leído de una sentada pim pam pim pam después de salitre es normal que se me oiga a viejo me ha hecho pensar en el corpus y en agosto y en ansiedad adolescente
No soy un puesto irreparable, verás que de ti aprendí ante todo la alegría. Te dejo, qué alegría, te abandono. Enciendo por la ojera el neón y me crezco como rosa. Como calor de perro urdo mis hilos, ¿qué crees? también yo puedo marioneta. No soy un buen augurio.