«No vamos a empezar este libro haciendo el tonto. Esa es la primera cosa que debemos tener clara: nosotros no somos tontos. Cuando se piensa en un libro infantil sobre la poesía, todo el mundo espera que empiece a pasar por nuestra imaginación un desfile de animales, el gatito, el perrito, el osito, muchos animales rimando en diminutivo. Parece como si los niños poetas tuvieran que estar siempre entre los animales de una granja, o de un zoológico, o pensando en el perro del vecino.¡Un poema! ¡Hay que hacer un poema! Y ya está, parecemos condenados a imaginar la historia de un caballito que vio a un patito volar muy alto por encima de la granjita para avisar a una ovejita de que había bajado del monte un lobito con mucho apetito.±
Luis García Montero (Granada, 1958) es poeta y Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Es autor de once poemarios y varios libros de ensayo. Recibió el Premio Adonáis en 1982 por El jardín extranjero, el Premio Loewe en 1993 y el Premio Nacional de Literatura en 1994 por Habitaciones separadas. En 2003, con La intimidad de la serpiente, fue merecedor del Premio Nacional de la Crítica.
Solo puedo decir que me parece un libro genial, me dijeron que podía parecer infantil, pero bueno, creo que los poetas al final... son como niños grandes. Este libro me parece maravilloso, no diría que es bonito como un gatito, diría que es entretenido, amable, didáctico, pero juguetón. Al final todos tenemos un niño inquieto dentro al que queremos enseñar que si miras con tus pensamientos y escribes con tu mirada puesta atentamente en el mundo, conseguirás entender y algo muy importante también, transmitir.
Compré este libro con la intención de que ayudara a mis alumnos a entender la poesía y resulta que, de momento, ya me ha ayudado a mí a entender la vida.
García Montero nos enseña a mirar con ojos de poetas el mundo, la vida, las cosas, las personas y a nosotros mismos.
¿Y para qué sirve la literatura si no es para eso? Para observar, entender y encontrar la belleza.
Para mí es un libro filosófico exclusivo para niños, no en el sentido de edad, sí en el de la inquietud a la que se refiere García Montero. Inquietud que nos lleva a tener muchas preguntas y ojos ávidos por aprender.
Y qué generoso es que uno de los poetas principales de nuestra generación se revista de la capa de didactismo y haga accesible para todos los que somos niños, los tesoros que encierran las palabras. Porque, como él mismo dice, "las palabras son la piel de nuestro yo"
Después de leer "Lecciones de poesía para niños inquietos" Ardemos en deseos de vestirnos con nuestras palabras y salir al mundo a conquistarlo con nuestra mirada.
Poniendo los adornos de navidad en mi casa me topé con este libro. Me lo regaló cuando era pequeña mi tío porque sabía que a mi me gustaba mucho escribir. No recuerdo haberlo terminado en aquel entonces, pero una curiosidad enorme me entró y me puse a leerlo. ¿Quién dice que éste sea un libro para niños? Siento que los jóvenes y adultos de hoy en día tenemos que leerlo también. Este libro te recuerda cómo volver a mirar la vida a través de los ojos de un niño, enamorarte de ella como si la vivieras por primera vez. Parar y observar lo que te rodea bajo la mirada curiosa de la infancia. Porque al final, la vida depende más de la forma en la que la miramos y describimos que de los eventos que pasan en ella.
“Los recuerdos son más flexibles, como la tela que se encoge o ensancha según nuestras necesidades.” “Las personas cambian como las estaciones porque también estamos hechas de tiempo.” “Imaginar significa hacernos responsables de la realidad. El pensamiento también tiene ojos, el de la imaginación.”
Se trata de una serie de capítulos en los que se van dando consejos para cómo escribir poesía y cómo disfrutar de su lectura.
Algunos de los consejos son:
"Para ser poeta, sobre todo, hay que aprender a mirar".
"Lo peor para la poesía es ser demasiado cursi".
"La poesía siempre nace de una mirada (...) porque es una forma especial de ver el mundo".
Me gustó mucho la manera en la que se presenta al hecho de escribir poesía como una actividad que puede ser cotidiana y enriquecedora, de la misma manera que leerla.
Un libro muy recomendable para quienes quieran iniciar en esta actividad, ya sea escribir o leer poesía.
Dice Luis García Montero que el libro lo escribió para explicarle a sus hijos en qué consistía su trabajo: ser poeta. Es un librito hermoso que no sólo aclara a los niños el mundo de la poesía sino a todo aquel lector incauto, como yo, que a veces no entiende mucho de poesía. Recomendado.
Este libro es bueno si quieres entender más acerca de la poesía o por si quieres comenzar a escribirla, está escrito de una forma fácil de entender y eso es lo que más me gustó, además de que explica muy bien los temas y pone ejemplos que me parecen buenos y adecuados.
Muchísimas gracias por escribir este libro. Pienso acudir innumerables veces para conseguir que mi futuro alumnado saque un partido inmenso de la poesía.