Compré este libro en Mercado Libre a $5.000 pesos argentinos (unos 6 dólares) después de leer un artículo en el que se reseñaba junto a otro libro. Como venía de leer "Oulipo" el año pasado y descubrir todo ese mundo maravilloso me lancé sin dudarlo. Quién mejor que el único latinoamericano de ese grupo de élite francés con esa mirada única sobre la literatura que tanto me cautivó. Con esa expectativa tan alta era lógico que me desilusionara un poco. Sobre todo porque al comprarlo en digital no se puede hacer ese hojeo previo que te hace confirmar o descartar la compra de un libro que promete por el autor, el título, la tapa o el tema. Punto para la librería física.
Si bien en mi imaginación iba a ser un abordaje innovador, ambicioso, brinda un marco teórico, técnicas y procedimientos de vanguardia la propuesta es mucho más sencilla: 142 sugerencias para leer distintas, un kamasutra de la lectura para nos ofrece escapar de los límites de lo habitual. Y también (aunque no lo indique el título) de cómo escribir, porque terminan siendo ejercicios de los que se pueden encontrar en talleres literarios. Algunos parecen escritos a las apuradas sin mayor meditación o filtro pero otros son verdaderos disparadores que pueden hacer surgir hallazgos interesantes. El primer tercio me gustó poco -muy banales, infantiles y hasta de poco vuelo- pero después empiezan a aparecer propuestas más atractivas. Incluso hay varias que son colectivas así que si algún día refloto los grupos literarios que hice junto a amigos y conocidos son un excelente material para utilizar.
En síntesis, tal vez el título confunde un poco. Hay que ponerse en la cabeza que uno se va a encontrar algo más cercano a lo lúdico de un Eduardo Abel Giménez o del Mario Levrero en la icónica revista "Juegos" que a un abordaje académico o formal. Con eso en mente seguramente disfrutes de las ideas que surgen de la cabeza de Berti al mejor estilo surrealista o dadaísta para reinventar una y mil veces esa modesta forma de felicidad que es la lectura.
Algunos ejemplos de las propuestas:
“Redacte las instrucciones para escribir el libro que acaba de leer.”
“Revisite la obra de un pintor y de un poeta que le gusten mucho. Olvide los títulos oficiales de los cuadros del pintor. Rebautice todos sus cuadros, uno después del otro, empleando versos o frases del poeta.”
“Resuma radicalmente, al estilo de los pequeños anuncios en los periódicos, los argumentos de varios de sus libros de cabecera.”
“Lea una obra de teatro siguiendo las intervenciones de un solo personaje.”
“Introduzca una flor en cada una de las páginas donde se narre una muerte.”