A veces, la única opción correcta es dejarse llevar...
Saoirse Anderson es una experta en elegir al hombre gay, estafador, infiel... ¡Tiene una radar para los tipos despreciables! Por lo que, después de su último desengaño amoroso, se marcha de vacaciones durante una temporada con la firme decisión de no volver a enamorarse. Todo va bien hasta que conoce a Jack Preston, un americano arrogante y que siempre parece conseguir todo lo que quiere. ¿El único problema? Ahora la quiere a ella... Mientras Saoirse intenta resistir la innegable atracción que hay entre ella y Jack, se da cuenta de que Max, el mejor amigo de su hermano, tal vez sea el buen hombre en el que nunca se había fijado. Sobre todo cuando él parece interesarse repentinamente en ella. Sin embargo, el amor no tiene manual de instrucciones y el chico perfecto no existe... ¿o tal vez sí?
Fragmento de la
« —¿Te hago sentir incómoda? —pregunta con calma. —¡Por supuesto que sí! Jack levanta los brazos en son de paz. —No tienes nada que temer de mí. Pero, si me lo pidieses, dejaría que fueras la dueña de mi mundo durante toda la noche. —Estás… —digo jadeando—, loco. —Por ti —admite con una sonrisa lobuna—. Desde que te vi en aquel avión, no he podido sacarte de mi cabeza —¿Me estás vacilando? —No —responde muy serio—. Eres preciosa. —¡Estás mal de la cabeza! —Recojo mi botella del suelo y me alejo a toda prisa de él—. ¡Majadero! —Los locos no saben lo que quieren —dice, dedicándome una mirada oscura—. Yo sí: te quiero a ti. »
Una lectura ligera, fresca y sin duda encantadora, lo empecé anoche y lo terminé hoy.
Saoirse Anderson ha tenido malas experiencias en el amor, que la han llevado a tener poca confianza en sí misma, después de un desengaño amoroso decide tomar unas merecidas vacaciones para encontrarse y renunciar al amor... todo va bien, hasta que en el viaje de regreso a casa conoce a Jack Preston, quien además resulta ser el nuevo socio de su empresa coquetea con ella desde que la conoce.
Ella no da el brazo a torcer, sin embargo, Jack es un hombre sincero y directo que lucha por lo que quiere. Pero por otro lado está Max, quien siempre ha estado enamorado de Saoirse y nunca se ha atrevido a confesarle como se siente.
Ambos le ofrecen seguridad, confianza, pero sólo uno le da un amor que la consume, llena y es todo lo que siempre ha necesitado. Que ambos han necesitado...
"Nunca un te quiero me había hecho sentir tan bien. Me alegro de no haber dejado de creer en los finales felices. Al fin y al cabo, todos merecemos ser los protagonistas en el cuento de otra persona. El amor siempre merecerá la pena. Quien diga lo contrario no tiene ni idea de nada…"