¿Qué son los sueños sino vidas que no hemos vivido o recuerdos de vidas pasadas?
Riko está enamorada de su marido que es infiel por naturaleza. Con ese amor casi absorbente no se resigna a separarse de él y aunque la relación entre ellos se ha enfriado, ella sigue a su lado. Sin embargo un día Riko se reencuentra con un hombre que la intrigaba cuando era niña y se escondía de sus compañeros de colegio. A partir de una conversación con el señor Takaoka que Riko comienza a soñar por las noches y a vivir vidas distintas a la que lleva cuando está despierta. Riko a través de los sueños, el amor por su marido y por el señor Takaoka, va explorándose a si misma y reconsiderando su vida como mujer.
Con “El tercer amor” y gracias a que la narradora utiliza sus sueños para evadirse de la realidad, Hiromi Kawakami realiza una interesantísima exploración del Japón de las mujeres. La estructura y la forma del relato no son excesivamente complejas, pero sí es un texto exhaustivamente completo ya que con tres tiempos completamente diferentes de la historia de Japón, los periodos Heian (794-1185) y Edo (1603-1868) en sueños y época actual en la “realidad”, todos ellos vistos de primera mano, consigue una idea bastante fidedigna de la evolución o del retroceso, de la sociedad nipona. El objetivo se consigue gracias a que Kawakami retrata estos tiempos sin seguir el orden cronológico. Primero comienza con la edad actual, para empezar soñando con el periodo Edo y finalmente con el periodo Heian. Todo ello con el característico uso sencillo del lenguaje y la cadencia propia de la narrativa Japonesa, salvo que la experiencia de leer a Kawakami es completamente inmersiva. El lector se convierte en el personaje protagonista, es decir Riko.
La Riko actual está enamorada de su marido Sâ-chan, aunque también del señor Takaoka de una manera más platónica pero no menos profunda. Riko en el periodo Edo es Shungetsu, una “oiran” del barrio del placer de Tokio, obligada a acostarse con diversos hombres, pero que sin embargo se enamora de otras versiones de los hombres de su realidad. En el periodo Heian es la sirvienta de una princesa cuyo marido es infiel, y nuevamente encuentra en él y en otro hombre, tanto a su marido real como al señor Takaoka. Resulta casi hasta cómico el punto en el que Riko hace comparaciones entre los hombres del pasado/sueños y los de la actualidad/realidad, sobre todo porque Sâ-chan queda muy mal parado, pasando de ser el primero al último en su vida.
Este libro es un regalo. No sólo tenemos la interesante historia de Riko, contada por ella misma. Sino que también es un estudio sobre dos periodos actualmente poco tratados de la historia de Japón. Tenemos muchísimos libros ilustrando magníficamente las eras modernas: Meiji, Taishō, Shōwa, Heisei y la actual Reiwa gracias a la popularización de la literatura nipona desde el s. XIX a la actualidad. Sin embargo pocos libros se publican actualmente sobre los periodos más “medievales” (el medievo/feudalismo/shogunato fue más longevo en Japón que en el resto del mundo) y encontrarnos con este de Kawakami es, ciertamente, un regalo. Y la razón radica en las descripciones y sobre la gente corriente y las costumbres de esos periodos, los ambientes, las formas de conducta y de cortesía, los rangos sociales, los rangos intrínsecos dentro de las ocupaciones “profesionales” de cada individuo, las leyes, las prohibiciones y sobre todo los códigos morales y éticos de cada sociedad prestando especial atención a la vida y las costumbres de las mujeres y el comportamiento humano con respecto al amor y a las relaciones conyugales y extraconyugales.
Así pues Riko experimenta todo esto y gracias a ello relativiza sobre el amor y las relaciones, su situación como mujer y la esperanza de un tercer amor que aún no ha llegado. Llegado este punto en la reseña podría extenderme mucho más, pero concluiré diciendo que este es el mejor libro que he leído en lo que va de año y que no en vano Hiromi Kawakami es una de mis autoras actuales favoritas.