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Tengo que admitir que apenas me enteré de la existencia de este libro, quise leerlo. La portada me llamó mucho la atención y el título y la sinopsis me atrajeron todavía más. Además, la autora es chilena y se hizo conocida por sus fanfics y… ¡Ah, tiene tantos elogios! Se recalca tanto la originalidad y particularidad de la historia que… bueno, tenía que leerlo.
¿Y con qué me encontré?
Ufff. En serio, exijo una indemnización.
La trama. ¿A quién no le llamaría la atención la prometedora idea de una vuelta de tuerca a la ya tan explotada idea sobre vampiros brillantes y vegetarianos que tienen buenos sentimientos, que son pura miel y azúcar…? O sea, por lo menos a mí me llamó de inmediato la atención, porque aparte de Drácula de Bram Stoker, los otros libros sobre vampiros que he leído dejan mucho que desear sobre la imagen convencional de un vampiro. Bueno, tampoco es que haya leído tantos, solo los más conocidos; perdónenme mi escasa formación en el género, pero en fin. Da lo mismo. La cosa es que ya había probado suficiente de romance humana-vampiro (y nunca logró gustarme) así que estaba bastante entusiasmada con esta historia porque se supone que era algo diferente… Y bueno, qué quieren que les diga. Básicamente sí me encontré con ese algo “diferente”, pero esa diferencia radica únicamente en que el vampiro en cuestión se comporta como la criatura desalmada que es. Tal vez consideren que eso es suficiente para que sea algo nuevo, pero no. NO. Ah, ¿cómo explicarlo? Al fin y al cabo, la historia no tiene nada nuevo. Es MÁS DE LO MISMO.
La protagonista. Sinceramente, creo que mi gran problema con la historia fue la protagonista. Micaela arruinó la trama. Fue la que le dio el toque de más de lo mismo a la historia, la que convirtió su historia en una historia absurda y barata que, por lo menos a mí, no me hizo ninguna gracia, ni me impactó, ni me dejó helada, ni nada. Micaela se expresa con tanta indulgencia e indiferencia, le da un tono tan humillante a su propia historia que me daban ganas de asesinarla.
Desde la primera página supe que no nos íbamos a llevar bien, pero no creí que llegaría a detestarla tanto. Absolutamente todo lo que pensaba, decía o hacía me parecía superficial, aburrido, patético y absurdo. Me molestaba que se creyera taaan rara y especial por ser una fanática de Ocaso y Henry Plotter. Cada tres páginas mencionaba lo friky y rarita que era y ugh. No tengo nada en contra de las fans, pero hay fans y fans y Micaela era del tipo patética-retrasada-qué-pena-tu-vida-y-¿POR QUÉ MEJOR NO TE MATAS?
En serio, suicidándose se hubiera ahorrado un montón de problemas y sufrimientos (cómo si de verdad le importara). Era más como un trapo para limpiar los alcantarillados que una persona. En realidad, nadie la estima, ni ella misma, ni sus compañeros, ni sus amigas, ni su familia, ni su novio-no-novio. Su vida es bastante miserable y ella se aferra a lo único que puede hacerla aún más miserable: Nathan.
Nathan la utiliza como quiere, la golpea, le desgarra el cuello, le chupa la sangre noche tras noche y cuando no está haciendo ninguna de esas cosas, la ignora por completo. Aun así Micaela se aferra a él porque él es su refugio y escape de la realidad (jajaja) y porque:
1) Nathan en el fondo es bueno, como los vampiros de los libros (omitiré comentarios).
2) Aun cuando está a punto de desmayarse por el dolor y la pérdida de sangre, tiene la esperanza de que Nathan cumplirá sus fantasías sexuales.
3) Nathan y ella están muy unidos; han compartido muchísimas cosas.
4) Nathan es lo único que tiene.
5) Lo único que quiere es que Nathan la ame.
¿EN SERIO? ¿QUÉ MORBO ES ESTE? ¿QUÉ MENSAJE ESTÁ TRATANDO DE ENVIARLES A LOS LECTORES? ¿CÓMO ALGUIEN PUEDE PENSAR ASÍ CUANDO UN MONSTRUO LO ESTÁ MATANDO?
AL FINAL TODO EL LIBRO SE PUEDE EXPLICAR DE ESTA MANERA: imagina que vas por la calle y de repente te ataca un animal salvaje, pero tú no haces nada porque oh vamos, en el fondo es tan sexy.
¿Por qué todas las malditas protagonistas de historias de vampiros son tan absurdas y descerebradas, sin una pizca de sentido común y amor propio? ¿POR QUÉ? ¿Acaso el requisito previo para encontrarse y babear hasta deshidratarse por un vampiro es ser retrasada? Tal vez. De verdad lamento si alguien se siente ofendido por esto, pero es mi impresión. No tengo nada en contra de quienes les gustan esta clase de historia, pero sí en contra de las historias. Las odio.
La escritura es muy sencilla, pobre. Párrafos cortos e ideas simples. No me quejaría, he leído varias historias escritas así, pero ninguna me inspiró tanta aversión como esta. Sencillamente la historia no a ningún lado y no transmite nada. Creo que pudo haber sido muchísimo mejor sí:
1) La protagonista no fuera Micaela.
2) Si la historia no estuviese dirigida a la legión de fans de las sagas de romance paranormal.
3) Si se hubiese tratado de contar una historia de terror, no este intento de romance o… lo que sea.
El final es lo único que, dicho de algún modo, salva. Es en cierto modo “impactante”, pero claramente solo busca un gancho para un siguiente libro, el cuál no logro imaginar de qué se vaya a tratar porque sinceramente, la trama no da para más. Por mi parte, estaba desesperada por acabar el libro y prácticamente me salté las últimas páginas.
¿Continuación? Por favor, no.