«Una obra alejada de los tópicos sobre la paternidad, con herramientas prácticas para antes, durante y después del nacimiento. Es el libro que me hubiese gustado leer antes de convertirme en padre». Adrián Cordellat Por fin un libro que reconoce que la maternidad tiene el potencial de generar una crisis en el pérdida de control, confusión, disminución de la intimidad sexual, sentimientos de exclusión y conflictos. El feminismo ha supuesto una revolución en toda la sociedad, y también dentro de la familia. Para muchos hombres, el paso a la paternidad supone un cambio dramático que puede causar una crisis vital. Ser padre hoy significa adoptar un papel diferente al de la generación participar activamente en los cuidados del bebé, asumir que deja de tener el control y que ya no es el centro de la relación de pareja. Pero también es una oportunidad para madurar y aprender. Máximo Peña hace una reflexión sobre el papel del padre desde la filosofía, la neurociencia y la psicología, y ofrece consejos prácticos para antes, durante y después del parto.
Puede que sea el libro que menos me ha aportado sobre esta temática. Para mi gusto está demasiado cargado de referencias, esto por una banda me ha terminado por aburrir y ha hecho que encuentre escueta la participación del autor. De todas formas tras leerlo, aunque menos de lo que esperaba, adquiero nuevos aprendizajes.
Aunque tiene pasajes muy interesantes, la mayor parte del libro es más un ensayo que un libro práctico que nos ayude a los hombres a ser mejores padres.
Es más una foto del pasado y el presente que un “arremángate para construir una nueva paternidad”
A parte de un título marketiniano horroroso, a Máximo le gusta hacer mucho hincapié en cómo no deberían ser las cosas, lleno de clichés, y de paso mostrarte lo mucho que lee sobre estudios contradictorios sobre las conductas de los padres y madres como mamíferos. Tal vez esperaba otra cosa pero no me ha ayudado nada y encima lo he notado borde y, valga la redundancia, paternalista.