Me gusta la claridad con la que escribe Mises, defiende su postura y critica las contrarias. Es de destacar que su crítica siempre es sin juicios de valor, es decir, no es porque el socialismo o el intervencionismo sea malo en sí sino que teóricamente está mal concebido por los resultados que demuestra, una calidad argumentativa sería ideal recuperar en mucha de la narrativa liberal actual.