Violent, sensual, and seemingly un-Japanese, the stories in Season of Violence nevertheless depict Japanese teenagers of the present in compulsive but often unconscious revolt against the moral codes of old Japan. Yet these stories tell of youth who offer no real, modern morality to replace the old--only the anti-morality of indiscriminate sex, brutality, and living for today's pleasures and sensations. These are stories of teenagers who came to be known as Taiyozoku-- the Sun Tribe.
Season of Violence won for its young author, Shintaro Ishihara, Japan's coveted Akutagawa Prize. Thus, Season of Violence is a good deal more than fast-moving, forcefully written fiction; it is vital social commentary on contemporary Japan which gives unexpected dimension to the traditional cardboard image of the Japanese student as somber, diligent, and obedient.
Ishihara's stories of Japanese who were born in the ashes of war and defeat and raised in the fast-moving world of the postwar boom are stark accounts of a period when the values of the past have been discarded for misguided materialism and pleasure-seeking.
--- Mr. Ishihara was a Japanese writer and conservative right-wing politician who served as Governor of Tokyo from 1999 - 2012. He has written screenplays and prize-winning novels. He has also worked in journalism, film and theatre.
Mishima without the charm. And when I say "charm", I think I mean "gays". There's hating women because you're a horribly repressed homo, we all know you're trying to deal with really difficult shit in the best way your nightmare society lets you ... and then there's just hating women.
I liked the erection through the shoji, though. "There was a dry snap as the paper ripped." Pretty impressive. ... "Eiko looked startled"!
Pequeña decepción. Este libro fue un gran éxito en el Japón de los 50, una especie de revolución juvenil, rupturista con el pasado y crudo en el retrato de una juventud que había perdido todas las referencias anteriores, tras la derrota y la ocupación americana en 1945. Hoy en día se hace muy difícil de leer. Son cuatro relatos cortos cortados por el mismo patrón: Protagonista masculino manipulador, violento, amoral pero con capacidad de liderazgo. Un patrón ideológico que encaja con el del autor, metido luego a político ultraderechista de éxito. Intento separar la historia y sus despreciables personajes de la calidad literaria, pero eso no salva al libro. El ritmo es frío, no consigue en ningún momento trasmitir algo que nos pueda llegar a enganchar en la historia El ejemplo de esa cortedad estilística es el tercer relato del libro: La cámara de torturas. Un gran escritor conseguiría con esa base hacernos enfrentar al dilema de que queremos que le pase a Katsumi. Sin embargo Ishihara no parece interesado, o no supo, darle algo de alma a los personajes, los 4 relatos se basan en la muerte, la dominación y en la defensa de un código de macho alfa que condena al resto de los hombres (imbéciles o afeminados) y a las mujeres, (simples objetos molestos al servicio de los lideres) a la muerte en vida . Las dos estrellas solo se las doy por el último relato del libro: El Chico y el barco. El único de ellos que me hace atisbar a un posible buen escritor y el único en el que logra que me interese por el protagonista que, sin dejar de ser un delincuente, tenía un sueño, algo por lo que vivir, incluso un proyecto de vida.
Cuatro cuentos, dos largos, uno de media extensión y un último más corto.
Al igual que Azul, Casi Transparente de Murakami, representa el vacío de la juventud del japón posguerra mundial. Pone bastante énfasis en las relaciones interpersonales, pareciera que en ellas se reflejan toda la decadencia, y al mismo tiempo, resultan ser el único lugar desde el cual se puede dar alguna resistencia ante la inexorable perdida de humanidad. Por ello los personas y sus acciones se tornan tan contradictorias. Esta demás decir que aquello es un fenómeno que podemos percibir de forma cotidiana, y por lo mismo, un libro como éste es interesante.
Un classique de la littérature japonaise. J'ai eu une impression mitigée au départ mais au final, chaque nouvelle est unique et j'ai vraiment aimé cette découverte. Billet en préparation. On comprend mieux pourquoi ce recueil a choqué à sa sortie (et à l'époque)
Una generación cargada de violencia, despotismo, rabia contenida y rebeldía. Todo da igual, nada importa. Es una guerra sin armas, contra los sentimientos, contra el decoro, la virtud o las buenas formas. Hay que romper con todo, arrasar como un tifón cualquier rastro del pasado para que sea solo de ellos. Jóvenes perdidos en una espiral de autodestrucción sin más motivos que la ganas de disimular cualquier atisbo de sensatez que antaño fue la guía de sus padres. Muñecos rotos por elección, no queda nada a su paso, solo un camino de dolor, desesperanza y soledad. Una lección de vida, y unas vidas rotas por decisión.
¿Tienen límites las ideas? Aunque si bien puede parecer una pregunta capciosa, o germen de cualquier forma de totalitarismo, en verdad es necesario formularla para conocer nuestros propios límites: si consideramos que hay ideas inaceptables, que ni siquiera pueden ser formuladas, eso nos dice tanto sobre nuestro sistema de valores sobre cómo se conducen ideológicamente otras personas. Necesario si pretendemos entender lo que ocurre en el mundo sin caer en juicios gruesos.
Shintaro Ishihara es más conocido hoy en día por haber sido amigo de Yukio Mishima y ex-gobernador de Tokio que por sus méritos literarios. No sin razón. La estación del sol no termina nunca de encontrar el ritmo, confiando todo en su capacidad de evocación, la cual se va perdiendo en un flujo torpe, precipitado, que nos impide sentir como propio lo que se está ocurriendo entre sus páginas. Su tempo nunca logra formalizarse de forma adecuada. Algo doloroso si pensamos que posee un ojo excepcional para retratar cierto tipo de personajes, retratos ideológicos del propio Ishihara, incluso si fracasa estrepitosamente en el intento de figurar cualquier otra clase de personalidad.
Sin embargo, fue un éxito excepcional en su tiempo. Inspiro toda una serie de películas, le trajo reconocimiento mediático e, incluso, algunos escritores importantes reconocieron su labor. ¿Cómo fue eso posible? Porque, en su propia medida, en el libro hay el germen de un gran escritor. Con todo, nunca repitió ese éxito. No en la literatura. ¿Por qué razón? Porque ni era un retrato generacional, como decían los críticos, ni fue un talento desperdiciado, como quieren ver otros: fue un problema ideológico.
No hace falta salir de las páginas del libro para comprobarlo. Todos los personajes protagonistas del libro están cortados por el mismo patrón: atléticos, guapos, con la inteligencia emocional suficiente para manipular a cualquiera, confiando sólo en la amistad —pero pisoteándola por interés propio— y tratando a las mujeres como objetos desechables. ¿Cómo son los personajes que no entran dentro de esa caracterización? Parodias. Cualquier implicado en temas políticos o desinteresado en cosechar poder sólo para sí mismo es un afeminado o un imbécil, todo se mide por la hombría de sus personajes. ¿Y en el caso de las mujeres? Putas o mártires. Cada relación acaba o bien en un aborto o una violación que las convierte o bien en locas o en mujeres enamoradas, porque su patrón ideológico crea un estricto tipo de personaje posible: el hombre-hombre conquistador y libre, en contraposición al hombre afeminado que no puede nada y pierde todo ante el auténtico macho alfa; y la mujer, débil e innecesaria, cuya existencia gira alrededor del propio confort del hombre. Cosas, que no personas, a ser conquistadas.
Con eso caemos fuera del libro. Ishihara nunca logró revalidar su triunfo literario, pero sí se hizo importante en política, precisamente, por aquello que condena al libro: por sus ideas conservadoras.
Eso no hace malo al libro. Toda posición ideológica puede ser válida en sí misma siempre y cuando no fagocite la propia estética del discurso. Pero aquí lo hace. Cuando deberíamos sentir empatía por algunos personajes —como, por ejemplo, un violador que recibe una paliza por defender a sus amigos después de venderlos a una banda rival—, algo difícil dado el tempo castrado del que hace gala, resulta casi imposible encontrar simpatía alguna en sus esfuerzos titánicos por seguir siendo basura humana. Sus personajes están tan embebidos de sí mismos, siguen un patrón de masculinidad tan desnortado, que no consigue convencernos de que ahí haya samuráis, porque lo único que parecen es lo que son: gentuza.
En términos de estética, la ventaja de las ideologías progresistas es que permiten construir mejores personajes. Algo que demuestra Ishihara. Sus personajes son tan despreciables que, sólo desde la empatía ideológica —que en los años 50's era más fácil lograr que hoy—, es posible defenderlos.
Por eso fue, pero no es. No porque entonces fuera un escritor excepcional, pero haya caído en el olvido, sino porque entonces fue un potencial buen escritor, pero que jamás tuvo suficiente auto-crítica (o conocimiento de sí) como para poder trascender una ideología cancerígena. Porque las ideas no tienen límites, pero, para nuestra desgracia, la estética sí: los límites de lo que nuestra mente puede comprender como verosímil.
Influenciada en la generación beat de los 50 y con toques de existencialismo japones, kamikazes y suicidios.
Le daría todas las estrellas pero, 1. le quiero dar color 2. los protas de los cuentos son todos iguales, violentos, torpes y brutos con las mujeres. Solo les cambiaron el nombre y eso hizo que me desconectará un poco de la experiencia en general de la lectura.
Otra cosa, y por las reseñas/criticas que leo del libro, es importante leer la introducción para ambientar la época del libro. Aporta bastante en la experiencia y hacerse una idea de los tiempos en que transcurre la ficción del libro.
Una pequeña decepción. Esperaba más de este libro. Ishihara retrata a una generación de jóvenes que rompen con lo estipulado y que se revelan contra la sociedad japonesa por medio de la delincuencia en los años ‘50. A priori parece interesante pero no ha logrado despertar nada en mi. Ni la narración, ni las historias... Sólo salvo el último de los cuatro relatos.
Exceptionally lurid (rape! voyeurism! erections shoved through paper doors!) and violent (torture! entrails!) stories written by a Mishima-aping young man who later in life became a racist, Nanking Rape-denying far-right politician. Fascinating. I can't say I did not voraciously devour these novellas, so it's a shame the author will leave behind a legacy of scumbaggery; but hey, that's what artists often do, eh? These tales, written in the late 1950s, inaugurated the "Sun Tribe" generation of rich, immoral youths in Japan and are more or less devoid of politics, thankfully. This collection was put forth by Tuttle in 1966 and only received 1 or 2 printings by the looks of it so it is not that easy to locate (or pay for), but I believe the titular story is now available for a few bucks for that silly Kindle contraption. For fans of Japanese literature, it's worth investigating.
Relatos sucios, violentos, irresponsables cómo sus protagonistas masculinos. El deporte, las apuestas, los amores, los embarazos, los abortos. Un claro contraste hacia todo lo japonés tranquilo y respetuoso que he leído. Escenarios bien descritos, los cuentos se parecen bastante entre sí, pero son bastante entretenidos por sí mismo.
Out of the three collected stories, Season Of The Sun/Season Of Violence is definitely the most captivating and indicative of the gap between the Japanese post-war generation and their parents who grew up in a society that suddenly disappeared with the end of the war and the rapid transformation that followed. Ishihara doesn’t have the flair that Mishima has but the hyperviolence and moral decay still make it an interesting read.
Three short stories filled with the impetuous energy of youth, as young men run around rudderless in post-war Japan. Sex, violence, whores, night clubs, gangs. Resentment, a disconnect from the previous generation, inability to love, pride action over thought.
The style and approach to storytelling are crude, unrefined -- and that fits the subjects perfectly.
Un recueil de nouvelles d’une époque bien particulière où la jeunesse japonaise tentait de vivre selon ses propres règles, et tentait de grandir sans réellement avoir toutes les clés en main. Comaujapon : https://comaujapon.wordpress.com/2022...
«Tatsuya conocía a un tipo que había pateado a su madre por tener un amante más joven que ella, después de que su marido la hubiera dejado por otra. Ella le explicó que sólo lo hacía para fastidiar a su marido, pero de poco sirvió. Ninguno de sus amigos le hizo el más mínimo reproche. Al contrario, se admiraban de su virilidad, le envidiaban en secreto. La amistad que profesaban esos jóvenes era muy distinta a la que había existido unas generaciones antes. La idea del sacrificio, el altruismo, no les rozaba siquiera y la armonía entre ellos no resistía la más mínima prueba. La única moral que admitían era la del cálculo, la reciprocidad, la de sus canalladas. El que pedía pero no daba nada a cambio, se veía obligado a dejar el grupo. Detrás de todos sus actos, siempre había un cálculo frío, sereno. En la vida cotidiana nunca emprendían nada que pudiera romper esas reglas. Los adultos se inquietaban. Era una generación capaz de hacer temblar el orden establecido que tanto les había costado levantar. Les preocupaba que los comunistas… Sin embargo, esa juventud amoral construía a su manera un mundo nuevo que terminaría por abrirse como un cactus en el desierto, dotado de nuevos valores… Junto a los demás adolescentes de su edad, Tatsuya luchaba contra la moral de la gente adulta. Se había cansado de su esterilidad, del aburrimiento producido por la virtud, de los deberes impuestos. El mundo que esos adultos se vanagloriaban de haber construido y esparcido, no era para ellos más que un círculo estrecho que les ahogaba. Por eso pretendían destruirlo, por el bien de la libertad, del pensamiento, de la vida incluso.»
Ce livre est juste horrible. Ishihara veut nous faire croire qu’il décrit une « jeunesse en quête d’elle-même, en révolte ouverte contre l’autorité » mais il décrit seulement mille et une façons de maltraiter les femmes de manières plus atroces les unes que les autres. Je comprend la volonté de l’auteur de décrire ses personnages comme amoraux à travers notamment leurs relations avec les femmes puisque c’est bien cette notion de bien et de mal tout le propos du livre, mais pourquoi centrer toutes les nouvelles autour de ça? A part ce discours faussement profond sur l’aspect pseudo-subversif de ces comportements, il n’y a aucune plus-value apportée par cette violence. Pire encore, la manière dont il écrit trahit sa propre pensée: quelle femme retourne draguer son violeur en lui disant qu’elle aime son « culot »?? Tout ce discours autour du fait que les femmes apprécient secrêtement les hommes qui les violentent est tout simplement insupportable et je ne mentionne qu’un exemple parmi mille autres. Tout simplement le livre le plus misogyne que j’ai lu de toute ma vie.
😐😐 NO … No me gusta este género literario. En particular la segunda historia entre las 4 presentadas al interior del libro ha sido la que menos me ha gustado.
La segunda historia es un símil a la primera historia del mismo libro, pero aún más triste y sin sentido. Historias fútiles, enormemente tristes, pero no existencialistas… No he reflexionando nada útil con estas historias, ya que de por sí no me llevan a cuestionarme nada. Un sin sentido total. Me han amargado. Muchísima muerte,, pero ninguna lección.
"junto a los adolescentes de su edad, Tatsuya luchaba contra la moral de la gente adulta. Se habían cansado de su esterilidad, del aburrimiento producido por la virtud, de los deberes impuestos. El mundo que esos adultos se vanagloriaban de haber construido y esparcido, no era para ellos más que un círculo estrecho que les ahogaba. Por eso pretendían destruirlo, por el bien de la libertad, del pensamiento, de la vida incluso"
Cuatro cuentos que desnudan el lado terrible de la sociedad japonesa de mediados del siglo pasado. Chicos que abusan de las mujeres, se enfrascan en peleas y entregan la vida por nada. Su estilo me recordó un poco a Mishima, pero las temáticas llegan a ser opuestas. Aquí no hay tradiciones ni honor. Ishihara crea personajes que no se respetan ni a sí mismos y que parecen encontrar en el error la única forma de salir adelante.
Efectivamente los relatos corresponden a los niños riquillos japoneses de la época (excepto el último relato) que están en ese proceso de cambio como los adolescentes de ahora.
Pienso que tanto este señor como Mishima estarían muertos de rabia por la juventud actual (partiendo de los adolescentes de América Latina sin saber de los asiáticos y las marcadas diferencias que puede existir entre culturas).
Libro compuesto por 4 relatos escritos y publicados originalmente en publicaciones periódicas y que causó una gran consternación en la sociedad japonesa de la postguerra.
Por primera vez un autor, joven, desconocido y ajeno a las élites culturales del país, escribió sobre una parte de la juventud japonesa que vivió la guerra pero no participado y que se revelaba contra una sociedad recta y cuadriculada en donde todo debía mantenerse igual y el camino ya estaba marcado.
Son relatos duros, llenos de violencia contra todo, contra la gente, contra otros jóvenes para demostrar más su inconformidad que no el ir en contra de alguna cosa, donde el hecho de mantener una relación duradera es algo más que tabú, es inconcebible. Todos los relatos tienen como protagonistas hombres que se van rompiendo pero que maltratan a su entorno, sobretodo a mujeres. Las mujeres son el protagonista secundario constante, pero utilizadas, humilladas y siempre con las de perder, aunque algunas busquen lo mismo que los hombres romper las cadenas de la tradición. Seguramente en la actualidad la publicación de éste libro también levantaría ampollas por la dureza de sus escenas y por el trato denigrante, de juguete de usar y tirar en que se reflejan las mujeres jóvenes que siempre ceden a la voluntad de jóvenes que sólo entienden sus propios sentimientos. Y la búsqueda de relaciones sin compromiso, de usar y tirar son uno de los ejes vertebradores de los relatos, siempre está implícito pero nunca habrá escenas explícitas.
No son relatos fáciles, ni divertidos, son duros, agrios y muestran una parte de la juventud cabreados con el mundo y con aquellos que comparten generación y siguen la tradición, que aun habiendo perdido una guerra, no parecen querer cambiar nada y simplemente seguir la línea que marca la tradición y a partir de cierta edad hacer lo que se espera.
En el fondo no deja de ser un libro como tantos otros que narran el final de una era, una época, ya sea a través de sagas familiares, de vidas particulares, pero que en todo caso quieren mostrar el romper con el pasado, en este caso con mucha violencia personal. En este caso a partir de relatos, al mismo tiempo que están sucediendo, donde el autor también aprovecha a través de esa tercera persona omnisciente que narra, que será del país si esta generación que quiere romper con lo establecido un día tienen que ser los que tiren el país adelante.
Son textos que pasan con rapidez pero con una escritura diferente a la que ahora podemos estar acostumbrados, donde en muchos momentos mezcla pasado y presente sin ningún tipo de aviso, el lector debe estar atento que estas viajando en el tiempo con el mismo personaje.
Ideal para conocer otras culturas y momentos históricos que a veces no son del todo agradables y que para lectores de fuera de la cultura japonesa son del todo desconocidos.
- future governor of Tokyo - friend of Mishima (+ falling out)
- these stories make good compliments to Mishima’s “Sailor Who Fell…” and “Decay of the Angel” - post-WWII Japan - themes of misplaced (toxic) masculinity, confused relationships, narcissism, selfishness, lack of identity & culture, hatred towards society & elders, pleasure-seeking, youthful revolt (although completely misdirected), unstable families & absent fathers, rapid modernization, detachment, nihilism, decay & loss of purpose
- reminds me of Mishima’s two books because all three stories deal with frustrated youth who have no real cultural identity, and therefore attract chaos & confusion into their own lives & others, they are taught to hate "Old Japan," to hate moral codes,
- the dynamics between men and women (highly present in all three stories) is especially interesting: Men exploit and manipulate the women, women sometimes do the same in return like a 'competition.' Both sexes are always left feeling hollow & disillusioned. It is obviously symptomatic of an unstable society with negative/obscured outlooks on love, marriage, family, romance, and common courtesy between the sexes. They are almost completely dysfunctional, and neither side really seems to know what they want, or has any example of what a healthy dynamic looks like, perhaps because they are so detached from their cultural traditions.
1st story: guy & girl hook up (she loses her virginity to him), she tries making him jealous by getting with other guys, he toys with her emotions & 'sells' her to his friends (who have sex with her), he thinks he wants her back but when she admits having affection for him he rejects her (but clearly feels disgusted by himself)
2nd story: guy & friends are out & want to bang this group of girls, they get sleeping pills & drug their beers, then take them home and date rape them, girls are devastated & threaten to call police, main girl later meets up with main character and is obsessed with him, he dumps her after 4 months, she finds him being tortured & at first takes part but tries to save him eventually
3rd story: boy is a virgin but is taken to a whorehouse where he has sex with a number of women but takes a liking to one in particular, (he sees his boss & wife - an English couple - engaging in passionate sex), he dreams about taking the prostitute on his yacht & having a real courtship with her, he becomes jealous and disillusioned when she's with other 'clients,' eventually he takes her out and has a pleasantly romantic time (although she's embarrassed to be seen in public as a prostitute), his coworkers discover this date and make fun of him for it, they share stories about the numerous times they've all 'ravaged' the girl, this undermines the boy's ideals and he is humiliated, he sabotages his coworkers' boat during a storm and accidentally kills his only friend (who isn't supposed to be on board)
El libro consta de cuatro historias basadas en Japón en la época de posguerra de los años 50. Da voz a los jóvenes que vivieron esta época intentando alejarse de la sociedad que crearon sus padres, rebelándose como podían. La primera historia trata sore Tatsuya, un amante del boxeo que se enamora de Eiko, aunque siempre que va de fiesta con sus amigos tratan a las mujeres como si fueran de su propiedad. La segunda tiene como tema principal la depresión y el suicidio. Pasamos a la tercera historia, que podríamos categorizar como la más violenta ya que nos describe peleas, bandas, drogas, etc. Por último, El chico y el barco nos cuenta la historia sobre un adolescente rebelde al que mandan a un correccional y sueña con tener un barco. Se tratan de historias independientes, pero tienen varios temas que podemos apreciar en cada una de ellas. Por ejemplo, el mal trato que se dan a las mujeres. Muchas veces los protagonistas aparecen aprovechándose de chicas, prostitutas de las que abusan, violaciones... Ishihara denuncia estas conductas que estaban aún más extendidas en esa época. Otro rasgo en común es la desilusión de todos los protagonistas, que viven con un claro desencanto por la vida. Los personajes tienen mucha profundidad a pesar de tener pocas páginas para conseguirlo y, aunque puede que no te identifiques con ninguno de ellos, está claro que son muy realistas. Después de la primera historia cada vez que terminaba las demás temía el final de estas. Sin duda, Ishihara sabe cómo escribir desenlaces dramáticos que te dejan con los pelos de punta. La estación del sol son cuatro historias desde la perspectiva de los jóvenes japoneses en las que el autor hace una reflexión sobre la vida (y la muerte) en una etapa de desolación en Japón tras la guerra mundial.
I watched the movie Crazed Fruit in my cinema class, so I thought to explore The Sun Tribe a little more. Oh boy, I was in for a wild ride. This novel is not for the faint of heart. Violent, selfish, suggestive, and unexplainable, especially in regards to how teens found themselves after the postwar in Japan, sitting on their affluent's family's yacht and figuring out what to do in their lives.
I liked the first story much more than the others, namely because it shows how terrible Tatsuya is, while being unable to sympathize with Eiko. The last lines of Tatsuya saying no one understands is akin to his selfishness - he killed her. He reminded me somewhat of Mersault from The Stranger led by a whim and not much else.
The second story, The Punishment Room, is extremely violent, with the main character being even more unlikeable. His claim that you don't need to think - that thinking is pointless, is most likely a direct summary of reckless youth - be led by emotions rather than feelings. Karma gets him the main character, of course, but the character seems to enjoy his punishment, relishing in wrong.
The last story, The Boy and His Yacht, was just weird. I think this is the one with the dead mother and neglectful father. The description of the boats as beautiful women was really interesting, perhaps commentary on the materialistic nature of some. I didn't fully understand it but the images it evoked were quite interesting.
I think the book is great, namely because of its place in Japanese history and why it is memorialized as part of Japanese youth culture. Without the historical context, you're just gonna question the thoughts of the author.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Ishihara's Season of Violence reads as a bit dated in 2017, but still registers enough shock with a knowledgeable reader to make clear why it was such a groundbreaking work at the time. The actions taken by the slew of characters in the three stories inside definitely remain remarkably depraved when contrasted against the normal stereotype of Japanese society, then and today. To imagine that youth such as those existed (and still do) is not hard, but it turns the stomach to do so.
These stories deal with reckless youths with no regard for humanity, who disrespect themselves and others, and who turn to violence and despicable acts for self-fulfillment. Even decades later, some of the actions described are hard to read, and rightly so. There is plenty of fair warning in the many reviews out there, as well as the introduction by the translators.
This does feel like an important read for anyone into Japan and its culture.
heterosexual mishima -- which is to say not written with any grace or artful tact but with a similar vision of violent machismo and drama: erections breaking through paper doors and young rapists clinging to life as they drag their cut apart bodies across the street, prostitutes at sea, cruelty as sport and pastime. tatsuya in the eponymous novella is so terrible and frightening it made me sick.
'what have i been to you all these weeks?' 'a woman,' he shrugged.
i read kawabata earlier this year and hated him for his whiny conservatism but ishihara's is hot and unapologetic; the destruction of moral liberalism and honor collapses into nonstop male hellscape !! who couldn't submit to that? he has no better prescription for japan and no serious prognosis as to why things are like they are (post war shame? freudian mom trauma? gay foreigners?) but the stories here really work as exploitation and schlock. this dude should have never been a politician and just stuck to this hot mess.
Hay algo con la novela japonesa que se me resiste. Un distanciamiento cultural que en ocasiones veo insalvable. Sin embargo, esta novela se acerca mucho al gusto occidental de la generación beat. Pone el foco en una juventud violenta y llena de ira, abandonada, que se rebela contra una moral estática.
Sin lugar a dudas, el chico y el barco es mi relato favorito, en el que prevalece la relación de un joven con el mar frente a la reinante denigración que hace de las mujeres en el resto de relatos. También resaltar que la mujer que Ishihara retrata (muy denostada igualmente) es una mujer que también refleja cambiado frente al ideal de mujer anterior, es una mujer que bebe, que sale de fiesta, descarada, atrevida, que disfruta su sexualidad y se viste a lo occidental. Pero, aún así, pintada como un juguete para el hombre.
1. El chico y el barco. 2. La estación del sol. 3. La cámara de torturas. 4. La clase gris.