Sabemos lo que pasó el 18 de octubre del 2019, pero no todo lo que pasó. Circulan muchas teorías generales, aunque, a menudo, muy desconectadas de los hechos y del curso de la crisis. Este, en cambio, es un testimonio de primera mano de quien llegó al Ministerio del Interior por accidente y que estuvo allí, en la encrucijada más dramática de la democracia chilena de las últimas décadas, justo cuando se necesitaba ductilidad para encontrar una salida y templanza para resistir la irracionalidad y los desmanes que muchos toleraron e, incluso, no dudaron en celebrar. Avanzados ya en la ruta que trazó el Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución de noviembre de 2019, es hora de mirar los hechos con ojos reflexivos para entender lo que realmente ocurrió, confrontar a quienes se equivocaron y distinguir a los que recapacitaron. También, para reconocer a quienes intuyeron que esta vez —para no devolver al país a las trágicas rupturas del pasado— la vuelta de la democracia chilena iba a tener que ser larga. Un libro fundamentado, analítico y excepcional. Lucía Santa Cruz La historiografía chilena suele carecer de testimonios fidedignos de los principales actores políticos de acontecimientos relevantes. El libro de Gonzalo Blumel es una muy valiosa fuente que permitirá a futuros historiadores contar con una visión más completa de los importantes acontecimientos de los cuales él ha sido testigo personal y que en esta crónica describe en forma inteligente, acuciosa y amena. Es también un análisis certero de un momento clave de nuestra historia. Ernesto Ottone F. A través de una prosa directa, ágil y sobria, el autor nos entrega una crónica de la crisis social y política más grave que hemos tenido desde la recuperación de la democracia. Es un relato que no oculta las emociones, pero que trasluce madurez política, serenidad, espíritu crítico, reflexividad, ausencia de fanatismo, un coraje tranquilo y una gran lealtad que no le impide ver errores y límites de su gobierno y su sector político. Es un libro indispensable tanto para quienes se ubican en su campo como para quienes compartimos el ideal democrático desde otro espacio.
Sentimientos encontrados. El libro es una buena crónica, el autor posee buena pluma (salvo un par de repeticiones de algunas imágenes o conceptos como el “cruzar el Rubicón”) y revela detalles y entretelones desconocidos sobre el oficialismo de la época. Sin embargo, como análisis y balance es pobre: su lectura deja la impresión de que el segundo gobierno de Piñera partió como un regalo del cielo para el país, y que si no terminó así fue porque la izquierda fue maligna y los partidos de Chile Vamos (salvo Evópoli, al cual pertenece el autor) fueron mezquinos. Los errores del gobierno, en tanto, son por candor, mal cálculo o se matizan con la “hidalguía” de ser reconocidos (como la foto de Piñera en la estatua de Baquedano durante la cuarentena). En algunos puntos el texto raya en la negación, como cuando el autor señala que nunca antes del caso Exalmar se había atacado así a un presidente a través de sus familiares o que la Derecha chilena siempre había defendido la Constitución debido únicamente a su convicción democrática. Yo soy de quienes cree que sin Blumel en Interior durante noviembre de 2019, el país habría terminado mucho peor y lo agradezco, pero por lo mismo me desilusionó no ver una mirada más equilibrada y ponderada en este libro (aunque las crónicas políticas de quienes protagonizaron los hechos nunca se hayan caracterizado precisamente por eso)
Buena crónica de lo ocurrido desde el primer gobierno de Piñera hasta el día de hoy, hace bastantes reflexiones de ciertos momentos que marcaron el estallido social y cuenta cómo se llegó al acuerdo constituyente.
El libro tiene un "clímax" donde aborda los hechos del 18 de octubre de 2019, cuando se gatilló un estado de excepción en Santiago de Chile. Para llegar a ese climax, sin embargo, hay que leer más de cien páginas lentas, fomes y burocráticas.
El libro funciona bajo la lógica de ser un "testimonio" aunque no aporta información nueva, relevante o sorprendente. Tampoco desarrolla a los personajes, sino que se contenta con párrafos superficiales, excesivamente condescendientes con una clase política fracasada.
Con todo el conocimiento del autor, era posible un texto mucho mejor logrado.
Gonzalo Blumel Mac-Iver es un ingeniero civil ambiental y político chileno, militante de Evolución Política. Nació el 17 de mayo de 1978 en Talca, Chile.
En 2005, trabajó como secretario de planificación en la Municipalidad de Futrono. Luego, se desempeñó como investigador en Libertad y Desarrollo, un centro de estudios de centroderecha. En 2010, fue nombrado jefe de gabinete del ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Cristián Larroulet. En 2013, asumió como jefe de asesores de la Presidencia.
En 2018, fue nombrado ministro de la Secretaría General de la Presidencia por el presidente Sebastián Piñera. En este cargo, fue responsable de coordinar las políticas del gobierno y de liderar las negociaciones con el Congreso. En octubre de 2019, fue nombrado ministro del Interior y Seguridad Pública, en reemplazo de Andrés Chadwick. En este cargo, tuvo que lidiar con la crisis social que se desató en Chile en ese año.
En julio de 2020, renunció a su cargo de ministro del Interior. En 2021, fue candidato constituyente por el distrito 10. No resultó electo.
Quizás, el libro mas inesperado sobre los acontecimientos de los últimos años. Desde la mirada adentro, con toda honestidad y franqueza. Muy recomendable para entender quién es quién y porque es importante a cuidar la democracia que sí funciona en Chile.
Muy interesante y necesario relato que permite descubrir como se vivieron los días más duros del estallido social y pandemia en el interior de la moneda, en que el país enfrentó tensiones extremas que amenazaron con romper la institucionalidad. El relato muestra lo complejo que puede ser el camino largo de los acuerdos, escucha, concesiones, y negociación en los marcos institucionales, cuando se enfrentan escenarios así de extremos
El libro tiene momentos de 5 estrellas, en espacial en el momento de su llegada al Ministerio del Interior. Los momentos que disfruté fueron los más íntimos y personales. Por otra parte, el relato de los hechos concretos me pareció demasiado descriptivo y explicando en exceso. Son dos libros en uno, una crónica personal y un recuento de hechos, me quedo con lo primero.
Libro ameno de leer, con lenguaje claro, muy chileno a veces, que es un testimonio de lo vivido por uno de los testigos in situ del proceso de revuelta o estallido social de octubre de 2019. Siento que omite ciertas acciones de su propio sector, por ejemplo el empeño del entonces presidente de convertirse en un referente de la derecha a nivel regional. Buen libro en general.
Libro muy genuino y sencillo. El autor muestra con autenticidad sus emociones y cuestionamientos. Solomevho de menos algo de más profundidad intelectual como cuando cita a Popper y también algunos lineamientos más robustos para el futuro
Pienso que muchas de las notas a pie de página (algunas bastante largas) se hubieran podido sintetizar. Incluso considero que algunas notas no eran necesarias de incluir en el relato.
Si bien inevitablemente Blumel aprovecha la instancia para pasar un par de mensajes políticos convenientes para su sector, el libro es una crónica valiosa de cómo se vieron los momentos más difíciles del segundo gobierno de Piñera desde dentro.
Un libro que no ayuda (ni pretende ayudar) a comprender la crisis de 2019 ni el fracaso de la Convención constitucional. Pero es honesto y articula de una forma relativamente coherente la opción que tomó el gobierno de Piñera en los peores días de noviembre 2019.
Relato de primera mano, escrito por Gonzalo Blumel, exministro del Interior durante el estallido social de 2019 y la crisis política que le siguió. Nos ofrece su mirada sobre los acontecimientos que marcaron a Chile desde octubre de 2019.
Tiene los méritos de ser un testimonio de primera mano, desde quien estuvo en el centro de la crisis. El autor no solo describe los eventos, sino que también reflexiona sobre sus propias acciones y las decisiones tomadas durante la crisis, lo que incluye un reconocimiento de errores cometidos desde su perspectiva. Cronológicamente el libro aborda desde la campaña presidencial para la segunda presidencia de Piñera hasta la salida de Blumel del Ministerio del Interior en 2020.
A pesar de ser un relato personal, desde una sola perspectiva, lo que limita su alcance y representatividad, es un aporte para entender la crisis y su manejo desde una perspectiva de la historia de Chile.