Este libro, parte de la colección Historias Mínimas Republicanas del Instituto de Estudios Peruanos, analiza este conflicto desde una perspectiva binacional. Sus autores son una historiadora peruana y un historiador chileno. El análisis va más allá del relato de las campañas bélicas para adentrarse en las estrategias de movilización puestas en marcha en ambos países, el papel de la Iglesia y los diplomáticos extranjeros, la participación de la sociedad civil, los desarrollos tecnológicos y artísticos vinculados con el conflicto, y los legados que la guerra dejó, tanto en el Perú como en Chile.
Lectura breve e indispensable para peruanos y chilenos, con una mirada integradora, moderna y honesta sobre la tragedia de la guerra entre naciones, los discursos de odio, el nacionalismo delirante y la aparente triste rueda del destino de nuestros países que parecen repetir su historia de forma compulsiva.
Excelente trabajo sintético sobre la Guerra del Pacífico, punto de partida obligado para el que quiera entrar en la selva de información que hay sobre él. Muy buena redacción y los temas son diversos.
Nada como la historia que se cuenta sobre una guerra para contrastar dos visiones diferentes del mundo, las de los oponentes. Nada como la historia de la Guerra del Pacífico para separar a dos países que, sin embargo, son vecinos. Ningún otro conflicto ha generado tantas pasiones ni ha calado tan hondo en el imaginario colectivo peruano como aquel. Razones todas, aunque incompletas, suficientes para leer con la mayor atención este libro.
Carmen Mc Evoy y Gabriel Cid -historiadores los dos, peruana ella y chileno él- lo escriben a cuatro manos y al hacerlo, al darnos a leer un mismo texto a ambos países, al contarnos los aciertos y los desaciertos de ambos bandos, logran lo que nadie: construir una versión equilibrada del conflicto. Porque quizás la verdad sea el espacio en el que logramos ponernos de acuerdo entre todos, incluso con los que algún día fueron nuestros enemigos.
Es una excelente obra de difusión. En la primera mitad del libro se analiza todos los pormenores de la Guerra del Pacífico con un excelente trabajo de síntesis. Mientras que en la segunda parte se explican los principales debates historiográficos sobre el tema con un lenguaje claro y conciso. En definitiva es un trabajo de calidad, indispensable para quienes les apasiona la historia del siglo XIX de Perú y Chile. Además, se debe destacar que es un ejemplo de difusión respecto a otras propuestas editoriales como las “historias secretas” que son una vergüenza.
Tu libro clásico de la Guerra del Pacifico, pero lo consideraría más didáctico y utiliza palabras sencillas para todo publico. Ademas de concentrarse en la guerra en sí, relata las experiencias de la sociedad civil, de las ciudades en armas, la política civil y militar de la guerra, y concentra todo un capítulo en el relato de la ocupación y desocupación del territorio peruano post-Campaña de Arica, un periodo muchas veces olvidado por la historiografía de los tres países.
Un libro de redacción muy entendible. Para quienes no somos especialistas en el tema nos da un panorama de manera sencilla lo acontecido y también las reflexiones que dejó. Lo que me gusta de está colección del IEP es que al final hay un comentario bibliográfico como para quienes quieran ahondar más sobre el tema.
Excelente libro que resume de manera concisa y comprensible los antecedentes y el contexto de la guerra, cómo se fueron sucediendo desde el mar, pasando por las costas desérticas y luego hacia Los Andes, las negociaciones territoriales y las decisiones diplomáticas que llevaron a negociar Tarapacá, Arica y Tacna.
Narra muy bien el tema del guano, el salitre y la decadencia económica de ambos países de esos tiempos. También nuestra el papel de Bolivia en el inicio de la guerra y cómo ellos perdieron Antofagasta y su parte del desierto de Atacama por el salitre
La historia vista desde los dos frentes. La miseria del Peru no esta en el pueblo indigena, si se perdio la guerra es debido a la clase politica embustera mal organizada, corrupta y egoista nacional, la verdadera miseria peruana. Se me queda en el pecho la valentia de los peruanos de Arica que por casi 50 años tuvieron que soportar el acoso semifacista de parte del gobierno chileno con un final terrible para ellos. De ellos nadie se acuerda.