lectura y me animó a leer a Fuentes y Guzmán.
Es un libro que todo estudiante universitario, historiador o cualquiera con cultura general debe leer.
La patria del criollo es un profundo estudio histórico y social en el que Severo Martínez Peláez analiza el origen colonial de la desigualdad en Guatemala. El autor sostiene que la estructura injusta que define al país moderno proviene directamente del sistema implantado por los conquistadores y, sobre todo, por la élite criolla, que heredó el poder económico, cultural y político.
La obra se centra en desmontar el mito de que la colonia fue una época “armoniosa” o “benévola”. Martínez Peláez demuestra que la economía colonial funcionaba gracias al trabajo forzado del indígena, a quien se explotaba a través de repartimientos, tributos, tierras usurpadas y mecanismos legales que garantizaban su subordinación.
Para explicar esto, Severo utiliza como eje la figura de Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán y su obra Recordación Florida. A partir de su visión criolla del mundo, Martínez Peláez reconstruye las relaciones sociales, el racismo estructural, la economía agraria y la mentalidad dominante de la época.
Cuando este libro se publicó, llenó un vacío existente hasta ese momento acerca de los detalles de las instituciones como las encomiendas y el repartimiento pilares del enriquecimiento económico y aliciente para la conquista y colonización de los territorios del Centro de América.
Los herederos de los primeros conquistadores y colonos españoles, llamados criollos, han tenido influencia en el gobierno, emisión de leyes e impartir justicia desde entonces por lo que ciertos temas no fueron, ni son, para ellos importantes, o como en este caso, son hasta vergonzosos, poniendo al descubierto los abusos y arbitrariedades cometidas con la complicidad de los representantes de la corona española en estas tierras contra sus habitantes originales, los pueblos herederos de la cultura Maya.
Presenta un juicio crítico emitido con base en la misma fuente de los relatos, cartas, leyes y demás documentos emitidos durante la colonia.
Es una lectura obligada para todo aquel que desee conocer la historia de centro américa y construir su propio juicio.
Lo más penoso para mí es habérmelo encontrado casi de "suerte" en la librería pública de San Antonio, probablemente untouchable pero sobretodo incomprendido. Lo leía mientras a un lado mío decenas de los olvidados de esta sociedad (los explotados por sus propios criollos -acá el 1%-) atiborraban la sala de lectura haciendo de todo (FB, videos, chat, y Dios sabrá cuantas cosas más) menos leer.