Disfrute. Con esa palabra se puede resumir este inclasificable libro. En la superficie es una simple odisea romántica de un protagonista perdido buscando reencontrarse con su amada, sin embargo es de esa literatura que solo puede ser literatura. El argumento es meramente anécdotico. No hay otra intención que entretener y deslumbrar al lector, incluso el autor muchas veces le/nos habla directamente.
Es un libro ultra subrayable, dinámico y vertiginoso por momentos. Se llega a enunciar formulas matemáticas para ponderar regalos en una batalla de seducción. El autor, mientras narra, pelea con las tradiciones narrativas. También critica los vicios de la literatura argentina y llega a dejar en claro que no todo es alegórico, que a veces un personaje solo se cruza en la historia y nada más.
Como defecto, si es que se quiere nombrar uno, puedo decir que no es un libro masivo, sino dirigido a los enfermos de la literatura y que, por momentos, se empantana con los varios desvíos que toma la historia y que el autor explícitamente decide encarrilar.
Cercano al Bizzio de "Planet" y a Pablo Katchadjian, Di Paola (discípulo de Gombrowicz) tiene un manejo de la narracion distinto al resto.