Jump to ratings and reviews
Rate this book

Maxima Seguridad/maximum Securuty: Almoloya Y Puente Grande (Nuevo Siglo)

Rate this book
Acclaimed Mexican journalist, Scherer García brings us shocking interviews with the most brutal convicts located in two of Mexico’s most dangerous prisons. Description in Habla Caro Quintero; confiesa Zulema, amante de "El Chapo" Guzmán; recita "El Mochaorejas" Arizmendi; expone el general Gutiérrez Rebollo; murmura Mario Aburto... Los entrevistados son muchos, una larga lista de personajes disímbolos, recluidos en La Palma (antes Almoloya) y Puente Grande, cárceles mexicanas de máxima seguridad. Scherer pregunta y escucha. En las pausas, los silencios, se adivina la estupefacción, la sorpresa, la conmoción del entrevistador, quien consigue que los otros digan lo que nunca imaginaron poder decir. En Máxima seguridad Julio Scherer García explora los paradójicos horizontes carcelarios; percibe el horror, la pudrición, la carencia, el abuso, la suciedad, e imperturbable ejerce su labor como si supiera que de esta experiencia o sale triunfante o se convierte en estatua de sal. Un viaje tormentoso, sinuoso, traumático, donde es el lector quien tiene la última palabra.

199 pages, Paperback

First published March 15, 2002

20 people want to read

About the author

Julio Scherer García

37 books15 followers
Fue un periodista y escritor mexicano, director del periódico Excélsior de 1968 a 1976. Fue fundador del Semanario Proceso. Hasta su muerte, se desempeñó como presidente del Consejo de Administración de CISA S.A. de C.V. Falleció a las 4:30 horas del 7 de enero de 2015 a consecuencia de un choque séptico en la Ciudad de México.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
3 (16%)
4 stars
4 (22%)
3 stars
8 (44%)
2 stars
3 (16%)
1 star
0 (0%)
Displaying 1 of 1 review
Profile Image for Ana Flores.
Author 7 books33 followers
March 18, 2017

—¿Se arrepiente de algo?

—No me arrepiento de nada. Si me arrepiento me gana la tristeza. Si me arrepiento, ¿qué me queda?

Raro es el día en que la lectura del periódico no me deje cierto regusto amargo en la boca, desasosiego, desesperanza y en ocasiones verdadero espanto, amén de coraje e impotencia ante tanta y tanta chingadera... de ahí que de cuando en cuando, en ocasiones semanas enteras, prefiera no enterarme, no saber, como si eso fuera a desaparecer la realidad o, todavía más tonto, como si por el solo hecho de ignorarla esa realidad no me fuera a afectar nunca.

Los libros del señor Scherer García dejan ese mismo regusto amargo, ese mismo desasosiego y espanto pero en mayor potencia todavía, porque lo que nos cuenta no es agradable, ni tiene nada de tranquilizador ni mucho menos algo de esperanza. La cruda realidad del mundo en que nos tocó vivir, por más que casi nunca lo queramos ver de frente, nos tira de la manga, nos sujeta la cabeza y nos obliga a tener los ojos bien abiertos mientras leemos sus palabras. Esto es lo que es.

Máxima seguridad, publicado hace ya trece años, sigue siendo un libro de referencia, y hasta de nostálgica rememoranza sobre la realidad de México y de su sistema carcelario en particular, y más en específico sobre las prisiones de máxima seguridad y la forma en que en realidad operan, más allá de lo discursos políticos y lo casi nada que se muestra en los noticieros; nostálgica, porque a pesar del horror que se narra en sus páginas, pareciera ser que aquellos bárbaros tiempos fueron apenas una probadita, una imagen diluida, en pañales, de lo que, trece años después, nos ha caído encima.

Valiéndose de sus distinguidas credenciales, y escudado en el solo derecho que tiene la sociedad de saber qué es exactamente lo que sucede ahí dentro, el ex-director de Excelsior y Proceso, logra meterse a aquellos agujeros infernales, entrevista a unos cuantos de sus más “distinguidos” huéspedes, y reconstruye a partir de sus variados testimonios y lo que él mismo es capaz de distinguir las entrañas de Almoloya y Puente Grande, epítome de podredumbre y corrupción de lo que en extenso es todo México.

Llevado por el hilo conductor del Chapo Guzmán y su (por entonces) reciente fuga, Scherer García hace desfilar ante nosotros a auténticos psicópatas, presos políticos famosos, así como unos cuantos presos de condición incierta a los que uno no sabe si creer o no, hasta los inocentes decretados culpables, que no faltan en ninguna parte, enterrados cada uno de ellos en aquella podredumbre deshumanizante que, bien vista, no sirve más que para enriquecer a unos cuantos y brindar una apariencia de justicia para quien todavía quiera creérsela.

Y es que, algo que resalta entre todos estos condenados, es que casi ninguno fue a parar ahí sentenciado por sus delitos, sus delitos de verdad, que en ocasiones no fue ninguno, sino por simples venganzas políticas, razones de Estado, simples chivos expiatorios que, de no haber caído en conflicto con algún poderoso que por alguna razón u otra le tomó ojeriza, seguiría tan tranquilo allá afuera haciendo lo de siempre, bueno o malo, sin que nadie lo molestara.

He ahí el sistema de justicia mexicano, un monstruo caprichoso que se traga no a quienes hayan cometido fechorías y deban ser castigados, sino a quienes le estorban a los sujetos en el poder del momento, y que no ha servido hasta ahora más que para perpetuar, y exponenciar, lo peor del sistema político que nos rige.

A veces pienso que aquellos que gustan espantarse con películas o libros de fantasmas, ouijas, vampiros, duendes y tantas tonterías más, deberían mejor echarle un ojo a libros como éste, para que conozcan a monstruos verdaderos y se espanten de verdad, para que conozcan lo que de verdad es el miedo y, no menos escalofriante, la verdadera amenaza que pende sobre todos nosotros.

Descanse en paz don Julio Scherer García.
Displaying 1 of 1 review

Can't find what you're looking for?

Get help and learn more about the design.