Una novela medio excitante y medio aburrida, escrita por uno de los grandes de la novela histórica de todos los tiempos.
Creo que con "El Diamante de Jerusalén" pasa lo que con las obras de grandes autores y autoras que se inmortalizan con un libro o con una saga: las expectativas son demasiado altas y la disonancia cognitiva que resulta cuando la obra no tiene el nivel de las mejores del autor te hace juzgarla más duro de lo que lo harías si no supieras nada sobre el mismo autor.
"El Diamante de Jerusalén" es la historia del redescubrimiento de un gran diamante que pertenecía, según el autor y la historia en este libro, a los tesoros del Templo de Jerusalén y que, a través de los siglos, de conquistas, de pillaje y de abusos de la justicia, paso de mano en mano y estuvo en poder personajes poderosos y comerciantes hasta terminar en el lugar menos esperado, lugarueque se revela solo hasta el último capítulo. El libro cuenta el periplo de un joyero norteamericano, Harry Hopeman, que es contratado para evaluar si una copia del diamante que esta siendo vendida en el mercado negro, podría ser el diamante mencionado. Gordon alterna historias en tiempos antiguos y presentes mientras se desarrolla la búsqueda del diamante.
El libro es entretenido aunque a veces puede uno perderse fácilmente en las múltiples tramas que corren paralelas. Los personajes son originales, como lo son la mayoría de los de sus otras novelas más conocidas. Sin embargo, el contraste entre la narración en tiempos históricos y aquella que se desarrolla en nuestro tiempo (bueno, en los años 1970 cuando la novela fue escrita) es bastante notable.
Gordon es un maestro de la novela histórica y creo que su esfuerzo por contar una historia en el presente es un poco fallido. Al menos para mí lo fue. Disfrute completamente cada uno de los pasajes (que lamentablemente son pocos, aproximadamente un 30% de la novela) que se desarrollaron en tiempos pretéritos, pero me vi un poco exasperado por el desorden y también la superficialidad de algunas de las historias narradas en tiempo contemporáneos.
En suma, "El Diamante de Jerusalén" es un buen libro para quienes disfruten los relatos policíacos combinados con un poco de novela histórica. Pero tal vez es una decepción para quiénes amamos la obra de Gordon.